viernes, 23 de octubre de 2009

En el MuseumsQuartier frankfurtiano

Del Museo del Cine Alemán, del cinema
que en su tiempo los nazis controlaran y antena
al Museo Städel que viviera el problema
del confisque de obras me he acercado, ¡qué pena!

Pues el régimen, Hitler para el cual anatema
era el arte moderno…, degradado, obra obscena
lo prohibía y con saña persiguió por sistema
toda muestra del mismo, no salía a escena.

Fuere son o pintura, escultura o poema…
a no ser como en Múnich… que el Nazismo, tal suena,
exhibió esas corrientes como cosa blasfema.

Porque el gusto era entonces de romano y helena
y el artista debía enseñar la suprema
vida aria, la fuerza y pureza en la vena…

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