lunes, 31 de marzo de 2003

Marea alta

En estos tiempos de marea alta en la política, el maremoto electoral lejos de devolver las revueltas aguas a su cauce, las ha embravecido de tal manera que los desbordamientos están a la vuelta del cabo. En el temporal, mientras que algunas goletas como las de EAJ-PNV, EA e IU han cazado en sus velas bien el viento y, dejándose llevar han remontado la ola española, las del PP-PSOE han dado muestras de que pueden zozobrar e irse a pique a nada que el vendaval y la naval nacionalista se ponga a remar en la misma dirección. Por lo que a las naves del MLNV se refiere, aún teniendo todos los elementos en contra y habiendo sido alcanzadas por debajo de la línea de flotación de sus cascos, han salido a flote. No obstante, sus capitanes que no han tenido o no han querido tener la suficiente vista política para virar en redondo y burlar así, la red que la Ley española ha tejido a su alrededor, han caído en el cebo. Les sucede como a quien le hacen resbalar y caer en unas arenas movedizas y, todos los intentos que hace por recobrar la libertad quedan en agua de borrajas porque lejos de ponerle a salvo le hunden más al fondo. Este hecho para el que en el entorno español no hay ojos y para el que en el abertzale no hay orejas, debería de hacer recapacitar no sólo a la izquierda abertzale, sino a todos los abertzales, porque lo que realmente hace saltar las alarmas de los vigías españoles no es que haya una marea de armas alta – que también - sino una de pensamiento y acción política alta. En otras palabras, no les preocupa tanto la utilización de medios no cristianos como la persecución de un fin que si lo es. Ahora bien, manda bemoles que los españoles quieran aparentar que son unos pastores que quieren hacer bajar a las ovejas del monte para apacentarlas en el prado, cuando lo que pretenden es bajar el monte para decir que si las ovejas viven en el monte y en el prado, el prado es como el monte. Si, ellos que dicen querer devolver a la oveja descarriada o al hijo “prófugo”, más que pródigo, al redil político, no hacen sino estrechar el cerco con la Ley y lanzar el lazo con la Poli. Ellos que afirman querer que las ovejas hagan política, lo que en realidad hacen es dejar a las ovejas que siempre han estado fuera de la política, fuera de ella y, meter a la política entre rejas o considerarla ilegal. Su proceder se pareja al de aquel jardinero que dice querer acabar con unas malas hierbas y, en lugar de solucionar el problema atacando la raíz se dedica a regar con una botella las plantas para arrancar las flores. Estos insensatos que pretenden apagar un fuego con gasolina o solucionar un conflicto erradicando los efectos del mismo y no las causas que lo provocan, no hacen sino cerrar las puertas de la esperanza. La misma receta que han aplicado en Galicia con el Prestige la aplican a cada rato también aquí, en Euzkadi. Es como si recogieran el chapapote de las costas y no pusieran parches y sellaran grietas. Y de hecho ni las ponen ni las sellan, porque la grieta no está sólo en este barco que ha varado en las profundidades marinas, sino sobretodo, en los barcos que navegan por encima de ellas. Pero claro, éstos a quienes les interesa conseguir el voto, salir en la foto y que la mierda nunca salga en ella, saben de sobra que lo esencial de las fotos es que no hay objetivo que capte la esencia. Hasta el encarcelar a gudaris o terroristas – según con qué cámara se mire – les sirve como cortina de humo para que parezca que los abertzales y los no abertzales estamos libres, cuando de hecho lo que estamos es presos en la cárcel que es España y Francia.

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