El astrónomo de Dios (II)
a sus datos de Marte se le alzaban los velos
a Juan Kepler que estaba en que iban por cielos
los planetas en órbitas circulares, ¡qué esmeros!
Pues pasó de esferales a ovaladas, por pelos
no cuadraban los números y en sondeos terceros
al probar con elípticas, ver que eran certeros
enunciaba tres leyes como tres rascacielos.
Las revueltas al sol para un cuerpo son ceros,
son elipses, recorre a igual tiempo en sus vuelos
mismo espacio y la última para astrónomos meros.
El periodo, el crono al cuadrado en revuelos
ha razón, proporción con el cubo, ¡sombreros!,
del alcance, distancia media al astro, ¡ay los celos!
