viernes, 30 de octubre de 2009

Descaro

La guerra siempre es guerra, la paz jamás es paz,
hay lucha en toda calma, calmar no do luchar,
reposo quiere el pueblo en campo tal ciudad,
empero quien le manda matar, matar, matar.

Arriba pues la muerte, arriba el zas y zas,
abajo gritan alto la vida con champán
y un, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho y más
del llano, claro, el llano se van, se van, se van.

Al cielo o bajo tierra, por qué, por ser capaz
de armado ir al frente por otro, pues armar
es cosa, mala cosa de quien quedó detrás.

Sentado tras la mesa de precio cual costar
la sangre, sangre pura que gota a gota dan
diez, once, doce, trece, catorce, quince, un mar.

Al ser no tenedor

A ti, hombre de plata, a ti, hembra de oro,
tal poeta del pueblo, del que sufre el robo
por ser ricos os digo que ni os quiero ni adoro
y os querría si fuerais pobres más con decoro.

Y a ti, falto y escasa, y a ti, lágrima y lloro,
que te anhelo te apunto sin tener ni ahorro
y si hubieras dinero, de pirata tesoro
no podría anhelarte, me sería un engorro.

Porque amo el ser, ese ser que valoro,
no un tener que no vale, que no escucha el socorro
que le lanza el mundo con un grito sonoro.

Luego queda ya escrito cual por mi por el coro
para blanco el cordero, para oscuro el zorro
y verdoso el campo o las plumas del loro.

Descorazonamiento bienaventurado

Hubo un tiempo, entonces y un espacio, lugar
para mal, para bien, para bien, para mal
que era el todo tal era, que era un ser y un estar
la natura en sí misma, natural natural.

Pero vino el hombre y mujer, ese par
con dos pies y dos manos y un latido plural
que pensaba y pensaba y volvía a pensar
del final al principio, del principio al final.

Y fallaba, evidente, no llegaba a acertar
la razón de las cosas porque el ser racional
no es posible olvidando que el amor es amar.

Cada una de ellas como son, ni una igual
a la otra, mas todas, todas son empezar
y acabar algún día en la nada total.

Persistentemente

La paz, la paz, la paz, no sé, no sé qué es paz,
quizá jamás lo sepa, quizá, tal vez jamás,
si nunca, ¡Dios!, la he visto, si nunca vi esa faz
que busco, busco y busco aquí, allá y demás.

Ayer, hoy cual mañana, pasado, en toda edad
y ser, caray, ser libre, poder ser, ya sabrás,
yo, tú, aquél y aquélla amor, amar, ¿verdad?,
al otro, otros y otras y más y más y más…

Usted, vos, hombre o dama ¿no quiere tal bondad?
¿La paz, ser libre, amor, amar de ras a ras
doquier, doquier, doquiera? ¿No siente tal solaz?

¿Acaso es un sueño, un tic, un tac, compás?
¿Un son, sonar por dentro, sonido, ton vivaz
que siempre, siempre, siempre, siempre, siempre oirás?

viernes, 23 de octubre de 2009

De “mercancías” y mercancías

Del que fuera el mercado de abastillos gigante
y en la guerra mundial secundaria alarmante
el lugar en que el nazi congregó al judaizante
a llevar a los campos sigo rumbo adelante.

Hacia el puerto del este frankfurtiano boyante
con sus vías de tren, los containers, mercante
y en la entrada el cuerpo de bomberos flotante
que hace nada salvaba a este ser navegante.

Que fortuna ha tenido pues en ese instante
por allí patrullaba esta gente garante
sobre todo de muelles y la flota operante.

Que el abrigo de barcos, bien lo sabe estibante,
es lugar de faena y una chispa brillante
puede echar por la borda el negocio y contante.

Despistas, frankfurtiana, despistas

Al cruzar con mi vela por el puente ferroso
y pasar por la Torre de Pensiones airoso
he encallado en la isla pues miraba meloso
a una bella alemana, un descuido piadoso.

Que al tirar la candela ha causado fogoso
un incendio en la nave que un barquillo glorioso
de bomberos de casco rojo y blanco, brioso
ha apagado, doy gracias, no fue nada enjundioso.

Sigo pues con mi rumbo y allí veo precioso
de columnas corintias, frontón, puro y lanoso
el hogar literario, biblioteca de ocioso.

Y el Main Plaza, una torre cual cañón herrumbroso
y el mercado que fuera, donde irá el celoso
Central Banco Europeo, rascacielos coloso.

Adiós, Frankfurt, adiós

Embarcado en mi nave y en faena de levas
con el viento del norte resoplando en las velas
por el Meno, la arteria frankfurtiana y las penas
en el alma navego rumbo a otros poemas.

Y allá veo el museo de esculturas longevas
cual allende el judío, Nueva Ópera, estelas
y el Convento de monjas carmelitas que buenas
a la Virgen del Carmen de pulmón cantan lemas.

Como yo que es patrona de marinos las nuevas
de familia le ruego sean gratas, no esquelas
y un buen viaje con soles y entonar de sirenas.

Y otro tanto a Leonardo y vidrieras supremas,
¡dad aliento a mi tía que por humos y brevas
necesita aquél órgano de unas almas gemelas!

Consulta germana

Por la orilla izquierda frankfurtiana al velero
ya de vuelta he visto de remera y remero
un gran club, el Germania que en el mundo entero
se ha hecho un nombre, en el remo campeón hubo fiero.

Que me sirve de excusa por contarle sincero
que Germania allende de una patria de acero…
es el símbolo en carne de la misma y sin pero
representa a este pueblo alemán cual guerrero.

Con su espada, corona imperial, caballero
el escudo, melena rubia, oro aceitero
como águila negra en el pecho, en tal fuero.

Un emblema patriótico de un país al que quiero
recordar que en su historia el nazismo y su “clero”
no es la regla, ¿excepción no es horrenda?, le inquiero.

En el MuseumsQuartier frankfurtiano

Del Museo del Cine Alemán, del cinema
que en su tiempo los nazis controlaran y antena
al Museo Städel que viviera el problema
del confisque de obras me he acercado, ¡qué pena!

Pues el régimen, Hitler para el cual anatema
era el arte moderno…, degradado, obra obscena
lo prohibía y con saña persiguió por sistema
toda muestra del mismo, no salía a escena.

