viernes, 31 de julio de 2009

La Heliópolis de Karl

Desde esta Estrasburgo con la capa freática
por las nubes, grandiosa reservilla acuática
alzo el ancla, izo velas, parto rumbo a alemánica
ciudad astro, a Karlsruhe, soleada y fantástica.

Por su forma redonda, de galleta, la clásica
basiliense o de hostia consagrada y románica
que el margrave de Baden-Durlach sueña romántica
y siguiendo la luz la pusiera en práctica.

Erigiendo un palacio, torre con panorámica
como eje y radiales calles, vía germánica
tal los rayos del sol o de esfera lunática.

Que la escuadra, el compás, cartabón, mano mágica,
tiralíneas, la mesa de dibujo y la plástica
a la vida llevaban del papel y la fábrica.

Respuestas

Otra vez han caído justos por pecadores
y otra vez hay pecado por pecado, anteriores,
otra vez la inocencia muere, culpa hay mayores
y otra vez guerra a guerra no hay ni paz de traidores.

Otra vez el dolor no silencia dolores
y otra vez el temor por temor es temores,
otra vez sobran odios, por amor no hay amores
y otra vez sin perdón hay vengar, vengadores.

Otra vez el horror eco es de horrores,
van las lágrimas sobre otras lágrimas, flores
y de entierro en entierro no enterramos terrores.

Otra vez mal por mal nos hacemos peores,
con los buenos y malos no seremos mejores
y nos faltan palabras como faltan oidores.

Agur bizia

En el tiempo en que era sólo un niño pequeño
con el pelo alemán, sonriente y risueño
e ingresé en la Ikastola, el colegio norteño
no sabía Euskera, conocí a una andereño.

A María Rosario, Agurtzane, un sueño
de mi pueblo y persona que con todo su empeño,
la mirada de santa y una mano sin genio
me inspiró para siempre nuestra lengua de ensueño.

Con un libro gigante con las tapas de leño
que al mirar en sus hojas animales sin dueño
enseñaba palabras euskaldunas de ingenio.

Tal arraina, arrano, pero no el aguileño,
cual behia, lehoia, solo que el lugareño,
¡muchas gracias, Amatxo! ¡Zure ume halagüeño!

jueves, 30 de julio de 2009

Dolora

No es lo mismo estar loco hoy que el ser abstraído
ni es igual alocado que ser vuelto un ido,
es el loco el que aloca, el pirado venido
un enfermo con cura, sin tal por malnacido.

No es semejo doliente que el estar cual dolido
ni es afín la dolencia hoy que el ser dolorido,
es doloso el del dolo, el del duelo el sido
por aquél dolorioso sin razón agredido.

No es parejo afligir que el estar afligido
ni es igual la aflicción ya que el ser consumido,
aflictivo el que aflige, el aflicto el roído.

No es lo mismo, igual, afín, par, parecido,
ni semejo, parejo el estar abatido
hoy que el ser quien abate con la fuerza al caído.

La cara y la cruz

Si la calle es espejo, si refleja la casa
o la casa si espejo, si refleja qué pasa
en la calle, en la calle ya se ha abierto la caza
y en la casa, en la casa caza hay, no torcaza.

Si un pisito refleja, si es espejo de plaza
o la plaza reflejo, si es que espeja la traza
de un pisito, en un piso tal hay pinza hay tenaza
y en la plaza, en la plaza cual espada coraza.

Si un techillo es espejo, si refleja la raza
o la raza si espejo, si refleja, no es guasa,
a un techito, en el techo como en raza amenaza.

Si la base refleja, si es espejo de masa
o la masa reflejo, si es que espeja la basa,
en la base, en la basa y en la masa añagaza.

Vivo, luego no me han matado

Era un pura sangre, de la roja, no azul,
él tenía corona de espinillo, ¡salud!,
la familia en el pueblo, trono al norte, no al sur,
majestad por la cara ¡no!, por alma y ¡Jesús!

Era, ¿cómo decirlo?, soberano, no un puf,
él tenía razones no de Estado, de luz,
mil millones de sueños, sólo, sola una cruz,
monarquismo ni sano, Demo… Demo… y agur.

Era rey de sí mismo, español no, Euskal… ¡uf!,
él tenía vascones, no coronas sin dux,
el derecho negado y sin boom pimpampum.

Era, si se me en…tiende, de verdad, no un tahúr,
el tenía, ¡reíros!, de tener en común,
principado en el coro y la flor, no ataúd.

miércoles, 29 de julio de 2009

Despedida estrasburguesa

En cubierta en mi vela “La Vasconia” patriótica
con el sol en la popa y una brisa periódica
degustando un vinito de la Alsacia histórica
y foie gras de Estrasburgo tengo el alma antagónica.

Media parte feliz, otra media bucólica
porque aunque me aguarde mar y tierra utópica
con amor, a pesar de que cosa es platónica
despedirse es siempre una nota agónica.

Por lo tanto, urbe mágica, con la voz más eufónica
y en los ojos las lágrimas y en mi ser pena crónica
yo te digo hasta otra, volveré, no es retórica.

Si Dios quiere a gozar no de forma teórica,
sino en cuerpo presente, que sí otorga otra óptica
de tu esencia narcótica y apariencia hipnótica.

martes, 28 de julio de 2009

El oriente de la Grand Île

Hacia el alba el circuito no marítimo, náutico
que rodea al casco medieval y romántico
de Estrasburgo a mi místico o velero oceánico
Catedral a la vista le ha plantado fantástico.

Notre-Dame la llamada que ha en el norte al dogmático
de San Pedro el Joven, que es un templo eclesiástico
cual el Nuevo de fe protestante, oye el cántico
en Marie Madeleine por el sur geográfico.

Notre-Dame tardogótica con alzado titánico
cual la torre en el cielo, mirador panorámico,
ventanaje vidriado y alumbrado cromático.

Notre-Dame de creencia al igual que el “gálico”
o la Francia católica que al sureste ve al básico
Saint Guillaume, santuario sobrio, pulcro y clásico.

El cuasi levante de la Grand Île

Estrasburgo en su anillo cual elíptico hídrico
a las cinco ha ordenado un rincón museístico
donde están el de Historia, de grabado prolífico
y dibujo… y el bello religioso y místico.

Cual también el de Rohan, palacete magnífico
que en sus plantas alberga el tesoro artístico
que le da el Bellas Artes tal el muy ornamentístico
y el de excave arqueológico, hierro, bronce y lo lítico.

Un palacio que ha estado al albur de lo cíclico
como todo lo humano, edificio que el físico
no ha cambiado del modo que mudó en él lo psíquico.

Pues de ser de archidiócesis en el tiempo ya mítico
de Marat, Robespierre fue solar terrorífico
y después Imperial y hasta Ayunta político.

El austro de la Grand Île

Ya hacia el sur de la órbita medieval y acuática
de Estrasburgo en mi vela “la Vasconia” no hispánica
he a la altura del Puente Luther King la románica
y también neogótica San Tomás que es mágica.

Catedral protestante, luterana y volcánica
donde el genio de Mozart a su música clásica
por los tubos del órgano al lanzarla dramática
retumbaba en la San Nicolás eclesiástica.

Que ésta sita ante el puente de su misma gramática
tal después hay la antigua aduana que práctica
controlaba en el Rhin sal, pescado y cerámica…

Empleada en vasijas, damajuana fantástica…
junto a otras materias que en la sala didáctica
del Museo Alsaciano ven la luz más cromática.

El poniente de la Grand Île

Remontando el Ill junto al Pont Nacional
y la Francia pequeña he llegado a escuchar
en San Pedro el Viejo el católico orar
y en azud, el Vauban el bramar del caudal.

Que le baña a la ENA do la Galia real
de estudiantes que llegan a su centro a ingresar
hace hombres de Estado, funcionarios va a dar
para esta República jacobina y central.

Allí está Ponts-Couverts y en el agua, en la “mar”
cristalino el reflejo y también medieval
de tres torres y casas de renano evocar.

Con pizarra en tejados, las fachadas tal cal,
ventanal de madera, negrestino pintar,
geométricas formas cual el aire feudal.

Bordeando la Grand Île

Navegando en el Ill por la elipse insular
vi el Palacio del Rhin, el Palacio Imperial
que si fue en la Gran Guerra hospital militar,
comandancia alemana tornó en otra mundial.

Hoy en día en cambio es la sede, el solar
del primer organismo de ser transnacional
en la historia, do ordenan el surcar, navegar
por las aguas del Rhein o del Rhin que es igual.

Un gran río cual este Ill que a mí al remontar
la Iglesia católica, antes que el Tribunal,
de San Pedro el Joven me ha llegado a enseñar.

Con su piedra arenisca roja, domo verdal,
rosetón y dos torres, cual lugar de rezar
la San Juan, de leer Biblioteca Central.

lunes, 27 de julio de 2009

El Estrasburgo alemánico

Estrasburgo en la órbita de la elipse insular
o Gran Isla que el Ill con dos brazos cual mar
forma cuenta al norte una vez de orillar
cuatro puentes teatro, biblioteca a laudar.

Ambos son nacionales, han museo a la par
como enfrente la Ópera, la del Rhin, tal nombrar
ha el Palacio Imperial en jardín circular
o en la misma República, en la plaza a loar.

Palacete que es símbolo alemán que al luchar
en la franco-prusiana y sitiar y tomar
esta urbe erigía en honor no de un zar.

De Guillermo I, todo un rey singular
que volvió a la Prusia… tras luchar y luchar
un Estado-Nación, un gran Reich no impar.

Struthof-Natzweiler, Malgré-Nous y el Mengele de turno

Estrasburgo, la urbe, capital alsaciana
al igual que esta Patria o región según cada
cual ha sido objeto de discordia armada
entre Francia, Alemania, entre galo y germana.

Y por ello la Alsacia, por tamaño y poblada
una Euskadi, en función de quien fue su tirana
tal su lengua la boina…, que es la vasca imitada,
la ha tenido negada, era cosa pagana.

Ahora bien, entre tanta intrusión la alemana
con sus campos, torretas, espinosa alambrada
y forzar a las armas a este gente fue insana.

Como fue el “doctor” Hirt, alma ciega, de arcada
que formó con judíos muestra ósea inhumana
en la Uni en memoria de tal raza eclipsada.

Y a Francia otro tanto

Como soy pueblerino y Estrasburgo ciudad
navegando en mi vela “La Vasconia” en paz
entre iglesias, palacios, parques cual facultad
se me fue el santo al agua, olvidé la verdad.

Comentarle al alto Tribunal, ¡perdonad!,
de Derechos Humanos de la Europa veraz
que el recurso abertzale de política faz
que de vascos le llega busca, ¿qué?, libertad.

De la España que impone sin razón la unidad
a esta Patria, a la Euzkadi que desea igualdad,
democracia, consulta, conocer voluntad.

Popular, la del pueblo, su palabra locuaz
y erigir si procede sin perder la amistad
un Estado aparte o integrada entidad…

Filosofía vital

A un mal don empresario con negocio en cantera
de este entorno, a un pobre sólo rico en cartera
un poeta auténtico y de vida austera
le soltó tal filósofo una clase entera.

La existencia le dijo corta cual duradera
solo tiene un secreto, que le entre en mollera,
y es que toda ganancia, de patrón o de obrera,
en la tierra se queda, no va al cielo aunque quiera.

Por lo tanto, Señor, cuando vos se nos muera
los dineros que al monte le sacó cual ramera
no se irán a la tumba, quedarán aquí afuera.

Y por ello al vivir no le importa que adquiera,
sino únicamente que al morir por doquiera
el recuerdo de uno sea bueno a cualquiera.

domingo, 26 de julio de 2009

El Estrasburgo universitario

Hacia el sur de la isla Santa Elena, en el Ill
“La Vasconia”, mi vela que con viento es un ir
a babor ya divisa el saber, instruir
catedrático a alumnos, son cincuenta y tres mil.

En el culto palacio, facultad de “marfil”
con conjunto escultórico, inscripción en latín
que “Las Letras y Patria” reza en oro al gentil
que dirige la vista al frontón sin hollín.

Y tras él minerales, roca, gema, esmeril…
en museo, el zoológico al igual y el jardín
de botánica, aroma a dulzura de abril.

Que percibe el astrónomo al pasar y subir
a esa torre con cúpula y mirar hacia el fin
del espacio divino, ¡eso sí que es vivir!

Los lenguajes estrasburgueses

Por las aguas del Ill, con el barrio europeo
de Estrasburgo a la zaga ya aproo, ya veo
Santa Elena, en la islita el estudio, el video
y la tele de Arte que es bilingüe ateneo.

De alemán y francés y también ninguneo
de la lengua alsaciana, cual sufriera el hebreo
en los tiempos que Hitler se adueñó del trofeo
de esta urbe y mandaba sinagoga a paseo.

Realzada al oeste ya pasado el saqueo
con el nombre la Paz, paz que obró el bombardeo
aliado que abajo tiró vario liceo.

Y también cristaleras de esa Iglesia que oteo,
la Saint-Paul reformada y de gótico neo
junto al Puente de Kennedy y esculturas de empleo.

Europeísmo desnaturalizado

Con el gran Tribunal de Derechos Humanos
de Estrasburgo a la espalda en el Ill a ambos lados
organismos comunes, entidades de Estados
aparecen con formas de arquitectos urbanos.

A la izquierda el Consejo de la Europa, ¡Paisanos!,
con sus aires de fuerte y por traza cuadrados
vela por derechuras, democracias sin granos
y fomenta valores de la Unión, coaligados.

A la diestra la Cámara Europea, ¡Hermanos!,
con su plaza de toros de cristal y acerados
colegisla y aprueba presupuestos mundanos.

Es el barrio europeo, todo un símbolo, hados
de que ingleses, franceses, alemán e italianos…
enemigos históricos son hoy día aliados.

¡Gora Alsacia Askatuta!

A la Corte Europea de Derechos Humanos
que ha avalado a la España en su Ley de tiranos
y Partidos Políticos como a ustedes, ¡Hermanos!,
yo quisiera decirle: ¡Te has lavado las manos!

Pues si Europa es una, Francia, España Estados
de la Unión Europea y en derechos no hay grados,
no es muy lógico, ¡Amigos!, si ETA está en todos lados
que acá sean legales y allá ilegalizados.

Algo huele a podrido, oyen bien, ¡Alsacianos!,
cuando apoyan la fuerza de estatales armados
y la niegan a un pueblo que es vascón, no de hispanos.

Algo huele a viciado, oyen bien, ¡iletrados!,
cuando amparan violencias para hacernos “romanos”
y las niegan si el fin es el ser liberados.

sábado, 25 de julio de 2009

Terroristas buenos y terroristas malos

Como usted ve las causas y este ser los efectos,
Tribunal Europeo de Derechos inciertos,
mil perdones, Humanos, le diré con afectos
que HB, Batasuna… quieren ser los libertos.

Son por ello ilegales y al revés, sus proyectos
ya no encuentran cabida en Estados abiertos
con las armas en mano y con hechos directos
a la fuerza responden, a los muertos con muertos.

Que es injusto, evidente, mas igual de selectos
son aquellos que Francia con terror dionos ciertos
a los vascos que esotros ETA da en sus dialectos.

Es indigno, indudable, mas igual de dilectos
son aquellos que España con horror dionos yertos
a los vascos que esotros ETA da en sus trayectos.

Más claro, el Ill

Como creo en Justicias y no así en Tribunales
al de Europa y Derechos con sus formas ovales
y platinas reclamo que corrija los males
que el de España ha hecho, ¡hay que ser animales!

Al privar a unos padres de Durango y morales,
los de Enaitz Iriondo, y con malos modales
de reabrir una causa, de unos juicios legales
que ganaban de calle de haber juez y fiscales.

Con el alma ecuánime, corazón de imparciales
y valor para ver lo que ven los normales:
¡Que han matado a un chaval y se van de rosales!

Y que clama a Estrasburgo, dice todo a cabales
que ese vil reclamara por los daños puntuales
en el coche ante un muerto, no es de seres cordiales.

El deshecho al Tribunal Europeo de Derechos Humanos

Estrasburgo hacia el norte ha un gran brazo del Ill
que ha plantado a este nauta de vascón bergantín
justo enfrente de ese Tribunal que ha carmín
de asesino rezuma, de asesino incivil.

Que a Enaitz Iriondo, durangués juvenil,
hace un lustro en verano con su auto ruin
a unos ciento setenta a la hora en carril
de noventa embestía, se tragó al chavalín.

Con dos copas de más y la Guardia Civil
atestaba que el casco y el chaleco afín
le faltaba al muchacho, le faltaba al núbil.

Cual después de una hora y otra media del fin
al borracho, qué hacía, el control más sutil
y aún así cero quince daba, ¡saben latín!

Justo al barrio europeo y estrasburgués

Con el puerto del Rhin, de Plaisance y el Europa
en la estela, el autónomo de Estrasburgo en la popa
y la isla Rohrschollen, que es reserva, no copla,
ha llegado mi vela a motor pues no sopla.

A un canal en el norte de esta villa de opa
que entre truenos y rayos y copiosa una trompa
a babor me enseña los bastiones que tropa
cual prusiana alemana los guardaran con pompa.

Tanta cual la que ostenta ese parque con copa
arbolada y palacio que hace tiempo a la esposa
Josefina y al corso Bonaparte vio en sopa.

Como avisto al frente que este barco se topa
Parlamento, Consejo y la Corte dudosa
de Derechos Humanos, si a europeos no arropa.

viernes, 24 de julio de 2009

Cazadores de pura cepa

En la estepa Kazaka, por la inmensa llanura
cual Kirguizia, entre turca y de Atila hay de hondura
una gente antes nómada y de hoz por cultura
que en su Patria no es mayoría, ¡faz dura!

Y que envuelta en abrigos, con sombreros de altura,
el fusil a la espalda y el caballo en cintura
caza zorros, conejos y demás preciosura
sin gastar ni un disparo, con el águila pura.

La real que atrapan colocando a la albura
una red desde el suelo, circular, de abertura
por arriba y en tierra ave, liebre o captura.

Que les sirven de cebo y al picar la ala pura
con capucha la entrenan sin dejar ni en locura
que se coma sus presas y recobre natura.

Para Francia Strasbourg y Alemania Straßburg

El canal de Alsacia, paralelo al Rin,
con los Vosgos al céfiro, Selva Negra cerril
al levante le lleva a mi vela al confín
de Estrasburgo que fuera celta hace dos mil…

Años, como romano todo un castro, un fortín
que ocupó el alamán y después huno hostil,
el Atila, asolara tal que luego el botín
lo tomaba el franco y el Imperio hacia el mil.

El Romano y Germánico que ese burgo al afín
Obispado entregaba, mas burgueses de edil
ciudad libre imperial la volvían al fin.

Como gala el Rey Sol y prusiana el fusil
de Guillermo I cual francesa el carmín
de la guerra mundial y del Reich el misil.

jueves, 23 de julio de 2009

Hace 101 años

Mezcolanzas fugaces de materias enérgicas,
tal cobalto, platino… y de formas no esféricas
de común y que surcan por el cosmos coléricas
cual golpean la Tierra pueden ser más “angélicas”.

Al cruzar tal cohetes de la Rusia o Américas
las corazas terrestres, esas tan atmosféricas
que protegen al Mundo y explotar pirotécnicas
sobre el suelo, en el aire, nucleares y térmicas.

Tal el mil novecientos… que personas soviéticas
de Tunguska, en Siberia, otearon histéricas
una bola de fuego que estalló, son polémicas.

Porque aunque arrasaba áreas bien kilométricas
sin hacer ningún cráter, unas muestras proféticas
cual de iridio de níquel… dan lugar a dialécticas.

Hace 250 millones de años

Así como el impacto al sureste de México,
en las aguas del golfo mejicano, no pérsico
acabó con la vida del “gran saurio”… entre el pérmico
y triásico hubo otro tan esperpéntico.

En el sur australiano, aunque más hipotético,
que causó en la “isla” y en el “globo esférico”
la llamada en ambiente cual de ciencia académico
tal “La Gran Mortandad”, que no cree el escéptico.

Porque el monto de iridio, el metal más profético
de esas bombas que el cosmos nos envía el maléfico,
no es de ser concluyente, pie da al duelo dialéctico.

Ahora bien, de ser cierto y no hecho polémico,
como aquél dio al mamífero el dominio, genésico
del poder dinosaúrico fue el de Australia enérgico.

miércoles, 22 de julio de 2009

Hace 65 millones de años… y antes del ser humano

En un tiempo remoto, al final del cretácico
del espacio venía tan veloz como mágico
meteorito, asteroide o cometa dramático
a impactar en la Tierra, en un punto ya clásico.

En el Golfo de México, junto al puerto bien táctico
de Progreso, en el pueblo Chicxulub, hecho trágico
que acababa de un golpe con el parque botánico
y el feliz dinosaurio que era el rey del jurásico.

Pues el bólido entrante en la atmósfera anárquico
y mayor que el gran monte Everest y satánico
fue tal cinco mil bombas de Hiroshima, ¡qué drástico!

El que al Sol lo eclipsará nubarrón “piroclástico”
y el invierno atómico y el llover tan volcánico
y de ácido… dieran muerte, fin a lo orgánico.

Imágenes naturales

Desconozco sus ojos, mas los míos sabido
es que han visto la fuente del amor, un soplido
de esperanza, un rayo de ilusión, un florido
territorio de sueños y un aroma atrevido.

Al igual que una ola de igualdad, un latido
de la mar, la corriente libertaria, el rugido
de los aires rebeldes, el terrible aullido
de los cielos y aves con el nido perdido.

Desconozco sus ojos, mas los míos oído
es que vieron la luz de buen un astro caído,
un cometa sin rumbo y un planeta partido.

Así como corrientes de tristeza, el crujido
de un gran tronco antiquísimo, la raíz del quejido,
una rama sin bríos y semillas de olvido.

lunes, 20 de julio de 2009

Despedida basiliense

Basilea arriba, hacia el norte el canal
de la Alsacia que corre junto al Rin, a la par
cual el viento del este a esta pluma de mar
con su vela le llevan a otro puerto ideal.

A Estrasburgo que espera, tras pasar centenar
de terrenos, cultivos, el paisaje postal,
las exclusas y presas para el agua y central,
con su ovoide acuático y sabor medieval.

Voy con Dios, Basilea, fue un placer el gozar
de tu historia, tus calles, artes cual carnaval
y el Hotel los Tres Reyes, ¿de Melchor y Gaspar…?

Basilea, a más ver, para mí fue total
navegar por tus aguas, pasear y charlar
con tu gente, hasta otra, que es palabra naval.

Enamorado de la Naturaleza

Es mi vida una caza porque soy cazador
sin más lente ni ayuda que mis ojos, visión
a la noche de estrellas cual planetas de Dios,
meteoros, cometas y demás girasol.

De mañana ya casi, cuando llega el albor,
con los ojos tal astros y en el alma pasión
hacia el este, en las cumbres, con mirada precoz
echo el lazo a los rayos primerizos del Sol.

Luego espero al viento que se lleve el blancor
de las nubes y traiga con tormentas ciclón,
lluvia, truenos, relámpagos y el granizo feroz.

Ya pasadas al arco irisado es mi rol
atraparlo en la vista y después al amor
de la mar y a la espuma de las olas y el son.

Monotonía

Desde que decidí el dejar la política,
decisión mía fue, para el DEIA la crítica,
no he leído la prensa, mas me juego una lírica
a que acierto en Vasconia qué se cuece, ¡analítica!

ETA anda en los fines dirá voz periodística,
entretanto aquella, a este paso re-mítica,
ha quitado de en medio otra alma, otra psíquica
y la Izquierda Abertzale muda cual impolítica.

El PSOE y PP, la Españada acrítica
y antivasca en Euzkadi hacen miga, hacen química
y la guerra en Madrid de fogueo, sin clínica.

EAJ hipócrita, con la voz jesuítica
de la Patria y después por poder y la física
le presenta un pacto a quien niega la onírica.

Libertario

Ayer mismo me dije no seré en el mañana
quien prepare los pollos, pele sana manzana,
fino corte el tomate, lie el puro de Habana,
sirva tragos con hielo, cante linda la nana…

No seré no mañana, no me da a mí la gana
ser quien monte el fregado, envenene fontana,
de por prosa poemas, por verdad la jarana,
por el cielo el infierno y por sombra solana.

No seré no mañana una cosa tan vana
como ser un diablo con la voz más cristiana,
la apariencia demócrata y la esencia tirana.

No seré no mañana, les apuesto una cana,
lo que quiera el poder, pues seré meridiana
libertad hecha carne, libertad vuelta llana.

viernes, 17 de julio de 2009

La Biblia del Oso

Casiodoro de Reina que en el mil y quinientos
veinte vino al mundo e ingresara en convento
sevillano y de orden de Jerónimo ha cuentos
que le llaman hereje protestante, ¡tormento!

Le querían hacer que pasara y cruento
los del auto de fe, Torquemadas y cientos
por hacer el reparto de Novel Testamento
en la lengua española, fue al exilio, a otros vientos.

A Ginebra y al ver que de modos violentos
a Servet, a Miguel los Calvinos, ¡qué evento!,
le mataban huía a Inglaterra con tientos.

Para hacer una Biblia castellana de acentos,
la primera a esa habla traducida, talento
tal que viera la luz en Basel como alientos.

En la Münster descansa

El nacido en Rotterdam, el Erasmo agustino,
sacerdote ordenado, pensador “libertino”
en Paris y humanista cual teólogo fino
por el Londres e Italia, al final fue vecino.

Basiliense do el nuevo testamento latino
y en el griego, erasmista, vio la luz, fue el padrino
de la misma Reforma pues Lutero el felino
como guía de ella le quería al ladino.

Al contrario que el Papa que queria divino
que esta alma holandesa sin cadena ni espino
criticara la causa protestante, ¡qué sino!

Para quien no tomaba un partido, el destino
le cambiaba esta villa reformista que advino
y la cual él dejaba y al volver el camino.

El XVII de XXI

Allá por la Edad Media, año mil cuatrocientos
treintaiuno vivía Basilea entre templos
un Concilio Ecuménico convocado, ¡qué tiempos!
por Martín V, el Papa en aquellos momentos.

Pues moría al de nada y el Eugenio, ¡atentos!,
IV fue quien sufría los momentos más tensos
porque hombres de fe los había a cientos
que al poder pontificio no le eran propensos.

Conciliares decíanse, de asamblea y con vientos
no papistas, de Pedros, sino llanos, intensos
disolvía el Padre de la Iglesia esos cuentos.

A lo cual los “rebeldes” respondían, ¡tormentos!,
eligiendo a Félix V, ¡vaya comienzos!
que al final abdicaba, ¡para usted los acentos!

jueves, 16 de julio de 2009

El seísmo de San Lucas

En el siglo catorce, mil trescientos cincuenta…,
Basilea, que el Rin la divide y la inventa,
se enfrentaba a otra fuerza sorprendente y violenta
que ponía a la villa temblorosa y sangrienta.

Una noche de octubre al saltar de contenta
una falla en los Jura que tronó cual tormenta
y abatió en segundos e incendió avarienta
la ciudad de madera, ¡la tragedia es cruenta!

Bien lo sabe la Münster, esa enorme osamenta
con su carne rojiza que contara opulenta
cinco torres antaño, dos tan solo hoy cuenta.

La del norte, la Georgsturm, y en el sur, la parienta,
Martinsturm, que un reloj de agujita ostenta,
además del solar que si hay nubes se ausenta.

miércoles, 15 de julio de 2009

El Basel amurallado

“La Vasconia”, a mi vela en verano, no abril,
navegando tres puentes basilenses el Rin
le ha mostrado y el cuarto en la proa hacia el mil…
presumía de único del Constanza hasta el fin.

De ese rio, y ha mástiles cual al viento el textil
de unas diez banderolas, quien supiera latín
de madera y hoy día pedregoso y sutil
sabe más que Helvecia…, madre suiza, ¡pillín!

Que allí para o las casas que de Dios o afín,
Teodoro y Matthaüs, “vi” a la diestra y fabril
en la izquierda la Münster con dos torres, ¡botín!

Más incluso diría que la casa de edil,
que parece de Praga, mas rojiza, o listín
al que ilustra la Uni de Basel o el gentil.

Basilea a la vista

Schwarzwaldbrücke, el puente basiliense salvado,
que a sus pies ha el museo de ladrillo armado
y sutil cristalera, el Tinguely orillado,
me da vista a Novartis, sociedad de calado.

Farmacéutica y ética en que prima el mercado
sobre el bien del gentío de malaria atacado
o con gripe porcina pues no sólo ha negado
el donar la vacuna, la artemisa ha olvidado.

A la inversa de Roche que aquí mismo he hallado
en la margen derecha y que no ha privado
anti gripe aviar al poblado atrasado.

Cual lo es el molino de papel avistado
más allá, en la siniestra que le enseña al llegado
ese arte de hacer cual la hoja el tapado.

La luna decreciente del Rhein

En el Rin, Basilea con el puerto al levante
y el soplido hiperbóreo, en la proa, delante
surge el puente de trenes y al de nada, a un instante
el de autos, los ciclos y demás caminante.

Cual el par de estaciones que si miro al cuadrante
mediodía y norte, y el raíl chirriante,
aparecen y llevan al viajante, al vagante
hacia Francia, Italia y Alemania, ¡adelante!

Que en la margen derecha rascacielo he feriante,
el mayor de la Suiza, de cristal reflejante,
Messeturm, dos rectángulos, uno en pie, otro andante.

Y en la orilla izquierda, un cilindro gigante,
una banca de bancos, de centrales, garante,
que ayudara a Hitler se divisa elegante.

El semicantón de las tres fronteras

Entre el este de Francia y el oeste germánico,
en el norte de Suiza Basilea y el táctico
río Rin dan refugio al velero fantástico
que es mi vida, mi sueño, el viajar más romántico.

En el puerto fluvial, junto a barco… oceánico,
el container, los tanques y el paraje balsámico
de una islita, la Birsfelden, con central, vatio acuático
y la presa y la entrada o el acceso tan práctico.

A esta urbe por agua, a este ser medio náutico
que en el sur, sotavento ha el estadio, gol, ¡básico!,
que Basel lleva escrito con grafismo bien gráfico.

Y en la proa la Münster, catedral de románico
y de gótico aire, do estuviera el titánico
bastión, fuerte de Roma en un tiempo ya clásico.

martes, 14 de julio de 2009

La puerta del Rhein

Basilea, en Suiza, que ante Cristo fue céltica
y de Roma y tras Él fronteriza y post bélica
alamana y franca, ya en el mil, no es épica,
ciudad libre se alzaba de un imperio con ética (?).

Pues fue Sacro y Romano y Germánico, ¿réplica!,
y después, cinco siglos ya pasados de métrica,
en la Liga Eterna, cantonal, en la Helvética
se integraba por sí, por política auténtica.

Cual política es, aunque suene a poética,
que este Rin sea un mar no de agua doméstica,
sino inter-patriótica, tiene a bien vela helénica…

Y ya cosa de Dios, de la Tierra enérgica
que el gran curso del río sea apto a la técnica
de la náutica justo en tal villa ecuménica.

lunes, 13 de julio de 2009

Kalahari significa gran sed

Entre el delta del río Okovango en el África
y el Orange en el sur va y se extiende fantástica
una tierra cual Chile, arenosa y trágica
que cobija al bosquimano, buena gente y simpática.

Mas Holanda, Alemania y la patria británica
con sus tropas y armas a la usanza tiránica
por las minas, tesoros y grandeza monárquica
le quitaban el sueño y la dicha romántica.

Y sus suelos cual hizo la Botsuana errática
pues la ley de hoy en día reconoce, es básica,
que ese “Hombre del bosque” derechura ha clásica.

A su vida de caza, recolecta, botánica
natural y creencia animista cual mágica
que le viene de lejos, tras terciaria y cretácica.

El Hombre del bosque

Kalahari, un Borneo de arenilla africano,
en sus tierras rojizas y doradas, de grano
descendiente de aquél primer grupo humano
que de África a Europa emigró ha un anciano.

Pueblo negro de tez y de ser bosquimano
en el cual ellas beben de las plantas arcano
y ellos cazan tal lobos, han el arco a mano
y el veneno en la flecha y la presa en el llano.

Que unas veces le roban al león, primo-hermano,
y otras es solo el huevo sin progenie, el vano
de avestruz que tortilla da mayor que Urano.

Desayunan hormigas, ponen voz de milano,
puercoespín para ellos son dos hoyos sin plano
y al dormirse le escuchan a la Tierra y gusano.

viernes, 10 de julio de 2009

Nunavut

Latitud los setenta, hacia al norte, ¡en el cielo!
y hasta allende incluso, se me escapa en qué suelo,
los Inuit o esquimales en un mundo de hielo
cazan focas con rifle, todo el mar con anzuelo.

Y vestidos con pieles no de buey almizclero,
sino de caribúes a los treinta… so el cero
hacen frente y funden catedrales de enero
para dar unos sorbos a ese líquido mero.

Pues al otro, al océano, al salado y con velo
bajo lunas radiantes, su compás más certero,
las mareas salvajes le aguardan con celo.

En entrantes do hay bloques congelados que empero
al subir los elevan y al bajar casi al vuelo
en las cuevas heladas mejillón catan fiero.

jueves, 9 de julio de 2009

La turbidez amazónica

De los montes andinos al Océano Atlántico
Amazonas el río que discurre acuático
con su selva imponente y el encanto romántico
tal la Luna ha otro rostro entre umbrío y dramático.

En la transcarretera, pavimento asfáltico
que es su sombra y tanto le disgusta al botánico
o en la coca, la planta que es de Dios o satánico
y en Iquitos, Leticia… va y se embarca a lo trágico.

Cual la sierra que tala con su ruido tiránico
centenarios los troncos que el peón acrobático
agua abajo los lleva y a la vez algo mágico.

