viernes, 12 de junio de 2009

Próxima parada, Bizancio

Cuando entre al Bósforo con mi vela pirata,
el mar Negro a la popa, Estambul aproada
y a estribor el castillo genovés, faro y rada
europea y Asia a babor y fragata…

Y ya vea colgante un gran puente de plata,
el cañón y la almena del Rumeli plantada
al oeste, a lo alto pasarela acerada
sobre el mar de un kilómetro… y mezquita de nata.

A sus pies, en la orilla sin volver la mirada
la techumbre esmeralda, ventanal, columnata…,
Dolmabahce, el palacio, ¡qué fachada rosada!

Y sapiencia cual Deusto, con techumbre escarlata
facultad en la margen, de doncella encerrada
hacia el este su torre y mi puerto, ¡hasta data!

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