Fuere son o pintura, escultura o poema…
a no ser como en Múnich… que el Nazismo, tal suena,
exhibió esas corrientes como cosa blasfema.

Porque el gusto era entonces de romano y helena
y el artista debía enseñar la suprema
vida aria, la fuerza y pureza en la vena…

De película

Admirada la Torre, la de Goethe y madera
en el bosque de Frankfurt y después orillera
como gótica iglesia, protestante en ribera
me he acercado a la zona de museos doquiera.

Para ver el de cine alemán cual por fuera
por adentro y contarle que el país vivió era,
la de Hitler con film nacional, taquillera
cual el “NODO” en la sala de primera a postrera.

Tal camión ambulante y que hacía bandera
al llevar ese medio a la villa campera…
y la idea a las mentes: Alemania es la fiera.

Y de mientras fijar la atención de cualquiera
no en las bombas que entonces ya causaban hoguera
o en la guerra, ¡hoy en día otra tanta hay manera!

Espuma culinaria

Del diario el Frankfurter Rundschau sigo adelante,
hacia el sur que me aguarda un germano, un amante
de la buena bebida, cicerone parlante
para ir a ese silo que ya tengo delante.

De la casa de Henninger y cebada brillante
con la cual esta marca que en su escudo ha gigante
una torre de Frankfurt elabora al instante
diferentes cervezas que te ponen hablante.

Como a mí y como él no ha probado al volante
“BMW-iano” se ha puesto por llevarme al cantante
bosque donde ha asado costillita flamante.

Con puré de patatas y el chucrut que el viajante
de James Cook empleara tal remedio, purgante
ante el mal, escorbuto, ¡era bueno el calmante!

Frankfurter Rundschau y la fuerza de izquierdas

De esta Torre de asilo al hacer literario
dando gracias al ángel de mi guarda y rosario
no a pie, en bicitaxi voy al sur a un diario
que salió a la calle tras luchar planetario.

Tras la Guerra Mundial, la segunda, ¡un calvario!,
con ideas humanas, progresista ideario
y en sus filas marxistas, resistente, incendiario…
no del gusto del yanqui ocupante y contrario.

Que moviendo los hilos les privó de honorario
y de obrar en tal prensa que hoy se dice, ¡el canario!,
que defiende a Die Linke, a La Izquierda, ¿falsario?

Yo no sé alemán, pero vi en telediario
como el dicho partido se mostró solidario
con la Izquierda Abertzale y anti arresto arbitrario.

A la casa cuna de la literatura

Del Jardín de la Paz va llegando la hora
de volver hasta el Puente de la Paz sin demora
do me aguarda mi vela, “La Vasconia” andadora,
no sin antes entrar en la Nuestra Señora.

De la Paz, que es moderna y Gran Guerra memora
y al Museo de arte actual, no de otrora,
y cruzar por el Puente Viejo, nuevo ahora,
que al estar extramuros mote tuvo de aurora.

Libertad, gran palabra que buscó defensora
en la torre, la gótica que se alza cual flora
hacia el sur con el techo de pizarra, de mora.

Que hoy actúa de albergue juvenil y señora
ha las puertas abiertas a escritor y escritora
perseguidos, ¡toc, toc!, ¡abra pues a alma autora!

jueves, 22 de octubre de 2009

De Israel a la China

Desde este Museo del Judío en camino
hacia el norte he pensado en Lutero que vino
a escribir que había que quemar al rabino,
sinagogas y libros del hebreo ladino.

Y al llegar hasta el Ángel frankfurtiano y divino
que recuerda a los gays y lesbianas y el sino
que pasaron con Hitler… le recuerdo el destino
que tuviera otro tanto colectivo, ¡mezquino!

Cual los roma, ocupados, deficientes, le afino,
resistentes políticos, cultivado…, ¡asesino
y comandos de muerte hubo y gas como espino!

Y he seguido al noreste consultando al vecino
para dar en el Parque de la Paz que es de chino
y memora a la plaza Tiananmen y el sin tino.

Didacticismo frankfurtiano...

De la plaza de Römer con su Iglesia tan gótica,
la de San Nicolás a la ruina despótica
del Palacio imperial de los francos y armónica
Catedral me he acercado que es de dicha católica.

Y siguiendo al noreste varia etapa histórica
me ha enseñado el Museo del Judío y diabólica
cacería, once mil inocentes, ¡qué óptica!,
que los nazis mataron de manera caótica.

Sin embargo, tampoco fue cristiana, apostólica
la bombada aliada que dejaba agónica
a esta urbe y a cinco mil civiles en crónica.

Y en la esquela, la guerra que acabó en bomba atómica
si algo enseña es que siglos de “progreso” sin lógica
humanista a lo bárbaro van a dar y alma tóxica.

Las Coronaciones en Frankfurt

A la plaza de Römer de la gran Catedral
como antaño ha llegado repicar general
de campana y septeto elector imperial
a la Casa de alcalde y también concejal.

Para ir por la calle a ese centro eclesial
y elegir los citados la corona real
del Imperio, al monarca que juraba triunfal
respetar el sistema de Dios, Rey y Papal.

Y justicias, derechos de ciudad…, principal
era aquella triada y acabado el ritual
ir de vuelta al Cabildo de balcón, ventanal.

A sentir el “aplauso” de la masa… ¡feudal!,
¡que el poder es el pueblo o no hay tal, hay corral!,
y brindar en banquete e imperar con puñal.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Römerberg

De la iglesia de Pablo, donde un cura advirtiera
al Nazismo: sin Dios no será duradera
vuestra causa, he ido sin cambiarme de acera
a la plaza de al lado, la de Römer, primera.

De este Frankfurt que en guerra, la mundial segundera
con las vidas su aire medieval mal perdiera
y que hogaño en tal foro guarda apenas siquiera
Consistorio y casonas de mosaico y madera.

Y a los cuatro monarcas en fachada señera
y a sus pies a Minerva, al saber, fontanera,
¿no sería mejor al revés y doquiera?

Que además el aroma me ha llegado de hoguera
pues en ella los nazis dieron fuego, ¡foguera!,
a los libros prohibidos, ¡sin leer no hay lumbrera!

El premiado sin el premio gordo

En Paulskirche, en la iglesia que lo fue, que lo fuera
y también Asamblea popular, de bandera
negra, roja y oro, no imperial que esta era
negra, blanca y roja, fue la feria “primera”.

Y segunda del libro do hoy librero y librera
anualmente conceden al de Frankfurt o fuera
un gran Premio, el de Paz, a persona sincera
que trabaje por ella, ¡para un vasco quisiera!

Que entre Euzkadi y España… guerra hay lastimera
y en cincuenta… añadas ex ministro, hay la ¿pera?,
con Felipe González lo ganó, qué ¿ceguera?

Porque como escritor no lo juzgo me muera,
mas mi patria, mi pueblo, mi nación, biosfera
no ha ganado la calma, está como estuviera.

La estatua de la discordia

En la Iglesia de Pablo, la de planta esférica,
piedra roja arenisca, torre, cúpula y épica
nacional-democrática hubo antaño sin ética
un desnudo escultórico aunque hubiere estética.

El de Ebert llamado, el que fue en la frenética
Weimariana República Presidente, enérgica
negativa encontraba en el clero esa atlética
figurita y los nazis la mandaban a ¡Bélgica!

Un decir, a la porra, mas su artista a la étnica
alma, a Hitler vendía otra estatua dialéctica,
“Pensador” la llamada, la ironía es poética.

Y es que como Georg Kolbe Richard Scheibe magnética
atracción abrigaba por Rodin y la escénica
de los cuerpos cual Dios trajo al mundo, helénica.

Un artículo de la Constitución de 1849

Con cerveza en la boca y el alcohol en las venas
he llegado a la Iglesia, la de Pablo y patenas
do a mediados del siglo diecinueve a las buenas
o a las malas la patria alemana hizo “Atenas”.

La Asamblea de voces y de votos, arenas
de políticas propias, de romper las cadenas
y escribir Carta Magna para unir en las penas
y alegrías al pueblo, Alemania apenas.

Pues faltaba allí Austria, la del vals, fausto en cenas
y corona imperial y por ello sirenas
entonaron el démosle esa opción y serenas.

Como Euskadi a Navarra… al austriaco y faenas,
que si hoy somos dos lunas, media y media, no plenas,
es posible a futuro hacer una, ¡qué escenas!

martes, 20 de octubre de 2009

La norma de pureza en 1516 del monopolista de la cebada

De la plaza rebelde aunque hay escultura
al oeste de Goethe, literaria figura,
y hacia el sur su morada, su rincón de escritura,
como no le he ido ni al revés ves cesura.

Que además hoy yo cumplo treinta y cuatro y ruptura
me apetece y un trago de cerveza madura
en Hauptwache y le cuento con la lengua aventura
de interés y si no, cambié usted de lectura.

Que un Guillermo, el IV de Baviera y cultura
y elector imperial decretó una ley pura
de este líquido áurico que da al alma frescura.

Que se hiciere la birra con el agua que cura,
la cebada y el lúpulo, no mentó levadura
porque el gran Louis Pasteur no vivía a esa altura.

El de los Treinta vivo hasta los treinta y dos

Gustav Bunsen un joven alemán, frankfurtiano
que estudió medicina y llegó a cirujano
era un líder del grupo de estudiantes, germano
que se alzaba en el Frankfurt sin apoyo paisano.

Y asaltaba la sede con razón en la mano
de los Guardias do estaba encerrado un humano
colectivo de prensa que exigió, ¡meridiano!,
libertad de expresión, no censura, lo sano.

Un rebelde, sin duda, pro República y llano
que soñaba y su sueño al topar al tirano
se exiliaba, en la lucha o se es héroe o villano.

A Illinois, pero hombre de actuar, de ir al grano
pronto estaba en guerra tal si fuere tejano
contra Méjico, un tiro lo mataba temprano.

El padre de la Botánica

En el mil ochocientos treinta y tres frankfurtiano
tras fallar los rebeldes su intentona de humano
estudiantes, maestros o el puñito y la mano
evitaban el guante emigrando en cristiano.

Son los Treinta y Lindheimer, profesor y no en vano
fue a Illinois y el gran río Mississippi de plano
descendió en un barco y alcanzó piano piano
Veracruz, el Estado lindo cual mejicano.

Y estudiaba la flora… del terreno tejano
y era amigo del indio, le ponía allí sano
y agrupó a los marxistas del Condado de Llano.

Tal siguió atesorando plantas, flores, el grano
ignoradas, revista editaba ufano
y apoyaba a su Estado, no la Unión, murió anciano.

Uno de los Treinta de 1833

Entre esos alumnos que intentaron audaces
el lograr para Frankfurt… igualdad, libertades…
Gustav Körner cual otros rebelados veraces
partiría al exilio, a otros mundos y edades.

Al tomar un velero a Le Havre y por fases
arribar a Saint Louis do ya había cofrades
alemanes y entraba en demócratas bases,
mas cambiaba al Republican Party viendo maldades.

Esclavistas, tornaba al saber de los haces
de una nueva Asamblea, rebelión en ciudades
de Germania y llegó tarde, vuelta a las paces.

Que en Estados Unidos ya no eran verdades
y guió al partido, aupó al Lincoln de frases
al poder, entró en guerra, Norte y Sur, dos mitades…

Frankfurter Wachensturm

En la Plaza Hauptwache, donde está Catalina
la Iglesita, la gótica, una casa, hoy cantina,
que en la Guerra de Hitler… quedó hecha una ruina
por las bombas recuerda al vecino y vecina.

Otro hecho del siglo diecinueve, otra espina,
pues sufrió en los años treinta, cuando era china
de la guardia de Frankfurt, sede y cárcel mezquina
un asalto sin éxito y su tropa inquilina.

Que hermandades de alumnos con la fe, con doctrina
de igualdad, fraternismo, libertad, la divina
cometieron en balde, mala suerte, cochina.

Porque este intento para nada gallina,
de tomar tal “Bastilla” y bajar a la mina
que es la buena República no brilló en la retina.

lunes, 19 de octubre de 2009

La alejandrina y Maximiano en el siglo IV

De la Bolsa de Frankfurt a la plaza “Hauptwache”
he ido a orar a la iglesia Catalina y pase
me ha soltado el párroco, pase usted si le place
a escribir un poema de esta egipcia y su obraje.

