Es la vida un teatro de comedia y drama
con pequeño escenario para tan grande trama,
en que todo humano, caballero o dama,
desempeña un papel de camino a la cama.
Asistentes hay muchos, ya de pie ya en la rama,
es el público, claro, que una vez ve el programa
entre risas y lloros cual aplaude difama
al actor y a la actriz, corazón tras escama.
Quienes cumplen su rol, representan la llama
que una pluma con sueños, bien sin amo, con ama,
escribió a la sombra de encendida retama.
Cuya luz mortecina, tal calmante de inflama,
insinúa colores, adivina la gama
de quien no participa de esa farsa con flama.
con pequeño escenario para tan grande trama,
en que todo humano, caballero o dama,
desempeña un papel de camino a la cama.
Asistentes hay muchos, ya de pie ya en la rama,
es el público, claro, que una vez ve el programa
entre risas y lloros cual aplaude difama
al actor y a la actriz, corazón tras escama.
Quienes cumplen su rol, representan la llama
que una pluma con sueños, bien sin amo, con ama,
escribió a la sombra de encendida retama.
Cuya luz mortecina, tal calmante de inflama,
insinúa colores, adivina la gama
de quien no participa de esa farsa con flama.
No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada