domingo, 19 de mayo de 2013

Si estuviera


Si estuviera en mi mano el poderos salvar
y tuviera la llave del abrir y cerrar
y pudiera entregaros con mi amor el amar
y supiera yo cómo de verdad ayudar.

Si estuviera en mi mano el planeta cambiar
y tuviera el poder de ordenar y mandar
y pudiera deciros lo que suelo callar
y supiera de veras lo que suelo ignorar.

Si estuviera en mi mano el que hubierais hogar
y tuviera la suerte de poderos curar
y pudiera buscando solución encontrar.

Si estuviera en mi mano con el mal acabar
y tuviera ocasiones de no haceros llorar
y supiera la forma con la cual alegrar.

Unos y otros


Unos ganan millones y otros no han qué comer,
unos son poderosos y otros quieren poder,
unos suelen ser buenos y otros suelen joder,
unos van y se marchan y otros van a volver.

Unos ven el mañana y otros ven el ayer,
unos dan qué pensar y otros dan mucho hacer,
unos andan despacio y otros son de correr,
unos van a morirse y otros van a nacer.

Unos saben ganar y otros saben perder,
unos sienten dolor y otros sienten placer,
unos dan todo el odio y otros dan el querer.

Unos son ignorantes y otros tienen saber,
unos miran al ser y otros van al tener,
unos son de ensenar y otros son de aprender.

Cuando falta


Cuando falta el trabajo y te cuesta dormir
y está negro el presente y te toca sufrir
y no ves la salida y te quieres morir
y no encuentras ayuda y te duele el vivir.

Cuando falta el dinero y no quieres pedir
y no hay quien te eche un cable y hay llorar, no reír
y te duele la vida y no ves porvenir
y no das más de sí y no puedes cumplir.

Cuando falta lo básico y no sabes fingir
y se pasan los trenes sin llegarte a subir
y en el pecho tú sientes que se rompe el latir.

Cuando falta de todo y te quieres rendir
y te privas de mucho y lo sueles sentir
y prefieres morirte que existir y seguir.

Muy claro


Ya no sé si soy bueno o un nefasto escritor,
pero tengo muy claro el que llevo un dolor
en el alma que hace el que sea un autor
que redacta poemas esperando un lector.

Ya no sé si escribiendo soy mejor o peor,
pero tengo muy claro el que tiene valor
escribir a diario sin tener editor
que publique lo escrito para oidora u oidor.

Ya no sé ser poeta de la noche al albor,
pero tengo muy claro que yo soy trovador
pues si no a mi mismo me sería un traidor.

Ya no sé si escribir es un hobby o labor,
pero tengo muy claro el que soy redactor
de los versos que salen de mi fuero interior.

viernes, 17 de mayo de 2013

El lingüista


En un pueblo que estaba en la mina ocupado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a ser todo un lingüista y enseñar aplicado
el lenguaje, un monarca lo dejó contratado.

Sin embargo ese rey al que había enseñado
de la lengua el secreto no empollaba un puñado,
con lo cual no aprendía y quedó disgustado
el maestro que estaba con él todo entregado.

Así fue como un día en que estaba atontado
el monarca el monarca le lanzaba alterado
mil golpazos al hombre que era un ayo educado.

Con lo cual nuestro hombre decidió concienciado
el dejar para siempre de enseñar a entronado
soberano y con ello se quedaba alegrado.

El lexicógrafo


En un pueblo que estaba por un capo mandado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a ser gran lexicógrafo y en un día marcado
decidió que un vocablo quedaría apartado.

Era el rey o el monarca o cualquiera otro dado
que dijera lo mismo, con lo cual fue dechado
al hacer la campaña por quitar del mercado
de palabras las dichas, era un ser arrojado.

Sin embargo el monarca al quedar enterado
de que había un señor que se había lanzado
a quitarle su nombre se quedó mosqueado.

Además decidía el que fuera pegado
como aviso y después de seguir a lo osado
con lo mismo pagaba por dejarle matado.

El latinista


En un pueblo do había ya la guerra llegado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a ser gran latinista y al quedar licenciado
el monarca del reino lo dejó contratado.

Le enseñaba latín y en un día el enfado
le llegó porque el rey no le había estudiado,
con lo cual el maestro le dejó golpeado
en el rostro y el rey se quedó mosqueado.

Además decidía el dejar apartado
de su cargo a su ayo, el cual dijo en poblado
que ese rey era tonto o que estaba atontado.

Con lo cual el monarca que se había enterado
decidía expulsarle de su reino, acabado
ha quedado este cuento que le canto rimado.

El investigador


En un pueblo que había un gran lago azulado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a estudiar a los hombres y una vez licenciado
él estuvo en lo dicho plenamente empleado.