Que es la Hipatia de Cristo y trató con su frase
de volverle cristiano y la voz y el lenguaje
a la res del Imperio de la Roma que habrase
visto dijo y convierte a mis sabios, ¡qué ultraje!

Y al lograrlo tomado por la rabia y coraje
la mandó a la tortura de la rueda do yace
la mujer, mas milagro, Dios rompió el engranaje.

Decapítenla aquél ordenaba, ella pace
en el buen Sinaí, se le pinta el coraje
y alba, verde y roja aureola con clase.

Bufidos contra bramidos

En la Bolsa de Frankfurt, la San Pedro económica
en Europa, hay afuera una pieza escultórica
que es un símbolo exacto, expresión metafórica
de este mundo de acciones y valía astronómica.

Frente a frente un toro de mirada despótica
y asustado un oso, figurilla irónica
de la cara y la cruz de esta empresa diabólica
que no entiende ni cristo, aunque hay gente apostólica.

Que confía en que arranque el taurino, en la lógica
y que embista hacia arriba pues le espera verónica
y es señal de que alcista hay tendencia y no agónica.

Pues sabido es que hay baile, que tal danza es periódica
y que el otro mamífero, el de garra tan gótica
da el zarpazo hacia abajo, es la línea antagónica.

Eschenheimer Turm y la Deutsche Börse

Del anillo de estatuas de Georg Kolbe al levante
he ido a ver una torre medieval tal campante
que fue puerta y parte de muralla gigante
que tuviera esta urbe de la cual soy ya amante.

Y bajando hacia el casco andarín como andante
por la vía de Schiller me he encontrado delante
de la Bolsa de Frankfurt, edificio brillante
que por dentro es moderno y por fuera distante.

Do valores y acciones vendedor y comprante
mercadean rezando el que compra agigante
el cotice, el que vende sea igual o menguante.

Un parqué, el alemán tras el par más sonante
de New York y del Nasdaq sin dudar importante
en un mundo en que prima el negocio, es reinante.

La lista Gottbegnadeten

Contemplando las obras de Georg Kolbe, escultor
que en Berlín presidiera noble fin, “Sezession”,
el no al arte de Estado, al de amén y traidor
soy a mí, a mi espíritu, pienso, entro en acción.

Porque si en la República Weimariana a este autor
criticaba algún nazi por… su busto del don
“socialista”, de Ebert y sufrió prohibición
en diversa escultura, vio otro tiempo, otro albor.

Ya que a Hitler gustaba y le dio relumbrón,
que por sí ya tenía, ya no hubo censor
y lo aupó a la lista de artistillas-nación.

Que vitales al régimen eran del dictador,
a quien Kolbe entregaba un retrato teutón
del Caudillo, de Franco, del tirano y terror.

Arte escultural

En el “centro” de Frankfurt a los pies del coloso
“Commerzbank”, rascacielos ecológico, hermoso
con jardines y luz natural como airoso,
entre grises cementos… hay un parque verdoso.

Do está Schiller, poeta, dramaturgo glorioso
con su libro en el alma, pluma en mano y reposo,
el laurel de corona y visión de capcioso
hecho en bronce, hecho imagen, escultura de poso.

Como allende de Georg Kolbe, artista famoso
que gustaba del cuerpo natural, musculoso,
su Beethoven, el músico, también Heine, el bardoso.

Cual al norte en otro jardincito ocioso
el anillo de estatuas, un conjunto carnoso
de figuras, espíritu y materia, grandioso.

domingo, 18 de octubre de 2009

Etimología urbana

De esta zona de Frankfurt que parece un tablero
de ajedrez con peones, torre, alfil, caballero…
es el Banco Central Europeo sin pero
rey y reina y un hecho da razón, soy sincero.

Porque ya que la sede la tendría el primero
de la Europa, Alemania, Francia dijo yo quiero
un francés presidente y negado tal fuero
su presión ha hecho mella, hoy lo es, segundero.

Quien preside el tesoro, de ahí vendrá tesorero,
como del plateado a esa Torre de esmero,
la de Plata, el nombre, y al Skyper le inquiero.

Y al gran Banco, al Dresdner que de nazis fue entero
y en país ocupado mucha banca de cero
controló, la memoria que no borra ni el clero.

La Eurotower

Pegadita a la Torre “Commerzbank”, que en altura
el Palacio del Triunfo de Moscú, ¡arquitectura!,
le supera tan solo en Europa, hay figura,
el gran Banco Central Europeo, armadura.

Que en la zona del Euro, ¡Eurozona!, estructura
la política, claro, monetaria, la dura
y controla los precios, la inflación en bajura,
torno al dos porcentual y los tipos de usura.

Y la oferta de Euritos, las reservas, ¡ricura!,
de divisas y luz verde da cual censura
la emisión de billetes, su poder es diablura.

Y además como el Bundesbank, su modelo, hechura,
libre es de Estados, presupuesto y factura
ha por sí, eso es la Roma de la nueva cultura.

Arquitectura sensacional

De pie ante la Torre “Commerzbank”, de arquitecto
que ideare al metro de Bilbao bien dispuesto
el acceso, el Norman Foster, siento al respecto
lo que Speer para Hitler perseguía en su puesto.

Construir a lo grande, otorgar el aspecto
del poder a la obra, mando en piedra… expuesto
y la patria que nace desde el polvo, erecto
pueblo como ave Fénix de cenizas enhiesto.

Para hacerle sentir con tal arte, dialecto
al sujeto su nada de individuo y lo opuesto
que la masa, el común es el todo correcto.

Esto noto en el Frankfurt, no en el cual el honesto
y maestro de obras, Speer, hijo, en aspecto
urbanístico tanto de su parte ha dispuesto.

En el cielo de Frankfurt

Como pone en el friso de la Ópera Vieja
la verdad, la belleza cual el bien, en su jeta,
han guiado mi vida, mis poemas, mi meta,
volver libre y pacífica a mi Patria perpleja.

Como yo ante la Torre, la del Main, un planeta
hacia el limbo do paran tele, radio, oveja
de pastores con traje, de corbata y chaqueta,
y el gran Banco de Hesse y Turinghia y ¿conseja?

Quién lo sabe, es el único que hoy otorga boleta
para ir a lo alto y husmear como abeja
estas flores de acero y cemento y luneta.

Y zumbando bajar y perderse en calleja
o ponerse a los pies de esa casa coqueta
del Japón que evoca aun moderna a la vieja.

Quién es la poesía, si el poema eres tú…

A los pies de la Torre de la Ópera, alzado
en la Ópera Vieja, contrapunto acusado
al “Mainhatan”, al Frankfurt de edificio encimado
y los bancos le asalta la consulta a mi estado.

La Escuelita de Adorno, Fromm, Marcuse, el osado
Max Horkheimer…, “marxista” qué hubiera pensado,
¿que el sistema económico es el ojo vidriado,
hormigón en el alma cual el puño acerado?

Eso es esta zona, capital encumbrado
con su Citybank Tower, Eurotheum… y el prado
de una Torre Jardín, ¡rico olor, no a arruinado!

¿De qué sirven billones, si hay millones al lado
que no tienen pan, agua…, de qué ese esmerado
en subir hasta el cielo si en la Tierra hay pecado?

Bancápolis

Tras pasar del Cervantes, Instituto hispánico
rumbo al casco de Frankfurt con mi alma de atlántico
me ha calado La Ola, edificio oceánico
por su forma y la esfera como Marte o Sol áurico.

Y esa luna menguante de colosos con ático
desde tierra, el Trianon, un triángulo mágico
que ha invertida pirámide en su cúspide y clásico
los gemelos del Deutsche Bank, gran banco germánico.

Que nació con el Reich secundario alemánico
y que hasta los tiempos del conflicto titánico
y primero el mayor fue del orbe en metálico…

El que abrió en Barcelona Deutsche Bank Transatlántico
y no antes, después del segundo dramático
comisara sus bienes Franco, Estado tiránico.

sábado, 17 de octubre de 2009

Jo, ya más germano que español, como yo

Desde esta Asamblea, Parlamento abortado
estudiante y semilla del futuro Estado
de Vasconia intuyo que de ser proclamado
capital este Frankfurt más habría costado.

Esta unión alemana, ver Berlín afirmado
como centro del todo y demás federado,
cuando a pie hacia el alba cavilando he encontrado
a la gran Biblioteca Nacional y hojeado.

Unos textos que hablaban de este pueblo admirado
en euskara y rumbo al suroeste alegrado
Instituto Cervantes sin querer he topado.

Do fomentan la lengua castellana, el parlado…
y el idioma vascón no será españolado
porque aun cooficial ni revista he hallado.

El día de la puñalada por la espalda

A mediados del XX, año arriba o abajo,
en la RFA el quehacer inmediato
era hallar una urbe, y daría trabajo,
para ser capital del Estado neonato.

Y Berlín descartada por dos bloques, por tajo
parecía que Frankfurt, y era más que sensato,
por historia, poder económico, hatajo
de transportes y asiento obtendría el contrato.

Ante Stuttgart, Kassel, Bonn, Karlsruhe… en el ajo,
pero tras votaciones, picardía y el plato
de lentejas fue Bonn, ¡cambia al alma un fajo!

La ciudad preferida de Adenauer, el dato,
del primer Canciller, CDU su badajo,
SPD por Frankfurt… campanada oyó al rato.

A la noche de los sueños rotos

Del cuartel policial en el norte urbano
de esta urbe aún más norteño y a mano
un redondo edificio, hoy de radio, el arcano
de Alemania alberga o una clave en cristiano.

Porque tras el segundo belicismo mundano
del cuarteto ocupante del país del germano
el inglés, el francés cual el yanqui, ¡al grano!,
ante rusos unían sus tres zonas del plano.

Y a la RFA que “erigía el llano”
o al Estado le urgía capital y a desmano
le venía un Berlín que eran dos, negro y cano.

Con lo cual este Frankfurt que veía cercano
ser el centro alemán construía un paisano
parlamento, hubo chasco como juego villano.

viernes, 16 de octubre de 2009

Al polizeipräsidium de Frankfurt

Desde el Banco, el Bundesbank que controla el sistema
financiero alemán, la inflación con cautela
y que emite moneda y ha reserva rellena
de divisas y oro… voy el este, me lleva.

Un inmenso edificio policial y el poema
pues tal como hay un Banco Federal y con tela
y los Bancos de Länders o de varios me suena
que en los cuerpos del orden otro tanto se prueba.

Al seguir en el plano nacional ese esquema
de que haya una fuerza de la Unión, su gemela
a nivel de Estados y en ciudad… más sirena.

No era así con el Hitler al poder, una nueva
era aquella en que Himmler en su mano, en su yema
concentrara el poder policíaco y su suela.

El BUBA y el BCE

Este Banco en Frankfurt Federal y Alemán
integró en su estructura cual si fuere central
a los Bancos de Länders federados y al par
al de Estados ocupas y después a otro más.

Al que había en la zona de soviético y mal
no lo hizo, Alemania empezó a liderar
a la Europa y marcaba un estilo además
que resumo al Banco lo del Banco en refrán.

Y al Gobierno el Gobierno, la política y dar
lo económico al Bundesbank, que este mira, ¡es sagaz!,
no hacia el bien del partido, sí al país como al pan.

Aunque obrarlo harina de otro sea trigal,
mas el Banco Central Europeo, verás,
que esta sito en la urbe e implantaba ese plan.

Ante el Deutsche Bundesbank

Una vez que el gran Reich, el de mil y mil años
que duró una docena, ¡miles… fueron los fados!,
se venía abajo y llegaron extraños
a ocupar Alemania días tuvo contados.

El Reichbank pues aquéllos que cobraban los daños
al país que querían de pastores y arados
y la industria y científicos para ellos, ¡qué apaños!,
permitieron dos bancos y al control sus Estados.

Notenbank los soviéticos, Deutscher Länder los maños
aliados, dos marcos y los negros mercados
para una nación que era un par de rebaños.

Y al llegar Guerra fría ya cambiaron los dados,
a occidente el Banco Federal vino en paños
y se obraba el milagro alemán y aunados.

De la guerra de economía a la economía de guerra

So la Torre de Europa, a sus pies al llegar
cuando he visto el Banco Federal Alemán
me he acordado del previo, del que fuere el “Reichbank”
del segundo Imperio al tercero acabar.

Que agrupara a las bancas con poder estatal
que emitían su propio papel, chin, monedar
bajo sí y acuñaba para toda el “Goldmark”
y pagaba a potencias por la Guerra Mundial.

Más llegaba la hiper-inflación, no pagar
e iba el Banco a manos aliadas y el gran
crack… volvía a Hitler Canciller y el votar…

Quien ponía a sus órdenes tal caudillo total
del banquero al obrero, daba a luz el “Reichmark”
y ponía a oscuras a esta Tierra global.

Las Fraternidades espadachinas

De camino a la Torre de la Europa trovar,
alemanes y Frankfurt, he olvidado, excusad,
de esa sana costumbre que cuidáis, la hermandad
de estudiantes en foros del saber y estudiar.

Que cual Bismarck el Hitler… y ocupante sin zar
de la Rusia prohibieran, no os dejaron en paz
por amar libertades, democracia, igualdad,
la justicia y la Patria alemana, el hogar.

Dios, el pueblo os guarde, quién pudiere, verdad,
practicar con ustedes ese arte, el luchar
con la espada en la mano y el honor y bondad.

En el alma, la esgrima que no es duelo, citar
ni deporte ni nadie gana o pierde, amistad
es de pares, tan sólo caballeros formar.

A quien oiga a ver si escucha

El que fuera edificio IG Farben, después
un Pentágono yanqui en la Europa de ayer
la Fracción del Ejército Rojo y más de una vez
lo atacaba con bombas, terror contra poder.

O al revés, que política es pensar y es hacer
según juzgue su alma por sí misma, su res
y en periodos de Guerra fría sepa usted
o ardiente defiendo justa paz, libre ser.

Más me voy por los árboles y el buen bosque a través
hacia al norte, a la torre de la antena primer
no, segunda en Germania por altura, por pies.

Para “ver” desde arriba y gritarle a placer
al sur… ¿qué obra Echelon, si ante el vasco y francés…
como ETA hay GAL y “no llega” a saber?

El Washington germano

Esta Uni de Frankfurt, luna en cuarto creciente,
cuando era IG Farben, una empresa de muerte,
y la urbe arrasada por las bombas de entente
aliada, ¡milagro, se salvó, tuvo suerte!

Porque Estados Unidos, Eisenhower regente
del Estado Mayo no quería inerte
esta enorme estructura, que al ponerse al frente
de su zona alemana empleó cual un fuerte.

Desde el cual controlaba a la prole, a la gente
y guiaba el proceso “democrático”, ¡advierte!,
de erigir la República Federal conveniente.

Allí mismo firmábase para Hesse, ¡diserte!,
Carta Magna y otra de Alemania-Occidente
se trataba en reuniones, ¡libertad de aguafuerte!

De los campos de la muerte al campus vital

Con la Biblia de Gutenberg hace nada presente
y el recuerdo de nazis que tuvieron en mente
prescindir del Antiguo Testamento…, evidente,
por Judío y su Dios ario ya estoy enfrente.

De la Uni de Frankfurt, la de Goethe en mi lente
que ha una risa de acero y hormigón imponente
porque fue un edificio de oficinas y gente,
el mayor de la Europa en su tiempo inclemente.

En el cual IG Farben, grupo químico ingente
que fundara en Auschwitz una fábrica hiriente,
trabajó para el régimen inhumano, estridente.

Produciendo el Zyklon B…, el gas maloliente
con el cual se duchaba a esa raza creyente
que empleara en su planta, ¡capital indecente!

jueves, 15 de octubre de 2009

Modernidad, tradición y naturaleza

Con la Feria de Frankfurt, donde tiene lugar
el salón de automóviles que en el orbe no ha igual,
a mi espalda y el Festhalle, pabellón de gustar,
voy camino al Museo de la Historia esencial.

A catar dinosaurios…, a la Uni a ociar
y a ojear una Biblia que en Maguncia el genial
Johann Gutenberg, claro, imprimiera de altar
y que enteras hay veinte… en el mundo actual.

Y después al Jardín de Palmeras, al lar
de las flores, carnívoras plantas, dulce rosal
y terráqueos aromas, arte, sano aspirar.

Y otro tanto hacia el alba en cuidado hierbal
y botánico espacio pues natura es amar
todo el cosmos y hacerlo si es posible vital.

Mi Patria es hasta muda

A los pies de la Torre de la Misa un obrero
con martillo, escultura por el mundo entero,
al espacio ferial, en el orbe el tercero
por impronta, de Frankfurt le recibe casero.

Estos días de octubre a escritor y librero…,
pues la Feria del Libro, esa cita, ese quiero
a las letras ahora se celebra y refiero
que en Durango de vasca obra y disco ante enero.

Y es común que en las dos hoy se invite por fuero
a un País y en aquélla hace nada con pero
Catalunya lo era y ¡sin tal es do opero?

Allí con voz en contra pues tal pueblo sincero
catalán considera a escribiente, e inquiero,
que redacte en tal lengua, si en Euzkadi así, muero.

La frankfurtiana… carrera de las alturas

Por la Plaza República donde está el “rascacielos”
de la City que hubiere como el Reichstag mil fuegos
dos anillos, no olímpicos de Berlín y sus juegos,
y del metro entradas he gustado en ojuelos.

Como chozas de indio de cristal, andariegos
los tranvías, la Torre, la de Misa, altos vuelos,
la segunda más alta de Alemania, habrá Diegos,
la tercera de Europa hoy, pasado en los suelos.

Cual su sombra y reflejo en el agua, los griegos
bien lo saben o el Plaza Büro Center que duelos
mal pasó, fue la cima del país, ya ni ciegos.

Y no valen las lágrimas, hechos hay sin consuelos,
ni protestas tal llevan estudiantes y legos
en la Torre de AFE con encierro y libelos.

Gizeh, molinos, la esférica y el ejecutivo de Frankfurt

Con los pies en el Puente de la Paz y la vista
en la Torre de Misa que al Egipto su artista
llevó al cielo, pirámide de perfil modernista
me divisa un muñeco de semáforo y pista.

Color verde, gigante o es que estoy Quijotista
y ya veo colosos como veo, ¡oculista!,
la estación para trenes de fachada “helenista”
y un Sansón que en el hombro alza al mundo humanista.

