lunes, 30 de noviembre de 2009

Nacionalismo

Nacionalismo, amigo, de ser algo es amor,
es amor a la patria, Nacionalismo es voz
para el pueblo y del pueblo, Nacionalismo es nos,
Nacionalismo, escucha, el país es de albor.

Un albor sin ocaso, Nacionalismo es Dios,
Nacionalismo, claro, es la fe en la nación,
Nacionalismo hay vario, hay bretón, hay vascón,
el vascón es el nuestro, Nacionalismo es vos.

Nacionalismo, amiga, como es es ardor
por la tierra de verde, Nacionalismo es son,
Nacionalismo es brote, la semilla ya flor.

Flor que quiero y me quiere, Nacionalismo es gros,
Nacionalismo es gracia, buen presente, gran don
cual caído del pico, Nacionalismo es yos.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Amorosiento

No me has dicho ni hola, no me has dicho ni adiós,
ni qué tal, buenos días, buenas tardes, gabon,
cuánto tiempo…, aspaldiko, qué hay de nuevo, vascón,
ni hasta luego, hasta otra, hasta siempre o con Dios.

No me has dado ni el ojo ni el oído ni opción,
ni te acercas, me evitas y me cortas cual hoz,
si me voy a tu lado, te dirijo la voz
y te digo qué ocurre con el tono llorón.

Qué ha pasado entre ambos, qué ha pasado entre nos,
¿se ha apagado la estrella, ya no brilla en Orión,
cuando éramos uno y hora otra vez dos?

¿Qué ha pasado que busco el consuelo en el ron,
cuando fuimos nosotros, hoy de nuevo los yos
y no vale el lo siento y no das ni el perdón?

Versos encadenados

Por la patria un poema, por poema el amor,
por amor la Vasconia, por Vasconia la acción,
por acción la palabra, por palabra una flor,
por la flor doy mi vida, por mi vida vascón.

Por vascón una oda, por la oda un olor,
por olor el de casa, por la casa nación,
por nación la familia, por familia el honor,
por honor justo pueblo, por el pueblo pasión.

Por pasión una épica, por la épica actor,
por actor el ser libre, por ser libre razón,
por razón buena causa, por la causa el autor.

Por autor un soneto, por soneto canción,
por canción bellos versos, por los versos ardor,
por ardor a la pluma, por la pluma emoción.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Independencia

Independencia, humano, Independencia, humana,
Independencia es todo, Independencia es nada,
Independencia es Jano, Independencia es sana,
Independencia es modo, Independencia es cada.

Independencia, hermano, Independencia, hermana,
Independencia es beta, Independencia es gamma,
Independencia es plano, Independencia es plana,
Independencia es neta, Independencia es drama.

Independencia, joven, Independencia, anciana,
Independencia es grano, Independencia es hada,
Independencia es vida, Independencia es mana.

Independencia, llano, Independencia, llana,
Independencia es sueño, Independencia es cama,
Independencia es “dena”, Independencia es “dana”.

Metaforillas

Es mi vida un poema, es mi alma un papel,
es mi mente una pluma, es mi cuerpo una piel,
es mi cara una imagen, es mi espalda un bajel,
es mi frente un océano, mi cabello un pincel.

Es mi voz un arroyo, es mi lengua un vergel,
es mi boca una cueva, es mi labio una miel,
es mi napia una abeja, es mi oreja un clavel,
es mi barba un erizo, mi mejilla un pastel.

Es mi cuello un balaustre, es mi hombro un dintel,
es mi pecho una almohada, es mi tripa un tonel,
es mi seno un chupete, mi vellito cairel.

Es mi brazo un colgante, es mi mano un joyel,
es mi puño una sierra, es mi dedo un cincel,
es mi palma un camino, mi muñeca aguamiel.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Amén

En el nombre del pueblo, de la patria y nación
que su voto es sagrado y divina su voz
la Vasconia declara para vos desde nos
somos libres, palabra, es palabra de acción.

En el nombre del pueblo, del país, semidiós
que su cuerpo es cordero y su alma pastor
la Vasconia declara con amor, sin rencor
somos libres, palabra, es palabra de adiós.

En el nombre del pueblo, del Estado, hacedor
que su carne es vocablo y su verbo oración
la Vasconia declara somos libres, ¡por Dios!

En el nombre del pueblo, del norteño, el vascón
que sus dichos son leyes y sus hechos chapós
la Vasconia declara somos libres, ¡Señor!

Entrambos

En la paz y en la guerra, aire, tierra y la mar,
en la vida y la muerte, ante, en tanto y final,
en la gloria y la pérdida, dulce, amarga y la sal
cuenta, cuenta conmigo, soy tu afín, soy tu par.

En lo bueno y lo malo, mejor, pésimo e igual,
en el pro y en la contra, cara, cruz y mediar,
en la estrella y sin sombra, sino, hado y azar
cuento, cuento contigo, sé mi copla, mi tal.

En el tiempo y espacio, hora, día y lugar,
en el premio y castigo, libre, preso, eventual
cuenta, cuenta conmigo, soy tú mismo, tu amar.

En la idea y el acto, razón, obra y moral,
en el alma y el cuerpo, ente, esencia y estar
cuento, cuento contigo, sé yo mismo, mi aval.

Incompatibles

Será que soy paisano y la España oligárquica,
será que soy demócrata y la España despótica,
será que soy repúblico y la España monárquica,
será que soy cristiano y la España católica.

Será que soy vascófilo y la España hispánica,
será que soy activo y la España teórica,
será que soy rebelde y la España tiránica,
será que soy prehistórico y la España histórica.

Será que soy pacífico y la España antipática,
será que soy espíritu y la España económica,
será que soy y ser ya no es cosa romántica.

Será que soy de Euzkadi y mi vida vascónica,
será que soy del norte y mi esencia atlántica,
será que soy y el ser ya no es cosa utópica.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Armar la cantera

Cada cual, Compañero, cada cual, Compañera,
cada cual es muy libre de pensar lo que quiera,
pero si al buen filósofo y filósofa espera
un mal juicio, entonces ¡no hay justicia ahí afuera!

Cada cual, Comunero, cada cual, Comunera,
cada cual es muy franco para hacer tal bienquiera,
pero si al bienhechor, bienhechora, ¡hay la pera!,
sinrazón le aguarda, es la fuerza, me muera.

Cada cual, Callejero, cada cual, Callejera,
cada cual es muy quito y muy quita, ¡cualquiera!,
pero si la inocencia está presa, en la hoguera

y la culpa en la calle y el culpable anda fuera,
es el reino del mal, reina mala manera
y esto no es democracia, ¡dictadura y no obrera!

lunes, 23 de noviembre de 2009

El tiempo de la vida

Brilla dios de los cielos, crece diva nevada,
seca nube tus lágrimas, silba viento a tu amada,
arco iris despunta, ten paciencia estrellada
que de noche eres todo y de día la nada.

Ruge mundo salado, canta ninfa azulada,
suena concha del fondo, rompe ola espumada,
mareílla tu turno, calma isla arenada
que en mar baja eres virgen, de altamar eclipsada.

Campa tierra a tu aire, muda piel olivada,
colorea los prados, ten aplomo plantada
que eres dulce con flores y esperanza enterrada.

Sueña hombre de ensueños, sueña hembra ensoñada
que los sueños durmientes son los cuentos de cada,
mas despiertos son ciertos, utopía aspirada.

Serenata

Seré gota de agua, seré polvo estelar,
seré arena de duna, seré gramo de sal,
seré tierra en el campo, seré hielo en la mar,
seré roca del monte, seré vivo coral.

Seré alga de lago, seré miel de abejar,
seré hoja de copa, seré china fluvial,
seré leña en el fuego, seré escarcha en solar,
seré copo del cielo, seré pompa termal.

Seré barro de ciénaga, seré adobe de hogar,
seré arcilla de cuenco, seré vaho de cristal,
seré aire en el mármol, seré iris polar.

Seré corcho de boca, seré lona naval,
seré acento de tinta, seré punto de hilar,
seré pluma en el aire, seré lengua glacial.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Consejos poéticos

Oye, atiende, escucha, mas aprende a escuchar,
duda, aclara, consulta, mas despeja el dudar,
piensa, testa, razona, mas orilla el juzgar,
basa, explica, ilumina, mas enseña a educar.

Versa, charla, dialoga, mas departe al hablar,
niega, afirma, modera, mas no mandes callar,
cita, suma, agrupa, mas procura agregar,
cuenta, trata, acepta, mas excluye apartar.

Quiere, ama, respeta, mas olvida el odiar,
salva, asiste, ayuda, mas recuerda aliviar,
cura, sana, mejora, mas secunda el penar.

Duerme, sueña, despierta, mas evoca el soñar,
vive, lucha, resiste, mas no evites cambiar,
gana, libra, libera, mas se libre hasta hartar.

viernes, 20 de noviembre de 2009

A vivo corazón

He besado a la luna, dado al cielo el amor,
a la estrella buen guiño, el cariño al sol,
al cometa la mano, el saludo al albor,
a las nubes caricias, a las aves mi voz.

