Esta película protectora total del PSOE a la hermanita menor del PP en el Territorio Histórico-Foralista, a UPN, ha ido en contra de los tiempos que, Navarra arriba, Navarra abajo, corren. En contra porque desde la Unión Europea nos llegan las nuevas normas relativas al etiquetado de los protectores solares, según las cuales, aquellos reclamos visibles en los botes de crema que decían “Protección total o Pantalla total” estarán prohibidos al estar científicamente demostrado que no hay potingue que proteja al cien por cien de los cancerígenos rayos ultravioleta A y ultravioleta B. Vamos, que el capote de ungüento a tutiplén que le ha echado el PSOE a UPN no venía a cuento con los nuevos aires comunitario-reglamentistas. Y menos en Navarra, que en este ciclo pedía la cremación del gobierno de UPN y ha terminado, como yo, viendo al socialismo español echarle la mano con la cremota a Sanz. Gracias a quienes desde la izquierda socialista apoyan, aunque sea pasivamente, a la derecha más derechizada y a costa de quienes han acabado enrojecidos o a quienes se han quedado blancos como la leche, que también los hay en navarra y fuera de ella, Sanz es el Presidente de la Comunidad Foral. ¡Tamaña loción!
Una toma de posesión del cargo como la de Miguel Sanz, más agostiza que la de Xabier Aguirre –el bronceado de éste se debe a que sin ponerse el sol en Navarra en Euzkadi sólo puede haber resol–y tras verle los cuernos a los toros de las fiestas de Pamplona, sólo puede ocurrir en ese mes en que medio Estado español toma sus vacaciones y “el otra medio” sigue en el tajo: en Agosto. Cuando cincuenta de cien, enterado más, enterado menos, no se enteran de casi nada porque están con: un pie en el chiringuito, el otro en primera línea de playa –en la orilla que se lleva el orillar–, los ojos como top-less y la cabeza bajo el agua, entonces el PSOE y el PP pueden hacer castillitos de arena tal el de Navarra sobretodo, aunque también como el de Álava. Un emocionante golpe de mar basta para que se los lleve el poder del agua. Ahora bien, no parece que vaya a haber marejadas antes de las elecciones generales, aunque pueda haberlas anteriormente a las autonómicas vascas. No le queda otra al PSOE, que se le ha visto tan unido en Navarra al PP, que coger esa ola de cambio, la cual debería haber cogido ahora, para poder presentarse ante el electorado vasco como una opción política distinta a la popular!
De un tiempo a esta parte, si algo ha venido comentándose por los políticos, tertulianos, escritores y demás gurús de la información es que de lo que ocurriera en Navarra iba a depender lo que ocurriera en Álava, sin embargo, el bronceado de Aguirre en la Diputación alavesa no se explica por el dorado que ha cogido Sanz con la presidencia de la Comunidad Foral. El doradito de Sanz, que en el artículo anterior se explicaba como una tomadura de pelo de un Zapatero que no quiere perder en Navarra lo que pretende ganar en Madrid, tiene un matiz, además, de antivasconavarrismo o de contranavarrovasquismo en ambos partidos de ámbito estatal: en el PP y en el PSOE. En el PSOE no sólo porque anteponga su interés partidista de gobernar en el Estado Español a los deseos de cambio de la sociedad navarra, sino porque ha demostrado que prefiere que se gobierne Navarra desde la derecha y desde el españolismo más castellano a hacerlo él mismo, desde la izquierda y con la coalición Nafarroa Bai e Izquierda Unida. El antinavarrovasquismo del PP, por su parte, radica en el hecho de anteponer el gobernar en minoría gracias el apoyo pasivo de un PSOE en horas bajas, a convocar elecciones que, aunque puedan debilitar al socialismo español, podrían dar alas al nacionalismo vasco que en sí misma lleva Nafarroa Bai.