Tal si fuere Iñaki Perurena y turista
sigo al norte, a la Plaza de República lista
hasta dar con la Torre de Corona papista.

Pues ha el ser cual la piedra que levanta el vasquista,
de granito y debajo la corbata y alcista
cuello hecho escultura, simbolismo urbanista.

¡Salud, Compadre! ¡Y Comadre!

De este Frankfurt que alcanza firmamentos mi ente,
“La Vasconia” luchando contra viento y corriente
ha dejado el puerto a babor del oeste
y ha llegado al Puente de la Paz inocente.

Con su hombre de bronce, el que estiba, el sufriente
que tal carga descarga barcos para el pudiente
y de pie con el cuerpo hecho polvo consciente
ha el alma y más grande que esas moles de enfrente.

Cual la Westhafen Tower, esmeralda fulgente
con mil rombos, cilíndrica, que comenta la gente
que semeja al vaso de la sidra durmiente.

Diamantado de forma, no se escurra al bebiente
ese tubo de oro con alcohol que es frecuente
mezcle con limonada o agua y gas el viviente.

De la Asamblea frankfurtiana a la II Guerra Mundial

Tras montar Parlamento… con las armas en mano
y la Francia de libres, igualdades y hermano
en el alma Alemania sin la Austria al paisano
de Guillermo de Prusia le ofrecía de plano.

Carta Magna y ser el Monarca germano
por la sangre, heredero, ¡la República es llano!,
mas el resto de príncipes ni el tal Rey, ¡un tirano!,
apoyaron al pueblo que por pueblo es cercano.

Y se iba al garete ese intento humano
de hacer buena política por la gente, a lo sano
y llegaba con Bismarck el Imperio a lo hispano.

Por la fuerza y Gran Guerra y caía el villano
con corona y tras Weimar se alzó Hitler… malsano
y la fuerza del yanqui… tomó Frankfurt… ¡Verano?

miércoles, 14 de octubre de 2009

De la Dieta Imperial al Parlamento de 1848

Más allá de romana, alamana y francona
y ciudad imperial, con la Francia a-Borbona
que tuviera su Hitler, Bonaparte en poltrona
peleaba este Frankfurt que ya entraba en la zona.

De la Liga del Rin y caída esa Roma
de los galos, tras Viena y el Congreso, ¡no es broma!,
se federa en la Unión, la Germánica y toma
en la urbe el Bundestag que era falto de aroma.

Democrático, el pueblo no elegía, Corona
de Habsburgo y Prusia…, Asamblea de doma
era aquello y con causa se alzó gente teutona.

Que en la Iglesia de Pablo frankfurtiana en su idioma
una Cámara y Carta Magna, Patria sin lona,
Alemania sin Austria erigía, fue al coma.

De capital de provincia a elecciones imperiales

Este Frankfurt, el vado de los francos llamado
más que ser una plaza de la Roma y su Estado
o alamana del “Rey” que invistiera el Papado,
Carlomagno, fue predio, de Aquisgrán su reinado.

Do sería el cabeza imperial coronado
y más tarde el Romano y Germánico dado
ya por siete, ya Príncipes como de Arzobispado
electores el voto en el Frankfurt citado.

Cual dejare la Bula, la de Oro sentado,
que aquél que lograre, no consenso, el sumado
superior de los votos él sería nombrado.

Por sufragio de chiste, ¡Democracia es prado…!,
Imperator tras ser elegido y llevado
a la gran Catedral frankfurtiana de grado.

A Vasconia desde Frankfurt pasando por el Nazismo

Al llegar a la urbe de Internet alemana
a la altura del puente para el tren ¡qué paisana!
me ha lanzado un periódico do he leído a desgana
que ha hecho crack la política porque España es tirana.

Al armarle a la Izquierda Abertzale la cama
y que eso es la guerra, apagar esa llama
que el diario Frankfurter Allgemeine que ha fama
liberal al oeste si no cuenta es más drama.

Pues su padre el… Zeitung que presión Goebbelsiana
resistiera y que Hitler y su insano programa
prohibieran de Césares supo y mano romana.

Como él de tener letra gótica en trama,
la que Bormann, la Fraktur por judía a germana
y germano vedara con decreto y proclama.

El Skyline alemán

Con el Templo de Höchst, San Justino que ostenta
ser de Frankfurt la iglesia más antigua y tormenta
en la popa a esta urbe financiera, de renta
alta parto en mi vela la Vasconia irredenta.

A esa urbe que en Griesheim ha la exclusa, compuerta
y colmena de empresas, ¡no se lleva la huerta!,
cual allende de Goldstein, según veo en cubierta,
la central que ilumina… a la polis abierta.

A esta alma viajera que al gozar su osamenta
de cemento, acero y cristal boquiabierta
se ha quedado, una sierra se alza allá opulenta.

De montañas urbanas pues la Europa liberta
en París, La Défense con mayor solo cuenta
y pareja en la City londinense y despierta.

Extrarradio frankfurtiano

A la altura del parque, el de Höchst, industrial
al oeste de Frankfurt un avión comercial
de Lufthansa entre airadas nubes cual vendaval
me ha soplado que ahí para aeropuerto global.

Que compite con Heathrow, Charles de Gaulle…, no ha igual
el país, Alemania, mas mi rumbo fluvial
a las Dunas del Cisne me ha llevado, arenal
protegido, reserva para flor y animal.

Donde antaño, en la guerra, la segunda mundial
camuflara la Wehrmacht entre seto y zarzal
antiaéreos, las plantas pulmón eran vital.

Cual vencida la Patria, el castillo ideal
donde ociare Arzobispo maguntino, puntal
fue de Estados Unidos…, de su radio marcial.

martes, 13 de octubre de 2009

La droguería del mundo y al revés

Remontando el Meno con la hélice y vela
rumbo a Frankfurt que al fondo de escombrillos hoy nueva
ya me aguarda un parque industrial a mi vera
me ha birlado la vista, me ha soplado un poema.

Pues tal nido de empresas, esa inmensa parcela
que cayera en las garras del nazismo cual leva
fue objetivo aliado, sobre todo la obrera
Hoechst AG que era no la clara, la yema.