He soñado en los mares, afondado el dolor,
embridado mil olas, rebuscado un farol,
superado mal trago, escorado a babor,
encallado en la arena, naufragado una y dos.

He sembrado la tierra, he regado una flor,
arrancado los pétalos, pipas del girasol,
el abrazo a los árboles, a la fruta el sabor.

He querido a personas, hecho al mundo favor,
dado gracias por todo, el perdón hasta a Dios,
si hice daño, lo siento, si hice bien, fue un honor.

Despedida Nurembergiana

Vuelto al Núremberg vivo, vuelto al Núremberg, ¡Dios!,
“La Vasconia”, mi vela, mi tesoro, mi amor
que me echa de menos como yo al timón
aquí aguarda y me queda dar la gracias de autor.

Gracias pues, buena urbe, gracias pues y adiós,
hasta siempre, hasta otra, para mí fue un honor
pasear por tus calles y aprender la lección
de que todo es posible no olvidando el error.

Como tú que lo tienes bien presente, ¡chapós!,
cual pasado y ejemplo de ese mal, de ese horror
que los seres humanos pueden ser si no son.

Humanistas tal eres y valiente, al albor
y al ocaso has mirado y de hecho y de voz
el futuro has tomado, la Alemania mejor.

Hacia la frontera germano-checa

Ya que estoy aquí en Núremberg y al nordeste, lector,
Flossenbürg fuere un campo de trabajo y reunión
tal invento que hubo precedente español
en la isla de Cuba le comento, ¡atroz!

Cual lo hubiere en España tras la guerra de horror,
casi como los nazis de mirar proporción,
que por cien mil personas “de Alemania”, ¿farol?,
mil seiscientos… había presos, fue tan feroz.

El Estado de Franco, el de odio y no amor,
en que mil ciento y pico, algo más, condición
semejante sufrieron, ¡era el cara al sol!

Que lo dice el Consejo de la Europa que es dios
y ya hiciera los cálculos con la cifra menor
que otorgara el gobierno del franquismo y sermón.

Curas de locuras y locuras de curas, en Núremberg

Junto al Parque de Estado una Iglesia llamada
del Recuerdo con cúpula, con esfera tejada
entre tres torres chicas además de mirada
bien merece oración y enjuiciar de pasada.

Sobre qué es el recuerdo, ¿la memoria animada?
¿La nostalgia que vuelve de la cosa pasada?
¿O es quizás lo contrario de persona alocada?
¿El estar sano? ¿Salvo? ¡Salvo nada de nada!

Pero qué es lo cuerdo, ¿una mente ordenada?
¿Ordenada por quién? ¿Ella es reina o criada?
¡Pues si reina no cría y si cría es reinada!

¿Qué es lo a-cuerdo, a-cuerdo? ¿Mente, alma enfermada?
¡Mentes locas he visto, mas con alma curada!
No al revés, alma enferma con la mente sanada.

De perritos, perros y perrazos

Desde el buen planetario hasta el Parque de Estado
una Bratwurst de Núremberg, salchichilla, he gustado
y avistado un pastor alemán bien formado
que era el perro de Hitler, Blondi, ¡qué mal pensado!

Y al plantarme entre árboles, en el campo cuidado
he creído que hablaba Fauno, viento era alzado
y la fuente Neptuno, Dios del mar, me ha arrastrado
con dos ninfas del Pegnitz y del Rednitz, ¡qué agrado!

De fontana barroca que albergara el mercado
en la plaza y Streicher, Julius, nazi ahorcado
la cambiara de sitio, ¡no pegaba en su estado!

Con la urbe de estilo medieval desgastado
como gótico, ¡córcholis!, de no haber pareado
era entre el emporio y el Nazismo implantado.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Johannes Werner

En el Bajo Medievo, siglo quince, a finales
de los años sesenta, eran tiempos feudales,
nacería en Núremberg un varón de misales
que llegó a ser pastor en iglesias locales.

Mas sería también estudioso a raudales
cual astrónomo, astrólogo, matemático, un Tales
cartográfico tal un geógrafo, iguales
en la urbe a él no son cosas usuales.

Y destaca su empeño por lograr naturales
longitudes tomando no solares señales
como medio, la Luna y distancias astrales.

Cual sería partícipe, coautor de geniales
mapamundis, de primas proyecciones mundiales
que han por forma redonda corazones vitales.

Peter Henlein (1480-1542)

Al mirar las agujas por saber qué hora era
como un flash reluciente me ha venido a mollera
Peter Henlein, de Núremberg, que produjo, ¡la pera!,
los primeros relojes de bolsillo, ¡un lumbrera!

Los primeros germanos y es posible que él fuera
quien obrare el modelo conocido doquiera
como el huevo de Núremberg, ovalado de esfera
y con tapa, cubierta protectora y frontera.

Prototipo de esotro con cadena ligera,
rueda para la cuerda y llevarlo siquiera
en chaleco o chaqueta, ¡cómo no, en faltriquera!

Mas la Guerra Mundial, la Gran Guerra primera
los pasaba de moda pues la gente guerrera
vio más cómodo y práctico el tictac de pulsera.

Johannes Müller Regiomontano (1436-1476)

Hay al norte del Lago Wöhrder un planetario
cuyo nombre es de un joven que estudiando a diario
se hizo astrónomo, astrólogo, matemático en vario
centro, en Leipzig y en Viena como hombre honorario.

Observando el planeta Marte, para el horario
construía reloj solar, para el corsario
y marino y pirata astrolabio, al Vicario
Papal daba su apoyo por mudar calendario.

El Juliano, y llegado hasta el Núremberg “ario”
describió el cometa, ¡y con medio precario!,
Halley unos tres siglos antes, ¡extraordinario!

Cual su libro “Efemérides” que encontré en un anuario
que tuviera al medir este orbe de usuario
a Colón, en los trígonos en verdad fue un primario.

A contracorriente por Núremberg

Desde el Puente de nombre las Cadenas que es férrico,
por la orilla del Pegnitz, por la izquierda, poético
de madera he encontrado y cubierto y tétrico
por llamarse, ¡diablos!, del Verdugo, ¡esperpéntico!

Y pasada la isla, la del río, otro estético,
de la Carne ahora con su toro famélico
me ha salido al paso y he corrido atlético
pues al vasco pitones cual Cortés para México.

Y he seguido el curso hasta el lago no auténtico
porque eran dos brazos de este río que el técnico
alemán con la presa construía benéfico.

Y alcanzada la Torre de Negocios, homérico
digo bien que evoca al pedrusco no esférico,
al cilindro que alzan Perurenas, ¡idéntico!

El juego, el puente de las cadenas y el transbordador

De la casa Pilatos y la casa Durero
y tras ver la estatua de este artista, el postrero
he girado en el Templo San Sebaldo y su clero
al oeste por ver un museo que quiero.

De juguetes, ¿quién no fue un joven primero?,
este arte en Núremberg no es sólo de enero,
ha su feria y todo y después cual llanero
de Vasconia he ido a un buen puente de acero.

No, de hierro y colgante en la Europa el señero,
primigenio, el príncipe o si gusta el puntero
que me ha puesto nostálgico, me recuerda al casero.

Vizcaíno, al Bizkaia que en el mundo entero
no ha igual, con barquilla sustituye al barquero
y es la Torre Eiffel de la Euzkadi en mi fuero.

El iceberg nurembergiano

La colina de Núremberg que en la cima ha el castillo
bajo tierra cual queso de vivaz gusanillo
ha un sistema de túneles que en la guerra dio auxilio
a la gente y refugio fue del arte y bolsillo.

Pues allí se guardaron cual si fuere un rastrillo
joyería imperial, de la iglesia altarcillo,
de Martín de Bohemia planisferio de brillo
y de Alberto Durero tal grabado liencillo.

Que el pintor que ha su casa hacia el este, a un pasillo
en sus tiempos de arte y de ingenio sencillo
trabajara con mimo en el alto cuartillo.

Que ha mil vistas urbanas, de sentarse en tresillo
y mirar horizontes, contemplar el mundillo
disfrutando el momento cual quien gusta un pitillo.

De las enseñas a las enseñanzas

El Castillo de Núremberg, imperial fortaleza,
con su aire al Medievo, tanto o más de riqueza
ondeando al viento, que hora tiene fiereza,
tiene un par de banderas porque doble ha cabeza.

El Estado Alemán, federal, sin realeza
y por ello flamea la alemana, ¡belleza!,
y también la estatal de Baviera y franqueza
la urbana, local, ¡ay, no vela mi alteza!

Ni tampoco a pesar de pedir, con justeza,
socialistas que vibre, que enarbole la pieza
de Franconia, Franconia fue esta tierra, así reza.

Cual Vasconia la mía que la hispana bajeza
ocupó por las armas y hoy por ley y vileza
ha ikurriña pegada a española aunque escueza.

La Fortaleza de Núremberg

Refrescado en la fuente del País, el del Ajo,
con su hombre del campo que faena a destajo
y ha dos patos a cuestas, por labor el andrajo,
al castillo colina voy arriba, no abajo.

Donde el Káiser romano y germánico trajo
con la corte el Imperio y el Nazismo maltrajo
para aquellos Congresos partidistas hatajo
de altos huéspedes, ¡líderes de altos vuelos son grajo!

