Al poeta filósofo que encontré en la cuneta
de un camino perdido tal si fuere un profeta,
si no has muerto le dije y estás vivo a escueta
duda prima contesta que apunté en la libreta:
La existencia es sonora, de la A va a la Zeta,
y la muerte silente en su punto es discreta,
yo que callo en vida y que hablo tras meta,
¿por qué vivo estoy muerto y al morir de “vegeta”?
Contestó, gran pregunta, respondiendo en tripleta:
Quien pasando por tonto vive cual un asceta,
entre libros, papeles y el cuaderno y carpeta,
y el tintero y la pluma y la mesa y banqueta,
muere como los sabios, se va tal el cometa:
a su paso dejando en la estela cuarteta.
de un camino perdido tal si fuere un profeta,
si no has muerto le dije y estás vivo a escueta
duda prima contesta que apunté en la libreta:
La existencia es sonora, de la A va a la Zeta,
y la muerte silente en su punto es discreta,
yo que callo en vida y que hablo tras meta,
¿por qué vivo estoy muerto y al morir de “vegeta”?
Contestó, gran pregunta, respondiendo en tripleta:
Quien pasando por tonto vive cual un asceta,
entre libros, papeles y el cuaderno y carpeta,
y el tintero y la pluma y la mesa y banqueta,
muere como los sabios, se va tal el cometa:
a su paso dejando en la estela cuarteta.
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