De la química, hoy la que dice, revela
que tal urbe alemana, la germánica cueva
la farmacia, botica es del mundo ahí afuera.

Y lo es, sin embargo, ese emporio, ese emblema
de las drogas descubre que esta Tierra, acuarela
es de dosis, remedios y que caiga la breva.

lunes, 12 de octubre de 2009

El Main

En Baviera, por Ort la serpiente acuática
que es el Meno, el curso que remonto con náutica,
nace y cerca de Kulmbach esta vía hidráulica
se hace un río de veras, una ría dinámica.

Al juntarse el Main Rojo con el Blanco y cromática
seguir rumbo a Bamberg do un canal, ¡cosa mágica!,
el de Ludwig la planta de tomarlo en germánica
urbe como es Núremberg, la de Hitler y esvástica.

Cual el Meno-Danubio en la mar medio asiática
y europea, en el Negro, más si sigue su clásica
propensión y natura va a Würzburgo orográfica.

Y rozado el Estado Baden-Württemberg práctica
baña a Hesse y a Frankfurt y en Maguncia simpática
vierte al Rin su tesoro, su derrama más básica.

jueves, 1 de octubre de 2009

Despedida maguntina

Un poeta de viento, un poeta de mar,
un poeta de río, un poeta de sal
aunque iba a Rotterdam, Frankfurt quiere avistar
y del Rin, de Maguncia va hacia el Main, al caudal.

Va crecido de alma tras el pecho arrojar
a este mundo y abrirle corazón en canal
como tú, bella villa, que creciste al echar
las murallas abajo y erigir puerto… actual.

Un poeta de calle, un poeta de hogar,
un poeta de Patria, un poeta global
va con Dios, Maguntinos, no se puede quedar.

Por más tiempo en tierra, no hay viajar sin final
y aunque os quiera de veras, es mi vida un amar
a Vasconia, a Euzkadi, paraíso real.

La derrota política

En Maguncia, ciudad capital de Renania-
Palatina, un Estado de un Estado Alemania
Federal es normal, lo anormal es España,
que integrado en República por su voto haya entraña.

Por su voto que eso es de ser democracia,
no por fuerza impuesta, que a la fuerza es falacia
y la entraña es la Cámara, Parlamento con “cracia”
o poder y Ministro y demás diplomacia.

Asamblea que está a la par, aledaña
al Electoral Palace, junto al Rin como hacia
Theodor Heuss el puente con sus arcos y caña.

De pescar con paciencia, suerte como eficacia
peces cual el que espera y con buena champaña
que en el barco-mesón lo recate con gracia.

La vía alegórica

En Maguncia en la plaza de la Casa Política,
modernista hoy en día y pasado ya típica,
¡si permiten metáforas!, escultura, no acrílica,
de metal me ha evocado a una pero esta lítica.

O a un buen par, so mi punto de visión metafísica,
que Durango ha de Euskal y pelota tan mítica
en Ezkurdi, y de paso farolada atípica,
mas actual a cual Bilbo do Euskalduna… ha artística.

Y girando la vista como gira esa cíclica
noria hacía el ocaso una Torre magnífica,
la de Hierro al Discovery me recuerda, ¡es onírica!

Con su planta cuadrada, su románica lírica,
arco de medio punto, arquivolta lumínica
como anzuelo que atrapa a la gente turística.

Memorias familiares en Maguncia

De la Holzturm que está donde antaño el mercado
de madera hacia el norte caminando al lado
del buen Rin di al moderno Consistorio apenado
porque ver pétreo busto sin querer he olvidado.

El de Gutenberg ante su museo logrado,
pero cuando enfrente de aquél me he sentado
a tomar una Bratwurst y ya he dicho salado
Bier von Fass, cerveza de barril, se ha pasado.

Con un Prost, Prost, ¡Salud!, que a mi alma ha evocado
el Txotx, Txotx, Txotx, sagardo y un buen talo armado
de txistorra de Euzkadi o biriki amado.

El grasiento chorizo que el pulmón más cuidado
y otras partes del cerdo, sin apenas curado,
en sus tripas envuelto sabe a gloria, es sagrado.

La Holzturm maguntina

De la Plaza de Schiller con broncínea escultura
de doscientas... imágenes, carnaval en figura
de bufón, arlequín, militar y hasta cura
a San Juan, a la Iglesia más antigua he ido y pura.

Y después por la vía, la del Rhin sin premura
a una Torre llamada de Madera que aún dura
en pie como un recuerdo de muralla y factura
de arte gótico goza y seis pisos de altura.

Cual ventanas de arco apuntado y si apura
juraría por Dios que he avistado en la albura,
hacia el este, en Frankfurt rascacielos, ¿locura?

Puede ser más si yerro, tome esto a cordura,
no me encierre en lo alto de esta hermosa estructura
que fue puerta, atalaya y prisión de diablura.

El Mainzer Fastnacht

Caminando del norte, de las dunas de arena
con dos torres de ochenta metros con mucha antena,
rascacielos son ciento y cincuenta tal suena,
como guía he llegado a un museo que llena.

Corazón de alegría, quita al alma la pena
porque allí se expone la costumbre, faena
maguntina de hacer carnaval y verbena
sin que falte cerveza… ni la crítica buena.

Que comparsas de hombres y mujeres, veintena…
con sus gorros y máscaras y vestidos de escena
militar… y gigantes de cabeza hacen plena.

Sobre todo los “tontos” de tribuna que truena
al lanzar y en versito burla, sátira amena
cuyo premio es la risa que contagia a la ajena.

De la tierra sin vida a la vida sin tierra

Al ocaso en Maguncia una vez visitado
camposanto, necrópolis, el hogar del llorado…
y sentirme entre muertos vivo, triste, apenado
en la Iglesia con torre cual Aránzazu he orado.

Y al salir de esa Casa del Señor mal aspado
en la Uni de Gutenberg, en el foro sagrado
del saber de su busto hecho en piedra, tallado
y el jardín de botánica y el silencio he gozado.

Y las plantas y flores que un amor entregado
a ese mundo de notas de color y aromado
para bien del planeta con su mimo ha cuidado.

Pero al ser de natura yo salvaje, en su estado
he ido al norte por ver un terreno adunado
como el bosque de arena, el milagro esfumado.