Como aquellos que avisto en el aire y debajo
al oeste el alcázar con capilla y badajo
y en el centro el conjunto que al gobierno le atrajo.

Cual al este el establo caballar, ¡cuánto fajo
costaría volver a este estado, agasajo
tal bastión de aquél otro que la guerra sustrajo!

Los tesoros del Sacro Imperio Romano y Germánico

Rebuscada en la fuente del mercado la suerte
San Sebaldo la Iglesia, perla gótica, he enfrente
con dos torres, pináculos cual tenaz contrafuerte,
coloridas vidrieras y en suplicio al creyente.

Como al este el Concejo, Consistorio pudiente
que administra la urbe, cual ingresa invierte
y en su Sala de Honor del Imperio, hoy ausente,
Cetro, Orbe y Corona salvaguarda tal fuerte.

Pues aquí, en este Núremberg no hubo solo el diserte
de la Dieta Imperial fue el lugar, el teniente
de las joyas cuidadas con la vida o la muerte.

Que en periodo electivo, de escoger al regente
caravana de pajes, caballero no inerte
hasta Frankfurt llevaban tal si fuere un presente.

Del pantano a la mierda

Esta plaza de Núremberg mercantil, comercial
allá por la Edad Media con crecida fluvial
harto más era ciénaga, un fangal, barrizal
do vivía su vida el judío local.

Mas enclave era céntrico, un terreno central
y el del Cetro Romano y Germano imperial
hizo sitio ordenando un pogromo brutal
que mató a unos seiscientos, ¡un capricho real!

Que en los tiempos modernos Hitler tuvo igual
con sus leyes, las noches de partido cristal
y holocausto en masa y el espacio vital.

Que la España franquista, ¡Dios los cría y tal!,
aplaudiera en tanto condenara ese mal
la República, ¡España una arena, otra cal!

miércoles, 18 de noviembre de 2009

La Frauenkirche

En el centro de Núremberg, en la plaza que ahora
del mercado se llama una Iglesia que aflora
con tejado a dos aguas, la de Nuestra Señora,
por sus formas es gótica, imperial en su aurora.

Como bien lo atestigua el reloj que a su hora
con tambor, flauta, heraldo y campana sonora
corre regias puertillas por las cual sin demora
figurita tras otra va saliendo andadora.

Son los siete electores, son la gente electora
que elegía en Frankfurt a la testa rectora
del Imperio Romano y Germánico otrora.

Quien en último término, mi oidor y mi oidora,
con su cetro al pueblo que allí reza, allí adora
le saluda, en lo alto crimen hay, ¿quién lo llora?

Los desfiles nazis en Núremberg

De la nao de los necios, de la nao de alocado
a la Plaza de Hitler ayer, hoy del Mercado
he marchado, do el Führer con el brazo alzado
a sus huestes revista pasó en tiempo pasado.

Pues aquellas con paso militar ensayado
y banderas e insignias cual el son afinado
por el casco antiguo como todo un Estado
desfilaban, ¡el pueblo parecía extasiado!

A tenor de los filmes que con tanto cuidado
Leni Riefenstahl, cámara, grabó pues bien mirado
multitudes había aquí, allá, en cualquier lado.

Aplaudiendo a rabiar o esperando al pausado
coche negro, al Mercedes con el brillo sacado
en que el líder por Núremberg transitaba aclamado.

Como pez en el Núremberg

Ya calmada en la Fuente San Lorenzo la sed,
con el agua de Núremberg en el cuerpo, a los pies
de una torre hoy más gótica que románica ayer,
la Nassau, ¡cual la isla!, voy al río, ¿en bajel?

Caminando, al Pegnitz que divide la tez
norte y sur de este casco medieval, un, dos, tres,
cuatro puentes diviso y al cruzarlo a ver…
es la nave de locos, de los necios, ¿Luzbel?

¿O sutil una crítica a la Iglesia tal vez
que Sebastian Brant daba a la luz, tú que crees,
que es reflejo anímico del humano y su ser?

La locura en la vida ya lo dijo aquél,
el Erasmo de Rotterdam, es vital, sepa usted
que hay quien habla a los peces, no lo está y al revés.

El sur del casco histórico

Al salir del Museo Nacional y Germánico,
en que he visto el mapa del Martín geográfico
que ha arrastrado a mi alma hasta el mundo oceánico,
he admirado el Teatro Estatal que es fantástico.

Y siguiendo hacia el alba ese muro tan mágico
de este Núremberg, vista la estación con el tráfico
de los trenes, al norte al girar un romántico
torreón me ha llevado a otro mundo nostálgico.

Y al dejar Santa Marta como Klara y el práctico
caserón de maíz con escudo heráldico
he alcanzado el Templo San Lorenzo eclesiástico.

Con su piedra color lagartija, didáctico
rosetón, par de torres, portalón fotográfico
y un aroma al gótico nuevo como alemánico.

El tornaviaje de Urdaneta en 1565

Navegado el Atlántico y surcado el Pacífico
del levante al poniente hubo un tiempo, hoy mítico,
en el cual del ocaso hasta el alba, verídico,
ese océano nadie lo cruzaba, no el Índico.

Mas llegó Urdaneta, de los astros científico
y en lugar de intentarlo tan al sur, que era típico
ir cercano a la línea de Ecuador, fue buen crítico
al tomar una ruta por el norte específico.

Filipinas arriba, al nordeste, al onírico
país donde el sol nace, al Japón tan lumínico
y seguir la corriente que domina lo hídrico.

Por llegar a esa tierra en que reina lo sísmico,
California y bajar hacia al austro y magnífico
ver por fin Acapulco cual su premio honorífico.

El cosmógrafo vascón

A principios del siglo dieciséis en Ordizia
nació Andrés de Urdaneta, quien de joven se inicia
en la mar pues partía con la hispana codicia
a las islas Molucas, de las cual da noticia.

Previamente a irse a México, que ya era franquicia
española, y volverse corregente y justicia
por un tiempo pues pronto decisión vitalicia
tomaría, agustino será, alma novicia.

Mas zarpó a Filipinas porque había pericia
cosmográfica, entonces era tal la “estulticia”
que tornaban las naves por el Índico, ¡enjuicia!

Como Elcano hiciera, y él será quien propicia
el surcar el Pacífico, la ida y vuelta, delicia
tornaviaje llamada, una buena primicia.

La postrera travesía del circunnavegante vasco

En disputa las islas de la especia e ¡indiano!
entre España y los lusos por objeto ¿cristiano?
hacia allí se embarcaba, al Oriente lejano
quien le diera la vuelta a la Tierra, Elcano.

Y otras seis velas más, cuatrocientos… humanos,
Urdaneta entre ellos y vascones paisanos,
a los cual Juan narraba los terribles arcanos
de do son el Atlántico y Pacífico… ¡hermanos!

Y fue rumbo al estrecho magallánico, al grano
que tomara por río, el Gallegos, cercano,
mas tras mil peripecias salió bien, salió sano.

E hizo frente a huracanes, tomó el mando en sus manos,
pero el mal de escorbuto y dolores tiranos
le robaban la vida, no los loores mundanos.

martes, 17 de noviembre de 2009

Elcano y la primera circunnavegación a la Tierra

Sebastián de Elcano, Juan, nacido en Getaria,
en Gipuzkoa, en la villa marinera y portuaria
ya de joven se enrola, no en la nave suntuaria,
en pesqueros y buque comercial, su primaria.

En la mar como en armas en Argel la corsaria
y llegado a Sevilla sin saber legendaria
que le aguarda aventura en la nave terciaria
Magallanes le embarca y también asalaria.

Y al morir en Mactan éste, no por malaria,
toma el vasco el poder y por ruta contraria
al ignoto Pacífico vuelve entre plegaria.

Cual del Índico atlántica, dando vuelta plenaria
y primera a la esfera mundanal, planetaria
y a Vasconia la gesta, la proeza honoraria.

A bambonazos le cosieron a Magallanes

En Yunnan, en la China do el monzón y los ríos
a los campos traen vida cual el oro a gentíos
hay bambú que al día crece un metro…, si ha bríos,
y se emplea en mil cosas, infinitos avíos.

Pues acero es del pueblo, gran madero en navíos,
en las prendas buen hilo, parapeto ante fríos
o comida en los platos, cañería en plantíos,
el bastón del anciano y la espada de críos.

Sacra planta que tiene por sí sola albedríos
y le encanta a las ratas y a los pandas bravíos
comehierros llamados, no la tumban rocíos.

Y no brota en Europa natural, ¿amoríos
no será que requiere y que andan vacíos
de cariño aquende corazones sombríos?

Cilapulapu

Con el luso Fernando Magallanes que a saña
murió por el Oriente y otras ¿malas calañas?
cual Colón y Cortés… le sucede a España
que no ve sus penurias, solo ve sus hazañas.

Por ejemplo, al primero ya le otorga medalla
por abrir una ruta por poniente a la playa
de la especia… y olvida que plantara batalla
el nativo, ¡normal!, ante cosa canalla.

Y es que aquellos indígenas ante tanta cizaña
se alzarían en armas, no querían gentualla
en su tierra, ¿es que acaso esto a usted le extraña?