Tanto o más que el petróleo, ese cuento tan clásico
que al igual que el dorado que allí brilla metálico
quita luz a un espacio sin igual y fantástico.

domingo, 5 de julio de 2009

Re-DADÁ y so-DADÁ

Poesía, espacio, DADÁ punto. Poética.
Fondo rojo y la forma de una cruz, una ética,
blanca luna de queso, un reloj, pura estética,
chocolate alpino, eso es Suiza ¿y la Rética?

Poesía y punto. DADÁ espacio, la métrica,
la del K-31, Schmidt-Rubin, ¡la épica!,
la que entra con sangre y ballesta, genética
de una Patria neutral, eso es Suiza ¿y la Bélica?

Poesía DADÁ punto. Espacio y la Helvética
frío frío, caliente, es cuestión de fonética,
calentísimo, frío, eso es Suiza ¿y la Hermética?

Poesía podada punto. Espacio, ¡Aritmética!,
Tell más Tell son dos Telles, hierro vivo, magnética
de un imán cantonal, eso es Suiza, ¿y la Esférica?

Jinetes, amazonas y el caballo de juguete

Yo que soy partidario y a la vez soy neutral
con mi barco de casco verde como la mar,
botavara y mástil, blanca cruz, cual la sal
y las velas rojizas vine a Suiza a pescar.

Rin arriba y a Wilhem Tell me fui a encontrar
en el lago de Uri y la Unión federal
o a Calvino en Ginebra y a Rousseau, en el altar
la reforma de Zuinglio, aquí en Zúrich, real.

Cuando casi me caigo por la borda al pensar
que de un movimiento por la guerra mundial
que parara en la villa iba Dios a olvidar.

Por do está el cabaret de Voltaire, su portal
de Belén dadaísta, les deseo azar
en su búsqueda y dicha, buena suerte naval.

sábado, 4 de julio de 2009

Hasta la Liga del Sihl y el Limmat

Donde el tiro es deporte nacional, en la Suiza
y en la villa de Zúrich, la ciudad de la FIFA
y la bolsa, los bancos, oro y franca divisa
buena vida se intuye, un nivel de califa.

Como allende del puente Rudolf Brun, primeriza
Alcaldía y libre de abadesa y de misa,
un castillo magnífico, de ocho torres con brisa,
que es museo esboza su elegante sonrisa.

A tranvías que pasan por allí y ¡anda Luisa!,
la estación terminal, la de trenes, maciza,
con su arco triunfante y la estatua plomiza.

De un tal Escher que obrara en su patria castiza
Por tal medio que une a los suizos sin prisa
entre sí y con la Francia, Alemania, Austria… y ¿Pisa?

Por el Limmat imperial a la villa medieval de Zürich

Aunque infla mi vela ese viento sureste
de la Suiza, el foehn, ya a altura del puente
Münsterbrücke guardado por estatua ecuestre
he arriado las telas al pescar la corriente.

Y tal disco de hockey me deslizo y al este
he las casas de gremios y en la proa, enfrente
el Rathaus, Consistorio, y hacia el nor… noroeste
con agujas doradas un reloj sorprendente.

¡Ay, San Pedro!, después, la colina al oeste,
Lindenhof, do estuviera el castillo excelente
con diez torres, romano contra ¿bárbaro agreste?

Y la actual, la Urania, la que tiene una lente
para ver una estrella o un planeta celeste
y es la musa de astrónomos, de esa ciencia creciente.

viernes, 3 de julio de 2009

A la República de la Tierra

Sobre el lago de Zúrich con mi vela tan náutica,
bajo el cielo de Suiza y una esfera lunática
dibujada en las aguas rememoro que en… África
no, en Ginebra dijera a la ONU una clásica.

Poesía y hoy digo con la voz más lemánica
que esa acción de poder de la gente dinámica
de Uri, Schwyz, Unterwalden y Lucerna… tan mágica
la viví ya en los Vascos más antigua y fantástica.

En los Fueros que América o Rousseau cual de práctica
alabaran pues vieron por Vasconia, la básica
y razón de gobierno, voluntad democrática.

La que España y la Francia de manera tiránica
y no tan liberal, con la fuerza antártica
han soplado mil veces, mas resiste titánica.

La paz bien vale un Milanesado

Más acá de leyendas y de mitos y épicas
en la historia de Suiza, más allá de las bélicas
y batallas heroicas contra Habsburgos y réplicas
cual Morgarten, Sempach…, una enseña las éticas.

Pues la Liga de suizos con el Papa y la técnica
donde está Marignano, por Milán, no por Bélgica,
contra Francia y Venecia se las ve, hay guerra enérgica
y la pierden y cambia el futuro a la Helvética.

Federal no, la Con- que sellaba auténtica
un tratado perpetuo de una paz cuasi angélica
con la amiga del este y cumplía evangélica.

Hasta el tiempo en que el corso Bonaparte a su métrica
conquistaba la Suiza y la Viena benéfica
la volvía neutral en las guerras, ¡poética!

La antigua guerra allende del Sihl

En la historia de Zúrich, no descubro la tiza,
hay un hecho notorio que sin duda va a misa
y es que siendo ya ocho los cantones en brisa
una muerte de un duque sin testar va y la eriza.

Pues la tierra del Toggenburg pone en armas, en liza
al gentil zuriqués que la toma deprisa,
cuando Schwyz como Glaris esa misma requisa
para sí la querían a su modo, a su guisa.

Mas,¡atento!, la Dieta Federal esa sisa
de terreno ilegal la declara y sin prisa
se disocia de Zúrich, quien le llama ¡hay qué risa!

A la Casa de Habsburgo y se enfrentan aprisa
por do para la Iglesia Sankt Jakob, hace triza
buena unión cantonal a ese pacto anti-Suiza.

Historias de Zürich

Aproando los puentes entre el Limmat y el Sihl,
que son siete, al este la colina en abril,
Zürich Berg par de cúpulas a sus pies ha sutil,
una glauca, otra grana y estudiantes ¿diez mil?