Si hubiese sido cierto que el bronceado o no de Aguirre iba a depender del moreno o blancazo de Sanz, el PP y el PSOE deberían haber pactado en Álava al igual que medio han pactado en Navarra. Aunque visto que aquí lo han hecho a la vista porque no podían hacerlo a escondidas, quién se atreve a decir que no lo han hecho allí, en Álava, a escondidas cuando podían hacerlo a la vista. Puede ser, porque si el EAJ-PNV, EA y Aralar están gobernando es debido a que el PSOE más que el PP y éste así lo han querido. Ambos partidos españolistas no tenían otra si querían aspirar a ser la alternativa al gobierno del tripartito en la CAV. Pactando en Navarra y Álava se les hubiera visto demasiado la marca del sol en Euskadi. Y es que, ¡cuidado!, porque por muchos gestos, como el de la Diputación alavesa, que el PSOE le haga al EAJ-PNV, los socialistas –otro tanto la derecha española– ya han dado muestras a lo largo de la historia, y lo ocurrido en la Comunidad Foral Navarra es la más reciente, de lo que son capaces e incapaces. Al PSOE, cuando cambia tanto el clima político de periodo electoral a periodo electoral, lo mismo le podemos ver metiéndose en el agua como diciendo aquí está la playa. Si se mete lo hace despacito, despacito, a paso de tortuga y sin mojarse por completo. Si dice, por el contrario y como es común, aquí está la playa, olvídate de saltar a la piscina pues el chapuzón será en aquélla.
Otro de los que ha querido hacer su veranicacho particular en esta semana grande es el alcalde de San Sebastián, Odón Elorza, quien aprovechando los disturbios que en plenas jornadas festivas han bajado por el Boulevard donostiarra y Alderdi Eder hasta dar en el Casco Viejo, le espetaba ante las cámaras de televisión y desconsideradamente a Juan José Ibarretxe lo siguiente: “«Ya está bien, que son catorce chavales con capuchas, que ya vale, lehendakari, ya vale».” ¡Como si el Lehendakari y la Ertzaintza no pusieran todo su empeño en impedir estos actos de lucha callejera! ¿Cómo se pueden hacer esas declaraciones cuando uno de los bienes que ha sido atacado es precisamente el Batzoki del EAJ-PNV en la capital guipuzcoana? ¿Y cómo puede salir el secretario general de los socialistas guipuzcoanos, Miguel Buen, ha hacer de corista para estas malintencionadas declaraciones diciendo que: “cuando un alcalde se queja, normalmente se queja con razón”. Claro, y cuando el Consejero de Interior del Gobierno vasco, Javier Balza, se queja de que el PSOE, pero lo mismo podía ser el PP, impide que la Ertzaintza tenga acceso a la información que manejan las policías española y francesa y colabore en reuniones con las mismas, no la tiene. El consejero nacionalista no, el alcalde socialista sí. ¿No será que quien no la tiene es éste último? Porque una de dos: o este par de socialistas son los únicos que no se han enterado que desde el socialismo español se defiende que el terrorismo es una cuestión de Estado y que la política antiterrorista la dirige el Gobierno de la Nación Española o es que son unos socialistillos? Si se hubieran enterado, desde luego, habrían caído en la cuenta que esta política de los socialistas –también de los populares– contra el terror, al estar basada en acabar con ETA policial y judicialmente, coloca toda la responsabilidad antiterrorista en el Gobierno socialista. Con lo cual, si son catorce chavales que practican lo que llaman terrorismo y si usted ya sabe cuándo y dónde van a actuar, por qué, Odón, no los detienen como máximas responsables las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado español? ¡Ah, ya, que es mejor colgarle el sanbenito al Lehendakari y a Balza, ahora que el proceso de paz está enterrado porque los socialistas no quieren resolver el problema político, que colgárselo a Zapatero y a Calatrava! ¡Ay, se me fue, Rubalcaba!
