viernes, 23 de octubre de 2009

De “mercancías” y mercancías

Del que fuera el mercado de abastillos gigante
y en la guerra mundial secundaria alarmante
el lugar en que el nazi congregó al judaizante
a llevar a los campos sigo rumbo adelante.

Hacia el puerto del este frankfurtiano boyante
con sus vías de tren, los containers, mercante
y en la entrada el cuerpo de bomberos flotante
que hace nada salvaba a este ser navegante.

Que fortuna ha tenido pues en ese instante
por allí patrullaba esta gente garante
sobre todo de muelles y la flota operante.

Que el abrigo de barcos, bien lo sabe estibante,
es lugar de faena y una chispa brillante
puede echar por la borda el negocio y contante.

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