Y por tres…, que sabrán de esta villa de atril
que fue helvecia y romana en su etapa infantil,
alamana y franca, sueva ya juvenil,
eclesiástica y libre ciudad casi núbil.

De Consejo burgués y muralla ante hostil
de pedidas y Liga suiza hecha al alfil
del Habsburgo de sitio resistió su gentil.

Que se daba gremial una carta civil
y aliada escuchaba a la Austria viril
declararle la guerra, como toda incivil.

jueves, 2 de julio de 2009

Ulrico en el campo de batalla

Con los cantos de ópera que me llegan de oriente
cual el viento del norte, allí bise, en la frente
me imagino al Zuinglio, estudiante consciente
de la Biblia a sermones convenciendo o escribiente.

Atacar celibatos, defender eximente
del ayuno, abatir el icono presente
en la Iglesia y la música y negar que esté el ente
de Jesús en el pan y un purgante en la fuente.

Del bautismo, en el agua y sellar de repente
matrimonio, privar de la misa al oyente
y extender la Reforma aun con armas y frente.

Pues con Berna, Schaffhausen, Basilea enfrente
a Uri, Schwyz, Zug, Lucerna…, la católica gente
al tenerla en Kappel el moría valiente.

El predicador de la Grossmünster

Desde el puerto de Zúrich a la luz de una vela
que hubo un joven de Wildhaus, estudiante en la Viena
y después Basilea leo, no es novela,
al que el púlpito en Glarus le encendía la vena.

Al tal Zuinglio, Ulrico que en sermón ya flagela
por entonces al suizo mercenario y la pena
se la lleva a Einsiedeln, do denuncia y condena
idolatre de santos, cura, indulto por pela.

Cuando hete que al pueblo zuriqués, ¡tiene tela!,
escrituras en mano y ni iconos, ¡qué escena!,
va ganando y perdiendo a la Roma que apela.

Al Consejo a que acalle a la hereje sirena,
mas cantón protestante va y secunda, ¡hay tu abuela!,
la Reforma y se libra de Obispados, tal suena.

Desde el Linth hasta el Limmat

En las aguas del Zúrich y su parte oriental,
la que llena el Linth y se une en canal
con el lago Walensee, a mi popa, he genial
cordillera de Albis al oeste y caudal.

El del Sihl que discurre paralelo y lineal
a esta barca de vela, a este rumbo naval
que ya al norte divisa con la antena señal
en el Uetliber, peña zuriquesa ideal.

Tanto o más que el buen puerto que ante mí he de postal,
capiteles: Sankt Jakob, de agustino y puntual,
a las doce, San Pedro y otro menta estival.

En Fraumünster cual rojo en Graumünster, puntal
de reformas, y el último do hay predique y misal,
el de Prediger, verde tal el fondo o coral.

Derrota al quinto confederado

Al igual que Ginebra por opción cantonal
o Lausana es francesa en la lengua, al hablar
y descansa en el Léman, en la Suiza neutral
Zúrich habla alemán y le da el nombrar.

A su lago con forma de sonrisa real
que a la altura de Hurden de madera ha el ligar
norte y sur, dos orillas cual allende ideal
una islita, la Lützelau dulce como este mar.

O los rezos que escucho y piar natural
a unas olas en otra cual de islario de altar,
Ufenau, y ya en Rapperswil un castillo vital.

Que un alcalde de libres, zuriqués, fue aplastar
en los tiempos que eran de elegir entre el mal
de la casa de Habsburgo o la unión federal.

miércoles, 1 de julio de 2009

En el Panteón parisino

La divina república ginebrina hace años
el refugio político y la imprenta de gallos
de la pluma, la Roma protestante a caballos
de su par de orillas ocho puentes ha hogaños.

La del sur Gran Teatro goza, evoca antaños
en los cual al Voltaire, preso por sus ensayos
en Bastilla, imprimían una épica, ¡apaños!
del primer rey Borbón de la Francia, ¡mil rayos!

Dramaturgo en Londres y Berlín, entre extraños
tolerado un tiempo y en Ginebra tres mayos
porque era pastor, no seguía rebaños.

El poeta que cándido memorando los fallos
calvinistas, quemaron a Servet, y otros daños
se ganaba enemigos, curó en Ferney desmayos.

Jean-Jacques en la carta náutica

Lago Léman al sur, donde el Ródano parte
hacia Francia y Marsella he la isla delante
de Rousseau, el filósofo, y su estatua de arte
pues nacía en Ginebra este libre pensante.

Que tomada conciencia de su esencia, el baluarte
ginebrino de ideas cual el río errante
lo dejaba y llegaba a ese lago, a ese aparte,
de Annecy y ya en Lyon se volvía enseñante.

Quien ganaba a Paris con discursos y arte
pero, ¡ay!, ¡el Contrato cuando hay reyes delante!,
o el Emilio, si fe, voluntad, contraparte…

Môtiers, Prusia, Inglaterra le aguardaba o el guante
y volver con sus flores casi al Campo de Marte,
confesar y tomar la Bastilla de avante.

En el Cementerio de los Reyes

Con la fuente de agua cual la torre de luz
ginebrina y el puerto ante mí y la quietud
en el Léman al Ródano veo claro al trasluz
dividir la ciudad en el norte y el sud.

Notre-Dame a la diestra, a la izquierda la cruz
de Saint-Pierre tal el templo l'Auditoire do virtud
protestante Calvino predicara, ¡Jesús!,
y la sabia academia que fundaba, ¡Salud!

Con su fe que en Ginebra abrazó multitud
y expulsaba al Obispo y después la inquietud
en persona a Juan mismo, que a Estrasburgo fue obús.

Y en tres años tornara a esa tal latitud
a implantar la República Teocrática, ¡Alud!,
y llevar la Reforma hasta ver su ataúd.