Un obrero en el paro a un patrono ocioso
con el pico a martillo le soltó a lo gracioso,
si ninguno trabaja, en verdad milagroso
es que engorde usted tanto y yo ande huesoso.
No sé cómo lo hace, es sin duda engañoso,
pues aun en el caso que yo ande afanoso
y usted siga viviendo tal gandul perezoso
kilos, kilos y kilos se los coge. ¡Pasmoso!
¡Qué maquinas, Peón! ¡Que te mando hasta el foso!
¿Has perdido un tornillo o es aceite grasoso?
¡Tú te ganas el pan y yo amaso mañoso!
Ya lo creo, Patrón, contestó el trabajoso,
más de barras de hierro y roscón de roñoso
me he cansado y las migas no me engañan, ¡Tramposo!
con el pico a martillo le soltó a lo gracioso,
si ninguno trabaja, en verdad milagroso
es que engorde usted tanto y yo ande huesoso.
No sé cómo lo hace, es sin duda engañoso,
pues aun en el caso que yo ande afanoso
y usted siga viviendo tal gandul perezoso
kilos, kilos y kilos se los coge. ¡Pasmoso!
¡Qué maquinas, Peón! ¡Que te mando hasta el foso!
¿Has perdido un tornillo o es aceite grasoso?
¡Tú te ganas el pan y yo amaso mañoso!
Ya lo creo, Patrón, contestó el trabajoso,
más de barras de hierro y roscón de roñoso
me he cansado y las migas no me engañan, ¡Tramposo!