A pesar de que el tiempo no ha acompañado, los arenales de Euzkadi, que gozan de una salud estupenda aunque no sean aún cuál los del trópico de Cáncer, tropicales, han estado, como se suele decir, hasta la bandera a nada que ha brillado a gran altura el astro mal llamado rey. ¡A TOPE, vamos, a TOPE¡ Hasta tal punto, que se ha visto que lo importante tanto en los litorales como en la política vasca es, respectivamente, ser el primero en desplegar: la toalla por la arena, por el aire la bandera. Así, el “bocazas” de Antonio Basagoiti, desde ese Bilbao que tiene una ría de hierro, Casco viejo de madera y piedra, de oro la Gran Vía, aluminio de campeón en sus botas, Universidad de carne y hueso y turismo de titanio, soltaba la siguiente perla: “Sé que algunos dicen que esto es crispar y otros que les causa sarpullidos ver la bandera española, pero si la viesen todos los días del año no les saldría ningún sarpullido y no les supondría ninguna excitación (…) Si algunos se acostumbran a ver la bandera de su país, de España, en Bilbao, no habrá ningún tipo de problema (…) a Bilbao siempre le ha ido muy bien estando en España (…) la bandera española es tan bilbaína como la ría o como el Pagasarri (…) Bilbao “es muy español”. ¡Vaya Bilbainada! ¡Pero qué Bilbo, Basagoiti, ves! Mira Antonio, “dicen que esto es crisparles y algunos otros que les causa sarpullidos ver la bandera española, pero si todos los días del año les saliese sarpullido y excitación supondría, no sé, que ningún, ninguna la viesen ¿no?”. Con sarpullido y reexcitación diaria no duraba la española con la ikurriña, con la enseña vasca, ni lo que la mecha en prender de un petardo. Basagoiti, Antonio, “si algunos de España se acostumbran a no ver ningún tipo de problema, habrá en Bilbao la bandera de su País”. La nacional, la de Euzkadi, la ikurriña que los hermanos Arana: Luis y Sabino, idearan de su puño y traza. Pensada para Vizcaya e izada por primera vez el 14 de Julio de 1894 desde el balcón del “Euskeldun Batzokija en Bilbao, sito en el número uno de la calle Correo, precozmente ondearía por todo Euzkadi. Y es que esa bandera, oficializada en 1936 por el primer Gobierno Vasco, ilegalizada por el franquismo y legalmente reconocida como bandera de Euskadi desde la aprobación del Estatuto de Gernika, representa, sintetizando, el lema sabiniano de JEL, de “Jaungoikoa eta Lagi-zarra”, de Dios y ley Vieja, flameante a los cuatro vientos. Mejor lo explica Sabino Arana, artífice también de la palabra ikurriña: “La Bandera, como te he dicho, no la usó Bizkaya antiguamente; pero la que tenemos los nacionalistas no es tampoco inventada por nadie, sino expresión exacta del Lema y el Escudo como verás. El fondo de nuestra Bandera es rojo, como el fondo del Escudo. Esto, en primer lugar, así tiene que ser. Ahora verás como los signos del Escudo y los términos del Lema están perfectamente representados en la Bandera. La Cruz blanca de la Bandera es la Cruz blanca del Escudo y el Jaun-Goikua del Lema. Así como Lagi-Za´ra: significa a la vez leyes e independencia, pues ambos son elementos o caracteres políticos; así la Cruz verde de San Andrés representa a un tiempo por su color el Roble del Escudo y las leyes patrias, y por su forma las cruces de San Andrés del Escudo y la independencia patria. Unidos están la Cruz y el Roble en el Escudo, unidos por el eta, el Jaun-Goikua y el Lagi-Za´ra: del Lema; y unidas por lo tanto en un centro común deben estar en la Bandera las dos Cruces, blanca y verde. Y así como en la unión de la Cruz y el Roble en el Escudo, aquélla ocupa el lugar preferente, y en la unión del Jaun-Goikua y el Lagi-Za´ra: en el Lema lo ocupa el primero: así también en la Bandera la Cruz blanca está superpuesta a la verde de San Andrés.” ¡Basagoiti, Euzkotarren ikurriña ikurriña da, la bandera de los vascos es la ikurriña”. Y es que la española, la rojigualda que tiene su origen en la diseñada para la marina y sus barcos de guerra, la que la sentencia del Tribunal Supremo obliga a izar en sedes y edificios… institucionales de la CAV, no la sentimos como propia, aunque entendemos que haya vascos que así la sientan. Ahora bien, por qué el PP ve con buenos ojos que una Ley Foral de símbolos aprobada en el 2003 en el parlamento navarro, con los votos de UPN y CDN, pueda imponer que sólo flameen la bandera local, la de navarra, la española y la europea e impedir que la ikurriña, que desde 1977 ondeaba en Leiza o Villaba –en este último caso así lo decidió el pueblo en referéndum–, lo haga. ¿Verían con los mismos ojos que una ley del Parlamento Vasco impusiese que ondearan, de las citadas, todas menos la española? ¿Qué? ¡Más! A Bilbao no seré yo quien diga que le ha ido bien con España, pero desde luego España ha encontrado un chollo con Bilbao. Y es que ya la asedien los carlistas, ya la tomen los liberales, ya la bombardeen los franquistas sigue inconscientemente besando la mano de quien no deja de estrangularla. Razón por la que no sólo pensamos que entre la de España y la de Euzkadi no hay elección posible, sino que entre la española –incluida la republicana– o la de la calavera y tibias blancas sobre fondo negro nos quedamos, sin duda, con la pirata de Barbarroja, Francis Drake, Barbanegra, Henry Morgan o “Lope de Aguirre”. ¡Ron, ron, ron, la botella de ron!