Así fue como un día quedaría ocupado
de estudiar a un monarca que era un rey muy malvado
y acabado el estudio dijo al ser estudiado
que era un rey por las armas en el trono, entronado.

Tu corona seguía y tu mando endiosado
son la pura maldad y la fuerza te ha dado
lo que sois, un monarca que si manda es odiado.

Ese rey al saberlo dejaría encargado
a un sicario del caso, quien con tiro atinado
le quitaba la vida al buen tipo y honrado.

El interventor


En un pueblo al que el paro ya le había sangrado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a dar buenos y malos vistos a un entronado
soberano y lo hacía bien por ser un dechado.

Un buen día no obstante al estar ocupado
vigilando qué hacía ese rey tan malvado
descubría un negocio sucio, todo un pecado
del monarca en persona, de un mal ser depravado.

Al saber el monarca que se había enterado
de su turbio negocio decidió concienciado
el quitarle la vida de un disparo atinado.

Y así fue, pero el pueblo al quedar informado
del asunto hizo todo lo posible y honrado
por quitarle del trono y cambiar el Estado.

El interino


En un pueblo de juegos y casino y de dado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a ser buen interino de un monarca malvado
y ocurría un buen día lo que dejo rimado.

Pues estando en palacio como siempre afanado
descubrió unos papeles que dejaban sentado
que ese rey junto a otros ya tenía pensado
el pegar un gran golpe, un gran golpe de Estado.

Y el buen hombre le dijo a un valiente y osado
luchador contra el rey lo que había pasado,
sin embargo no pudo evitar lo indicado.

Pues el rey y los suyos lo que habían trazado
lo lograron y el pueblo, de por sí maltratado,
iba a estar malamente dominado y mandado.

jueves, 16 de mayo de 2013

El inspector


En un pueblo do había un alcalde endiosado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a ser buen inspector, todo un poli afamado
que seguía el delito como un perro entrenado.

Así fue como un día del invierno pasado
le pillaba a un monarca que era necio y malvado
cometiendo un delito por cual no fue penado
pues la ley no es igual para todos, ¡probado!

Al de un tiempo volvía a quedar bien pillado
nuevamente ese rey que otra vez fue salvado
por los jueces del reino, para el rey no hay togado.

Con lo cual nuestro buen inspector disgustado
se quedaba, no obstante, en su vida fue osado
al seguirle la pista a ese rey entronado.

El inmunólogo


En un pueblo do había ya la crisis llegado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a ser gran inmunólogo y una vez acabado
su estudiar practicaba en un centro adecuado.

Hasta el mismo llegaba un monarca malvado
que quería quedar como inmune salvado
de caer con su trono o no ser expulsado
de su oficio, fue siempre ser el jefe de Estado.

A lo cual le decía nuestro tipo citado
que perder la corona y quedar destronado
con el tiempo jamás puede ser evitado.

Y al de añitos aquello que le había indicado
nuestro buen inmunólogo fue a ocurrir y expulsado
del mal reino sería ese rey despojado.

El informático


En un pueblo do había ya la peste llegado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a ser gran informático y una vez licenciado
ya tenía una tienda do ejercer lo estudiado.

A la misma llegaba un monarca malvado
con su buen Hp por un virus mermado
y el tendero le dijo puede ser arreglado,
pero quiero que sepas de verdad qué ha pasado.

Monarquía se llama ese virus citado
y yo tengo un programa que es por todos llamado
la república y él te lo deja curado.

Con lo cual ese rey que se vio vacilado
se marchó de la tienda como quien nunca ha entrado
y volvía al palacio donde estaba mimado.

miércoles, 15 de mayo de 2013

El homeópata


En un pueblo que estaba por un virus mermado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a ser gran homeópata y una vez licenciado
por un buen hospital iba a ser contratado.

Hasta el mismo llegaba un monarca malvado
con un mal en su cuerpo y el doctor ya citado
fue a decirle tu cura es que acabe el reinado
y que llegue por fin la república, ¡osado!

Yo no puedo curarte soberano acabado,
lo mejor es que dejes tú de estar entronado
y que llegue ya el sueño tantas veces soñado.

A lo cual el monarca que quedaba pasmado
hizo caso y con ello fue a cambiar el Estado
por un sano consejo que le daba un honrado.

El hispanista


En un pueblo que estaba por el fuego quemado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a ser gran hispanista y quedó contratado
para ser profesor de un monarca malvado.

Al que dijo un buen día que estarás entronado,
pero no vales nada, eres tonto al cuadrado
y una mala persona, la peor que ha pasado
por el trono y contigo va a quedar acabado.

A lo cual el monarca respondía enfadado
y cogiendo una pipa que tomaba alocado
lo mataba de un tiro a la sien disparado.

Y al saber el buen pueblo lo que había pasado
iba a ser el monarca por la poli arrestado
y tras juicio justísimo en la celda internado.