Lapu-Lapu, el jefe de esa gente de agalla
es hoy día en su suelo filipino, en su entraña
el primer héroe patrio, ¡no era gente lacaya!

La odisea magallánica de 1519 (II)

Sofocado en bahía San Julián el motín
y perdidas dos naves, el Fernando adalid
parte al Todos los Santos, a ese estrecho, tapiz
sí de islotes, nombrado Magallanes al fin.

Y salido a la Mar del Sur pasa feliz
a llamarle el Pacífico por su calma o afín
mar de damas, ¡machista!, y navega al confín,
a las islas Molucas, comerían lombriz.

Y ratones y cuero, tela como serrín
pues con hambre, sin agua y escorbuto infeliz
aparece la bestia que es el hombre un pelín.

Mas las islas Marianas las avista feliz,
las Visayas después y en Mactan colorín
colorado el nativo… le sajó de raíz.

La odisea magallánica de 1519 (I)

Tras pactar las Molucas con los Reyes cristianos
no, Católicos, claro, y una isla en su mano
Magallanes partía, y con él Juan… Elcano,
al poniente, hacia aquél territorio lejano.

Del Sanlúcar… con ría y las naves de hispanos,
Trinidad, San Antonio, Concepción, piano piano,
la Victoria y Santiago y el conjunto humano
de doscientos y pico hombres, rumbos indianos.

Y cargada vitualla en Canarias, con planos
libres pues ya podíase ir de aquí al sur, ¡su “hermano”
Colón no!, proa a América zarpa, ¡mire qué arcanos!

Y arribaba a Río de Janeiro y en vano
buscó un paso en el Plata, en mil cursos medianos
e invernaba en bahía San Julián, ¡qué mundano!

Fernando de Magallanes

A finales del siglo quince, ¿do?, en Portugal,
en Oporto nacía quien se fuere a educar
a la Corte del luso y aprendiera chaval
de las cartas de náutica, de la vida del mar.

Y zarpó al Oriente, de isla supo especial,
nuez moscada, pimienta, canelita y al par
clavo, vino de vuelta, fue a batalla campal
en el norte de África y era herido al luchar.

Y fue al rey Juan II no con ruta oriental
a las islas Molucas que era eterno surcar,
sino por el oeste, aún vía ideal.

Pero como el Tratado Tordesillas y altar
que eran tierras decían de Castilla real
con el no a los Católicos fue a intentarles liar.

Llegar y matar al santo

Fuiste tú, “Nuevo Mundo”, quién fue al “Viejo” a avistar
con la proa a tu tierra, con la popa en tu mar
y en la mente española el brutal ocupar
con la espada y la cruz y el deseo de hallar.

Por pirata un tesoro, por navío un caudal
de lingotes de oro, plata y bronce, ¡metal!,
que el Eterno enterrara en el curso fluvial
y en las rías y minas y montaña ideal.

Fuiste tú, “Nuevo Mundo”, el que viera llegar
a las naves sin alma y al gentil sin moral
por soplarte tu orbe, vida, ser y el estar.

Que fue aquello conquista pura y dura, ¡inmoral!
de la “España” “Católica” solo por el nombrar,
que el cristiano dar muerte y el robar tiene a mal.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Colón versus anticolonialismo

El Colón que abriera una ruta hasta América
según quién, según dónde, según sea la ética
para unos es héroe y persona benéfica,
para otros cobarde como esencia maléfica.

Pues hay quienes sostienen que llevara la técnica,
la cultura y la cruz a esa tierra, ¡es polémica!,
y quien robo, infecciones, muerte en masa, la bélica,
genocidio de lenguas, tradición y alma auténtica.

Con lo cual, en España, en tal zona ibérica
es el doce de octubre fiesta, ¡cosa patética!,
de la raza ayer, hoy de hispana genética.

Sin embargo, allende Venezuela enérgica
declaró ese día de la indígena, ¡épica!,
resistencia, ¡el mundo en verdad es poética!

El Colón magallánico

Sin cumplir su palabra las Coronas Católicas
de volver a Colón Virreinato sus tónicas
le llevaron de nuevo a esas tierras exóticas
para dar con un paso a las islas pictóricas.

Las Molucas, de especias, y a tenor de las crónicas,
cuatro naves partían que exploraron metódicas
Panamá, Costa Rica, Nicaragua, ¡qué lógicas!,
como Honduras, en balde, ¡vías eran utópicas!

Y perdidos dos barcos, par de naves armónicas
a Jamaica llegaron y en canoa, ¡qué históricas!,
La Española alcanzaban dos personas agónicas.

Por las cual se salvaba el Colón que a retóricas
ya de vuelta en Castilla, ¡son las cosas irónicas!,
reclamó sus poderes cual hazañas simbólicas.

Colón y el pago monárquico

Vuelto ya del segundo viaje vino el tercero,
mas las Indias de dar muerte, poco dinero
no atraían y presos embarcaba el barquero,
ocho naves, doscientos veintiséis, mucho acero.

Y partió de Sanlúcar…, Cabo Verde vio entero,
exploró Trinidad, Venezuela costero
y en el Santo Domingo, capital nueva, el pero
encontró de su gente, su poder en alero.

Y los Reyes Católicos le apartaron por fiero
o más bien porque estos para sí y su clero
lo entregado a Colón lo querían, le inquiero.

Esto creo, ¡conquista no es pastel de dulcero!,
y volvió encadenado, con grilletes y el fuero
interior maldiciendo al vil reino y rastrero.

Colón y las Indias ensangrentadas

Con setenta jornadas más o menos de ida
y algo menos de vuelta entre pecho y latida
organiza Colón otra nueva partida,
diecisiete navíos, mil doscientos con vida.

Y simientes, ganado, cura, cruz bendecida
y la espada y pistola, ¡armas para batida!,
y alcanzó las Antillas, las Pequeñas, florida
Guadalupe cual Puerto Rico, toda seguida.

Y siguió a La Española do encontró destruida
por los indios la plaza fuerte, gente abatida,
¡la verdad, la conquista no era bien recibida!

Y fundó allí mismo La Isabela atrevida
y siguieron las hostias y la gente curtida
“Dios me lleve a Castilla” afirmaba sentida.

Colón y las Indias que fueron América

En el mil cuatrocientos y noventa y dos, día
tres de agosto, de Palos de Frontera partía
con la Pinta, la Niña y la Santa María
el Cristóbal Colón rumbo ocaso, allí guía.

E hizo escala en Canarias, que el timón se avería
de la Pinta y mudaba de velamen, volvía
a la mar con dos cuentas, para sí y la hombría,
de distancias a cuestas, motín pronto vería.

Sofocado con tres días más si no, Usía,
media vuelta, al segundo canturrea un vigía
¡Tierra…!, San Salvador, las Bahamas, ¡orgía!

Luego isla de Cuba, La Española vendría,
do construyen el fuerte Navidad, ¡qué “alegría”!,
treinta y nueve allí quedan, con dos “naos” tornaría.

Colón y la travesía del florentino

Tras costar Dios y rezos que los Reyes Católicos
apoyaran el viaje con dineros y módicos
y acordar los repartos con Colón, ¡qué despóticos!,
cual nombrarle Virrey… no encontraba patrióticos.

Que quisieran viajar a destinos utópicos,
hasta el punto que dieron esos tan apostólicos
por si acaso el permiso de embarcar, no a canónicos,
a los presos, fue inútil a tenor de históricos.

Para armar las tres naves, Pinta, Niña, ¡qué tópicos!,
y la Santa María con noventa ¿diabólicos?
¡pues no iban cristianos a parajes exóticos!

A las Indias de Oriente, al Japón que teóricos
como el buen Toscanelli con estudios bien lógicos
navegando al oeste no creían retóricos.

Los Amundsens de Colón y el prenauta

Quien tuviera por patria no la España, los mares
por las islas atlánticas, lusas cuentan dispares
que salvara a un buen náufrago que por vientos y azares
acabó en las Antillas, le narró sus andares.

Desde el Golfo en Guinea al Caribe y sus lares,
con lo cual ya sabía de ese Mundo y lugares
cual Siberia cual Cartago cual Al Ándalus, pares
de la China y Vikingos que antes fueran, ¡vulgares!

Y llegó a la Castilla el Colón, fue a los zares,
a los Reyes Católicos por real, no dinares,
para ir a las Indias por poniente, a ultramares.

Pero en guerra ante moros, ¡saben “bien” escolares
Reconquistas!, le dieron largas tal malestares
y caída Granada le pusieron altares.

El otro Colón, el de las manchas

Del Cristóbal Colón, del tesoro “español”
y pirata en América el consenso mayor
que era cuenta de Génova, catalán más de dos,
portugués, corso, inglés, otros griego o vascón.

Quien de joven sintiera por los mares amor
y aprendiera en galera genovesa, ¡precoz!,
los secretos del Mare Nostrum cual del timón,
fue después belicista y corsario, ¡qué rol!

Y viajando a Inglaterra por naufragio o acción
en las aguas a nado llegó a un luso farol
do el océano Atlántico le enseñara mejor.

Y le fue al monarca Juan II veloz
con su viaje a las Indias por poniente, cuestión
que le fue denegada, se apagaba su sol.

Martín de Bohemia y el globo terráqueo

El Martín astronómico, el Martín cartográfico
fue hasta el África en chica carabela cual náutico
y pasó por Guinea como el Congo atlántico
y volvió con canela y pimienta oceánico.

Más tornó de Lisboa a su suelo germánico,
a su urbe, a Núremberg con saber geográfico
y un político vivo le pidió hiciere, ¡y práctico!,
de la tierra carente de la América un gráfico.

Un buen mapa del mundo conocido y didáctico
a pesar de errores porque eso es lo mágico
de la ciencia, el acierto y el traspiés que es simpático.

Que quizás fue copiado o vendido a un hispánico
pues nos cuenta el cronista de aquél tour magallánico
que lo usó Magallanes, Pigafetta el itálico.

Martín de Bohemia y las tablas de declinación del Sol

En la Baja Edad Media, siglo quince, a finales
de los años cincuenta, de torneo y juglares,
vino al mundo en Núremberg quien de mozo, chavales
fue aprendiz comercial, cambiaría de lares.

Pues en Bélgica, Amberes aprendió a raudales
de aritmética y luego en Lisboa e islares
de cartógrafo-astrónomo ejerció y hay anales
en los cual con Colón le sitúan de hablares.

Sobre el viaje a las Indias, por poniente, Orientales
y fue miembro en la Junta Matemática, a pares,
para hallar de otro modo latitudes vitales.

Pues los lusos marinos sin estrellas polares
tal por África el Índico eran ciegos australes
e inventaron el medio de las tablas solares.

Todo por el mundo en 1492

En la calle del Hombre, de Derechos Humanos,
por la cual este Núremberg hoy recibe halagos,
está sito el Museo Nacional de Germanos
en que heme colado, me perdonen los pagos.

Que una muestra sin almas cementerio es de fados
y no llevo dinero, sueños miles, a jarros,
por ejemplo se unan con los vascos navarros,
mas si vale un poema, dense por bien pagados.

Pues queriendo pasar no podía, ¡paisanos!,
mientras Hitler que pudo en su tiempo de estragos
no lo quiso, ¡qué raro!, ¡no me sean tiranos!

Que ese mapa terráqueo que recibe cuidados
y Martín de Bohemia dibujó con desgarros
bien valía zafarse, imitar a osados.

domingo, 15 de noviembre de 2009

De la ciudad del Nazismo a la del Hombre

Esta vía de Núremberg y Derechos Humanos
es sin duda un ejemplo de verdad, de honrados
porque muestra a una urbe que ha dejado pasados
de dolor dando paso a ideales “cristianos”.

Otorgando a su vez a los seres honrados
que en la tierra trabajan con la mente o las manos
a favor de ese elenco de derechos bien sanos
un buen premio, ¡el premio es que sean plasmados!

Y también ha otra gala do resultan premiados
cineastas germanos que en sus films traten planos
de esos mismos derechos que hay que ver realizados.

Además cuenta un Centro en que impulsan paisanos
la cultura, el estudio, la enseñanza, cuidados
de ese bello modelo de los seres mundanos.

Hitler y la Autodeterminación

En el Núremberg, ¡anda!, de Derechos Humanos,
al que falta el derecho de auto…, hora a mis manos
ha caído el programa del Partido, ¡qué arcanos!,
Nacional-Socialista, de Adolf cual hitlerianos.

Que incluyó tal derecho decisorio y de llanos
para hacer con los pueblos de lenguajes germanos
una Gran Alemania pues negaba los planos
de la entonces vigente, la Pequeña, de “enanos”.

Y es que tras la Gran Guerra Alemania y hermanos,
los austríacos habían decidido cristianos
el unirse en sus Cámaras, Parlamentos paisanos.

Mas los fuertes poderes aliados, ¿tiranos?,
no aceptaron los votos, voluntades, ¿villanos?,
de ese par de Asambleas democráticas, ¿sanos?

La autodeterminación obra los derechos más que a la inversa

Dio la ONU un texto, que es de luz y romántica,
de Derechos Humanos en el cual falta mágica
facultad decisoria de los pueblos, la clásica
potestad soberana, ¡yo me voy a la práctica!

Do se ve que de hecho o de facto, en la plática
libertades y Cartas de la patria británica
y de “América” y Francia…, ¡la reunión alemánica!
son posibles en tanto hubo una dinámica.

En la cual dijo el pueblo si uno es libre es básica
nota el todos los somos y a la buena o la drástica
declaramos el serlo, pura ¡auto…pragmática!

Luego sea un derecho como no esta mecánica
de poder auto o propio popular clave es gráfica
que sin tal la humana derechura es fantástica.

La Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos en 1986 (VI)

Este texto de ley que es moral y que es ética
ha un sonoro artículo, ha enunciado con métrica
en el cual reconoce el derecho, no a bélica,
a la paz, relaciones amistosas, ¿la réplica?

Que la paz si es derecho, no lo tome a prédica,
mucho más es deber, que no es cosa idéntica,
porque aquél es pasivo, algo más que dialéctica,
mientras este es activo, pide acción más que prédica.

Le reclama al sujeto actitud y enérgica
para hacer entre todos, ¡no es idea quimérica!
una vida pacífica, una vida auténtica.

Que tan solo es posible si de forma angélica
los derechos humanos, que son tesis benéfica,
son cumplidos de hecho y hay justicia ecuménica.

La Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos en 1986 (V)

Esta Carta africana, esta Carta didáctica
no proclama tan solo los derechos romántica
porque pone a la gente africana y fantástica
los deberes humanos, solicita una práctica.

Preservar la familia, servir, cosa pragmática,
con destreza, ya física como psíquica, básica
al conjunto social, no alterar la dinámica
seguranza estatal, ¿y si fuere tiránica?

Ya se dijo, y sigue al pedir alma empática,
solidaria y guardiana de esa cosa tan mágica
que costó independiente nación, íntegra y táctica.

Y dos cosas, por último, mantener la cromática
culturica africana y buscar la simpática
unidad de esa tierra, continente que es África.

La Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos en 1986 (IV)

A finales del siglo diecinueve en Berlín
Conferencia hubo injusta, ¡todo un robo sutil!,
en la cual el primer mundo, malo y ruin
repartió entre sí el “tercero”, ¡qué vil!

Con lo cual, quedo África triste, hecha un botín
pues tan sólo un par de países, ¡qué hostil!,
cual Liberia el etíope conservaron al fin
el derecho a ser libres, a no ser cual servil.

Hecho este que explica que en su Carta, ¡en latín!,
se valore el ser francos como el oro y marfil
y estos tan necesarios para serlo, ¡Tintín!

Para dar buenos pasos sin machete y fusil
al futuro, al mañana, desarrollo, al sinfín
porque ser dependiente es no ser, es redil.

sábado, 14 de noviembre de 2009

La Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos en 1986 (III)

Tras clamar son iguales y que han igualdad
en derechos los pueblos y en respeto al par
no se explica, se añade, el que un pueblo al igual
le domine, ¡dominios con nosotros no van!

Que han derecho los pueblos a existir y podrán
autodeterminarse, decidir, ¡qué ideal!,
el estatus político y por sí procurar
desarrollo económico y social, ¡cuán verdad!

Y además las colonias y oprimidos, ¡audaz!,
han derecho a ser libres, a poderse librar
de ese yugo cual quieran, cualquier medio es legal.

Que han encima derecho a la ayuda, ¡Don Juan!,
en tal lucha a ser o no ser lo real
de otros pueblos, ¡ay, África, buena eres de amar!

La Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos en 1986 (II)

En la Carta Africana de Derechos Humanos
y de Pueblos se dice, ¡estos hablan cristianos!,
el que están los derechos en nos cual nuestras manos
y entre sí en relación, ¡cual los montes y llanos!

Mas cumplir lo económico, los sociales, ¡Hermanos!,
y también culturales garantiza, ¡diranos!,
gozar bien los civiles y políticos, ¡danos
una clave en tanto prepondera los planos!

Que es primero vivir y vivir sin tiranos
coloniales que roban a países sus granos
y riquezas, recursos, desarrollos, ¡villanos!

Pues después de avalar la existencia, ¡qué urbanos!,
los derechos políticos y los cívicos sanos
son posibles vivirlos, moribundos son vanos.

La Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos en 1986 (I)

Porque el mundo es cual África mucho más que Occidente
interesa escuchar esta carta de allende
que lo dice ya todo en el título, ¡aprende!,
de derechos humanos y los pueblos, ¡Oyente!

Y es que en su preámbulo ya sostiene, defiende
que el respeto a derechos de los pueblos, del ente
popular garantiza los que tiene la gente
cual persona humana, esto es claro, se entiende.

Que el respeto al de uno, al derecho de agente
no asegura al de todos, al revés, bien comprende
el respeto al de todos al de uno, ¡evidente!

Luego, entonces, por tanto o si quiere por ende
no me venga con hostias, perdón, cuentos no cuente,
que ha derecho el pueblo a qué, cuál ¡sobreentiende!

El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales en 1976 (II)

Yo en el nombre del Mundo que he derecho al trabajo
y seguro, al salario, vida digna y relajo
ruego empleo sin riesgo, un jornal, no un buen fajo
y existencia debida y un descanso ¡carajo!

Yo en el nombre del Mundo que he derecho a mi tajo,
a familia, alimento, casa y ropa de cuajo
ruego un padre, una madre, un bocado, un gajo
y una casa con vista humanista y andrajo.

Yo en el nombre del Mundo que he derecho a estar majo
de salud, a buen hábitat y a educarme a destajo
ruego un médico, ecólogo y un maestro en el ajo.

Yo en el nombre del Mundo no el de arriba, el de abajo
que he derechos humanos y que estoy cual pingajo
ruego ser un ser libre, no un ser ser cabizbajo.

El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales en 1976 (I)

Este Pacto al igual que el civil y político
desde el mismo preámbulo va a afirmar, y es científico,
que el ser libre, el Hombre no es posible, verídico
sin derechos en vida, no en el plano jurídico.

Y que todo firmante estatal deber cívico
ha, está implicado, ¡esto sí que es lírico!,
hasta do de el recurso ya de ley, crematístico
a poner de su parte para hacerlo empírico.

Pues si no, ¿qué sentido ha que un texto onírico
reconozca un derecho, si el sujeto anímico
de los mismos no tiene con qué hacerlo magnífico?

He aquí mismo el problema, que al humano raquítico
no le sirve agua al vaso, tentempié al frigorífico
el que diga un artículo no sé qué, sigue crítico.

El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos en 1976 (IV)

Estrasburgo, que sabes qué es la guerra, qué es paz
y que Obama es un Nobel, Batasuna un disfraz
de la ETA y la X diez en Roma, capaz
vas a ser de decirme lo siguiente ¿verdad?

Este pacto prohíbe propaganda, verás,
a favor de lo bélico y permite, sabrás,
las reuniones pacíficas, de partido, ¿estás?,
si es así no lo entiendo, porque tú me dirás.

Que hay humanas misiones por Kabul y Now Zād,
pero anda la órdiga, ¿no sucede quizás
que yo veo más muertes, más y más mortandad?

De civiles a manta, ¿es que andan detrás
de Al-Qaeda? ¿Y qué hacían, qué hacían en LAB?
¿Terrorismo y política? ¿Non da el GAL? ¡Por demás!

El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos en 1976 (III)

Un aspecto importante de este Pacto entre Estados
es que trae a la luz que en aquellos, contados
no, los más, en que haya de común eclipsados
grupos étnicos estos han derechos, ¿negados?

Así pues minorías, colectivos aunados
por la etnia, la lengua, el creer, religados
han derecho a sus rasgos, a sus cultos, hablados
y a vivir su cultura sin el verse privados.

Pero qué es un pueblo, qué colonias, qué grados
autonómicos, qué menorías, ¡qué osados
que a la fuerza defienden el ser íntegros prados!

¿Es posible poner al ser libre vallados
afirmando derechos hasta aquí, no igualados
a los hombres, las patrias… con países armados?

El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos en 1976 (II)

El derecho a fundar la familia, a la unión
esencial a la vida social con buen favor
cual los niños me sirve para entrar de rondón
a tratar dos políticas, cada cual un horror.

La de Hitler que en Núremberg anunció con ardor
el prohibir el enlace y también relación
sexual entre los arios y judíos, ¡qué hedor!,
¡que el amor de verdad no se muere en prisión!

Y también la aliada, la del yanqui aun peor,
si bien por poco tiempo, que fijó prohibición
de casar con austríacos o alemanes, ¡qué olor!

Y el hablar, el trabar amistad, ligazón
con las gentes germanas, fue sin duda un error
pues si el mal se contagia, ¡el bien con más razón!

El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos en 1976 (I)

Como ya he tratado, es verdad, lo humanístico,
los Derechos Humanos en poema artístico
de este Pacto entre manos con fin público y cívico
llamaré la atención sobre el hecho político.

Del artículo príncipe que si fuere verídico
su traslado a la práctica desde el texto jurídico
mucho pleito y conflicto que han por base lo crítico
de negar tal principio tornaría pacífico.

Porque ese enunciado hoy, qué pena, ¡casuístico!,
lo que afirma y dispone aunque rige hay causídico
que lo niega y por tanto no se aplica, ¡es onírico!

Pues declara ha derecho todo pueblo, ¡qué lirico!,
a su libre define, determine, ¡magnífico!,
cual exhorta a impulsarlo al Estado, ¿no es cínico?

viernes, 13 de noviembre de 2009

De Manhattan a Nairobi, de 1966 a 1981

Los Derechos Humanos, ese bello ideal
de principios, valores, de razón y moral
que aprobaba la ONU, organismo “mundial”,
precisó de los Pactos de New York al final.

Y llegaron dos textos, cada cual esencial,
de derecho civil y político tal
económico, ¡claro!, y social, cultural,
que eran vago reflejo de aquél mundo “dual”.

Entre el gran comunismo contra el gran capital
y al revés, los primeros los pidió occidental,
los segundos, ya sabe, exigió el oriental.

Otro avance, sin duda, otro paso vital
que llegaba hasta África y este orbe austral
daba el suyo, una carta, ¡todo pueblo es igual!

La Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana en 1791 (II)

Como son los artículos de este texto una réplica
del patrón añadiendo la mujer, la genérica
el preámbulo, epílogo tienen mucha más épica
pues se exige Asamblea Nacional con estética.

Femenina en ella, solo sea por ética,
y se cree que el mal público, el gobierno sin métrica,
el corrupto se debe a olvidar a la angélica
dama cual sus derechos, ¡esta hembra es auténtica!

Quien le pide al sexo superior cual profética,
¡que es el suyo!, despierte, que reclame enérgica
lo que es propio, él y ella de manera idéntica.

Y pregunta: ¿Qué habéis de esta Francia colérica
como alzada obtenido?, el desprecio, ¡es dialéctica!,
basta para lograrlo desearlo, y ¡poética!

La Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana en 1791 (I)

Este escrito que sigue al que fuera firmado
en el Campo de Marte por el pueblo alzado,
al del Hombre y al par Ciudadano loado
más rebelde que aquél es y muestra otro enfado.

El de toda mujer que sí había olvidado
el francés insurrecto, el París… rebelado
y que inquiere al varón: ¿puedes ser tu ajustado?
¿Qué te da a ti derecho a oprimirnos, amado?

¿Es tu fuerza, el talento? Mira a Dios que dechado
en natura ha puesto a los sexos al lado,
en unión armoniosa, es lo tuyo pecado.

Si bien aunque pregones la igualdad, lo honrado
no es callar lo injusto, lo dispar consagrado,
es clamar que ella y él son iguales de estado.

Olympe de Gouges

A mitad de aquel siglo de la fe en la razón
nacería en Francia, Moutauban una flor
de esperanza en las damas, Marie Gouze cuyo ardor
la llevaba a París y a escribir y al salón.

Literario do acusa a esclavista, al señor
de los negros, a gente versallesca, el telón
le es vetado por ello, pero vino el amor
insurrecto de luces y a su obra sazón.

Y fundó sociedades de ambos sexos, ¡mejor!,
y escribió los Derechos de Mujer, ¡qué lección!,
y también Ciudadana, mas sufrió el terror.

Porque fue girondina y no quiso al Borbón
en cadalso, do ella fue llevada, ¡qué horror!,
aunque amó a la república y era hembra de acción.

La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano en 1789 (II)

Los Derechos del Hombre y a la vez Ciudadano
de la Francia decían, lo dejaban bien claro,
que por hecho contrario a la ley, ¡no al tirano!,
puede haber arrestado y acusado y lo aclaro.

Que ha de estar promulgada que sin ley no hay descaro,
presunción de inocencia, sin probar no echar mano
y tampoco molesten, sea necio o preclaro,
por ideas, creencias u opinión al humano.

Pues es libre el hablar, escribir…, tiene amparo
publicar con el límite de la ley como el llano
que es sujeto de… al par y sin otro reparo.

Y habrá fuerza y pública que defienda este grano
de derechos, cualquiera pida cuentas, no es raro
y lo propio es sagrado, fin de expropie urbano.

La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano en 1789 (I)

Como es contagioso el ser libre y se pega
cuando el yanqui al británico dijo adiós, ahí se queda
los franceses que habían monarquía… y veda
se dijeron ahora, hora toca la siega.

Y escribieron con sangre de cabeza que rueda
los Derechos del Hombre, Ciudadano, acta lega
do se afirma que nace igual, libre, ¡no es ciega!,
en derechos que son naturales cual seda.

Libertad, propiedad, seguranza y no niega
el poder resistirse a opresión, ¡si hay, transgreda!,
y de haber soberano, la nación, ¡alfa, omega!

Que el ser libre es hacer por la ley lo que pueda
y esta a males sociales bien se opone y juega
para todos igual, la hace el pueblo y la hereda.

La Declaración de Independencia de los EEUU en 1776

Dado el grito en Virginia libertario y valiente
las Colonias Unidas motu proprio, cual entes
declaraban ser libres, deber serlo, ¡elocuente!,
por derecho, Estados quitos e independientes.

Para hacer guerra o paz, concertar de repente
alianzas, comercios, lo que gusten las gentes
y por tanto, británicos quiera o no el regente
somos francos, no somos por más tiempo obedientes.

Pues creían que Dios hizo igual al agente,
que ha derechos, la vida, libertad, buenas fuentes
de alegría y querían un poder y decente.

Que volviere reales esas cosas, vigentes,
que son fin de un gobierno y si no el muy doliente
pueblo puede abatirlo, ¡eso obraron conscientes!

La Declaración de Virginia de 1776 (II)

De lo dicho en Virginia por el pueblo, el gentil
quizás más que política esta parte es civil,
dice así, si hace el pueblo la ley, hecho es muy vil
sin su anuencia aplazarla, suspenderla incivil.

Y haya preso con móvil, que ha derecho, ¡alguacil!,
a un jurado con juicio y al revés, ¡qué sutil!,
y a un castigo humano y a fianza, no a mil,
y la prueba condena, no el indicio infantil.

Que sin ella el ser arrestado es hostil
y allanar la morada, caserón de marfil,
que el ser el libre es un bien, es el mal lo servil.

Libertad de diario… restringir de redil,
de gobierno despótico, en la paz el fusil
malo y sea buenísimo con mujer o viril.

La Declaración de Virginia de 1776 (I)

Más allá de la Carta Magna inglesa y el freno
al abuso del rey por barones en pleno
y también de los Bill of Rights como su bueno
Parlamento electo, en Virginia hay un trueno.

Popular y llamada a ser libres de lleno,
pues el Hombre lo es, ha derecho en su seno
a la vida, a lo alegre, a la paz, no a lo ajeno
y a lo propio y el pueblo ha el poder, ha el ordeno.

Cual el mando, el gobierno bien común, bien terreno
como fin, que si no, si es privado, de cieno
puede ser derrocado y obrar otro de estreno.

Con poderes autónomos, Montesquieu al coseno,
tal que electo al de un tiempo libremente que ameno
es poder elegir a quienquiera, ¿le sueno?

La marcha de las derechuras humanas

Los derechos humanos, los humanos derechos
sean algo innato, inherente a los pechos
o lo sean por ley, Carta Magna con techos
son palabras de agua, son un río con hechos.

Y se busque su fuente y se encuentren sus lechos
en la Persia de Ciro, Babilonia, en deshechos
de Hammurabi, en Grecia, Roma como en helechos
de la Biblia, aun quedan unos cuantos repechos.

Del inglés y su Magna, Bill of Rights unos trechos
al ser libre en Virginia, We the People, estrechos
a la Francia del Hombre, ciudadanos provechos.

Que la ONU de textos ni muy bien ni malhechos
requirió de los Pactos… y no están satisfechos
los divinos humanos ni han los pueblos pertrechos.

jueves, 12 de noviembre de 2009

La última decena

Veintiuno hay derecho a ser parte en política,
al gobierno, su base voluntad de la cívica,
veintidós, a seguro social, ¡nota esta crítica!,
veintitrés, al trabajo y a igual paga y a síndica.

Y a fundar sindicato, veinticuatro, a la típica
descansada, al tiempo libre, ¡cosa anímica!,
y pagado, el siguiente, no a la vida raquítica,
sea digna, alimento, ropa, casa y la clínica.

Veintiséis, al eduque y a elegir según química,
mas su fin la persona, el respeto, haya física,
veintisiete, al cultivo de la ciencia y artística.

Propiedad de intelecto, veintiocho, a verídica
carta, esta en el mundo, veintinueve, es empírica
que hay deber sociológico y no acalle esta lírica.

Diez más

Diez derechos humanos dichos sigo el rimar,
presunción de inocencia, de haber culpa a probar,
once, doce, injerencias en la vida es pecar
y la honra, la fama no se puede dañar.

Trece, libre circule y elección del morar
y a salir del país y a volver a entrar,
el catorce, acosado ha derecho a asilar,
quince, al ser nacional, sin privar y a mudar.

Dieciséis, libremente a familia y casar
y amparada, el siguiente, a lo propio, el quitar
con razón, dieciocho, libertad de pensar.

De conciencia y de fe y se pueden cambiar,
diecinueve, a opinar sin por ello penar,
veinte, en paz a reunirse y lo mismo a asociar.

Los Diez Mandamientos Humanos

Esta calle con vida, esta arteria vital
de derechos humanos, hoy en día ideal
en la Tierra, en el orbe, en el mundo global
yo quisiera algún día verla, verla real.

El artículo uno, es el ser libre, igual
en derechos, deber actuar fraternal,
dos, cualquiera los tiene sin distingos, ¡normal!,
tres, derecho a la vida, a ser franco, ¡cabal!

Y a sentirse seguro, cuatro, esclavo está mal,
cinco, el ser torturado, maltratado fatal,
seis, el ser donde sea es persona legal.

Siete, ante la ley igualdad esencial,
ocho, hemos recurso ante buen tribunal,
nueve, preso con causa, diez, un juicio imparcial.

La vía humanística

De la Iglesia San Jakob con el mapa en las manos
caminando por Núremberg entre rubios germanos
de piel blanca, ojos cielos y de altura, no enanos
he encontrado el Camino de Derechos Humanos.

Una calle con puerta de cementos armados,
veintisiete pilares de hormigón bien clavados,
otro par, otro dúo, otros dos enterrados
y columna de roble, todos ellos grabados.

Cada cual con su artículo de ideales sagrados
que ese texto de todos, de los seres mundanos
en diversos idiomas tiene allí enunciados.

Porque son de personas, porque son de “cristianos”
y hay que hacerlos reales, hay que ver realizados
de una vez para siempre que es de buenos hermanos.

El punto suroeste del centro histórico

Desde este Palacio de Justicia al poniente
hacia el alba de Núremberg caminando el presente
torreada muralla ha encontrado imponente
que circunda al casco del oriente a occidente.

O al contrario, un muro que le habla a la gente
de un pasado de intra y de extra elocuente,
al que he dicho hasta luego que esta vez sin corriente
por la vía, la Ludwig, sigo al norte, hacia el frente.

A la Plaza de Jakob, un paraje excelente
con su iglesia, la gótica, la que cuenta enfrente
a la “clásica” Elizabeth, otro templo clemente.

Con voluta en columnas, frontón, domo potente
y a su lado la Torre Blanca como la fuente
que retrata la vida de casado y su ambiente.

El mensaje era el fin, el fin un principio

Vistos dos personajes de plumilla afilada
del Nazismo y juzgados en la Sala aliada
de Justicia en Núremberg, es verdad aclarada
que la idea es un medio y es un fin expresada.

Y se entiende por ello que en la era tratada
el Nazismo pusiera al alcance de cada
cual la prensa en la calle en tablones fijada
que cualquiera podía leer tal de pasada.

La lectura era pública, mas también la privada
por sus nombres “Der Angriff”, “El Ataque” o la dada
por el Goebbels, “Das Reich”, “El Imperio”, no es nada.

O el “Das Schwarze Korps”, “El cuerpo Negro”, cosa es “sagrada”,
como un todo ideado, estrategia pensada
para hacer de la letra sangre, meta lograda.

Julius Streicher o el Marat nazi

Quien también fuera en Núremberg cual juzgado ahorcado
con el grito “Heil Hitler” al verdugo lanzado
nacería en Fleinhausen, fue a Gran Guerra y premiado
resultó con la Cruz, la de Hierro y el grado.

De Teniente, República no quería ni Estado
democrático él que al quedar fascinado
en un mitin de Hitler en el Múnich lanzado
se uniría al partido, fundó prensa a su lado.

“Der Stürmer” o “El Atacante” nombrado,
con el cual atizaba al judío honrado
con su axioma calumnia que algo queda manchado.

Ríos, ríos de odio escribió este endiablado
Gauletier maquiavélico, de Baviera tildado
el monarca, animal de rencor encarnado.

El pensador de Hitler

Fue juzgado en Núremberg y también fue ahorcado
el injusto Alfred Rosenberg, el que fuera alumbrado
en Tallinn, en Estonia, arquitecto formado
en Moscú, antisoviético y judío jurado.

Quien viajara a Múnich y se hiciera afiliado
de la fuerza del “Führer”, redactor inflamado
del diario el “Völkischer Beobachter” llamado
que fundara el partido hitleriano, ¡estrado!

Desde el cual atacaba al hebreo, a enfrentado
él que fue un ideólogo del Nazismo malvado
y que “El mito del siglo XX” vio publicado.

Donde escribe del Dios ario y raza…, un versado
comealmas que quiso ver al fiel… educado
en la Uni de nazis, facultad de Estado.

¡Hirohitos, que Dios os coja confesados!

Cual los juicios de Núremberg los del Tokio nipón,
¡donde sí fue juzgada la masacre anterior
a la Guerra Mundial de Nankín o mejor
el Gernika de China!, son sin duda lección.

Para el género humano, para todo actor
porque dejan en claro qué delitos lo son,
cual conjuras de guerra, guerras, mas de agresión,
crimen contra la paz y otro tanto peor.

Y también porque aquel “justiciero” salón
militar y entre Estados fue semilla, la flor
del actual Tribunal Penal entre Nación.

Ahora bien, la justicia quedó claro, ¡Señor!,
que la aplica quien vence a quien es perdedor
y que como hay cielo será allí superior.

Alemania pidió perdón en Gernika, el españolismo no

Al ocaso de Núremberg, do es el sol enterrado
en enorme Palacio de Justicia juzgado
fue el Nazismo acabada la contienda y penado
por sus crímenes contra lo humanado llamado.

Y delitos de guerra, de agresión y el obrado
genocidio, imputado por cuarteto aliado
y triunfante a los “líderes” nazis como de Estado,
de los cual se arrepienten sólo tres desde estrado.

Entre ellos Speer que en Berlín fue encerrado
como Hess y algún otro, casi un medio fue ahorcado
y hubo un par de suicidios, el de Goering sonado.

Sin embargo, en tal juicio fue tan sólo enjuiciado
un periodo de abusos porque no fue estimado
que Durangos, Otxandios… fueran, claro, pecados.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Poética de necrópolis

Tras mirar de este Núremberg los planetas, con llanto
en los ojos a Pachelbel le he encendido a un salto
una vela en el Rochus, que es de paz Camposanto,
y he seguido hacia el norte por camino de asfalto.

Con el alma en su órgano y he llegado entretanto,
¡Santo Dios!, a otro Huerto del Señor al que exalto,
al San Juan, un rosal cual de lloro de espanto
y he tenido a Durero en mis yemas, no falto.

Al pasar por su lápida esta mano y el canto
y después al buen Feuerbach en la boca y resalto
que dijera es el Hombre lo que come, ¿y el cuánto!

¡Que en los guetos doscientas calorías por alto!
Y si es lo que traga, lo que aspira lo es tanto
y además lo que bebe que si no hay sobresalto.

La casa de los planetas y Julius Streicher

Al salir del Museo del Transporte al ocaso
he pasado a un redondo planetario de paso
porque tengo a la ciencia amistad, no rechazo,
aunque ame las letras, fue lo nuestro un flechazo.

De verdad, y he gustado de su cúpula al raso,
una igual a aquella que un mal nazi y pelmazo
Gauleiter de Baviera, director del plomazo
“Der Stürmer” diario derribó de un plumazo.

Pues clamaba: es judía esa bóveda, ¡un mazo!,
sinagoga de hebreo me parece, ¡un mazazo!
y se viene abajo que aquí manda mi brazo.

¡Pero cuán diferente era ese gustazo
del de Hitler y Speer que tenían planazo
en Berlín, el Salón de la Gente, un domazo.

El ferrocarril bávaro de 1835 y el canal Ludwig de 1846

Tras charlar con los perros, burros, monos y un pez
en el Zoo de Núremberg y al oeste volver
voy a entrar al depósito de tranvías por ver
este medio ayer nuevo, nuevo y viejo hoy tal vez.

Pues yo soy un amigo de estas cosas con ser
de otro siglo, otra época, el primero el galés
con caballos, eléctrico… esto ya fue después,
en Berlín y por Siemens, Budapest y a correr.

Que me voy al museo de transporte con sed
de admirar a los trenes, el inglés fue el primer
puesto en vía de hierro como pública red.

Mas aquí en esta urbe hubo lío anteayer
pues a Fürth una línea quiso el pueblo, al revés
el monarca el canal Main-Danubio postrer.

Compañías de Núremberg

Ya he llegado al zoológico porque hablo a animales
y a las plantas, los árboles, ríos como a los mares
y a los cielos, los astros, a los rayos solares
y conmigo y contigo, con personas normales.

Cosas son de poetas, cosas son de juglares,
buenos días, amigos, buenos días cordiales,
qué tal anda la fauna, por qué lloran a pares
los leones, los tigres y los osos polares…

¿Porque están encerrados, porque no son sus lares
y quisieran ser libres, jugar entre iguales
a la vida, a la muerte en la selva o glaciares?

No temáis que yo vengo a libraros de males,
a sacaros, volváis a esos vuestros lugares
y penséis que el humano también vive en penales.

Los acentos de la montaña rocosa

Como uno es libre de mudar de opinión
yo que iba hacia al casco voy al zoo por amor
natural y le cuento, le presento el guión
de la historia de Núremberg, fue fundada al albor.

De onceava centuria, fue imperial un bastión,
Tribunal como Dieta, Ciudad libre mejor
y vivió la Reforma, firmó paz, concesión
a Luteros…, un núcleo de comprar, vendedor.

Que atacaran los suecos y ocupara el león
Bonaparte, a Baviera vino y luego a peor,
a las manos de Hitler, tuvo gran producción.

De aeronaves y tanques, submarinos, horror
pasaría por bombas de aliado avión
y a los guantes del yanqui, ocupante y pastor.

El pasado ilegal, el presente de ley

Desde el Campo de Zeppelin mientras busco el camino
hacia el casco de Núremberg, medieval, joya en vivo
voy pensando y no entiendo yo que soy un vecino
vasco y luego europeo a Alemania, al nativo.

Porque mientras la esvástica, el saludo latino
de la Roma, del Duce, Hitler, Franco…, el motivo
de los nazis y el himno del Partido es dañino
e ilegal, es legal el Nazismo en activo.

Ese neofascismo que al igual que el padrino
tal política cara ha violenta, es lesivo
cual el uno prohibido y otro no es mezquino.

Cuando son las dos aguas, mas de un mar negrestino
y las artes que emplean no son rama de olivo
y los fines ajenos a lo humano y divino.

¡Legal como en España…!

El apoyo político y social alemán…
al Nazismo en su tiempo, mayoría vulgar,
hoy “peccata minuta”, minoría de afán
es que importa y preocupa al Estado, al mandar.

Porque el Neonazismo que no es charlatán
cuando clama Alemania es mayor es de armar
altercado, es incívico cuando airea su plan
de expulsar a extranjeros o hacer gueto escolar.

Cual alarma además por sus votos que van
a sentarse en el Núremberg al Concejo, a algún lar
y delitos y actos de violento ademán.

En dos mil seis de aquellos doce mil… y al par
setecientos… de estos se contaron, ¡desmán!,
mas las Cortes llegaron que es legal a votar.

De buenos, de malos y de peores

Cuando he visto en Núremberg el Salón de Congresos
de la fuerza de Hitler, de los nazis posesos,
hoy un Centro de Estudios del Partido, a mis sesos
ha venido el título de una muestra y los presos…

Titulada Terror y Fascine, a los huesos
me ha llegado en tanto al Nazismo mil besos
le lanzaba el pueblo alemán, los más, esos
que apoyaban al régimen, quizá trazos son gruesos.

Resistencia la hubo, hubo más de aviesos,
entre aquellos la izquierda, oficiales y rezos,
entre estos derechas, nacionales y pesos.

De la industria pesados, ¡si hay ratones, hay quesos!,
y tramposos Estados de occidente… que accesos
al judío exiliado le negaron, no a ingresos.

martes, 10 de noviembre de 2009

Más zorros que las avispas

Hacia el sur de la China en Yunnan que el Mekong,
Saluén, Rojo y Yangtzé… bañan etnia de honor,
los dai, quienes de agua han batalla y monzón
de manera fantástica sacan fruto a la flor.

Platanera que saben que atraerá al avispón
y poniendo en un palo de bambú con amor
saltamontes de anzuelo cuando pica el zumbón
entretanto le muerde acometen labor.

De ponerle un hilo evitando aguijón
por el cuerpo unido a un plumón de color
de tal modo que en vuelo no le pierdan visión.

Y le puedan seguir, de no haber craso error,
hasta el mismo avispero a pie pues han pasión
por sus larvas que gustan cual manjar de sabor.

“Día de Libertad: Nuestras Fuerzas Armadas”

Más allá de las cintas del Partido en Congreso
que grabó Leni Riefenstahl en el Núremberg preso
del amor a Adolf Hitler, hizo un film en que expreso
queda claro qué fue el Nazismo poseso.

Mucho más que un Estado que apretaba el pescuezo
al judío, al marxista, al opuesto, al del rezo,
con un alma y mil cuerpos con más menos de peso
fue un Estado de guerra, de matar y hacer preso.

Y de envidias y ejército que fue fiel y travieso
y que al ver que en las pelis no salía en exceso
cual las Eses A y S exigió otra a lo grueso.

Que rodaba aquélla, de dejar patitieso
pues las fuerzas armadas, los soldados son hueso
y las armas la carne, ¡el Estado era eso!

La cámara de Hitler

A principios del siglo XX en Prusia, en Berlín
Leni Riefenstahl nace, quien sería actriz
y cineasta, “La luz azul” triunfa al fin
en Venecia y la afama, ¡tomará otro cariz!

Su vivir pues a Hitler al hacerle tilín
le ofreció el grabar los Congresos, el quid
del Partido en Núremberg y por arte, por film
o el amor a los nazis accedió de raíz.

Y filmó tres películas, trilogía, en latín,
que tal cual propaganda testimonio feliz
como histórico son del Nazismo ruin.

Que hay que ver cual Olympia, esa cinta en gris
de los Juegos Olímpicos en su urbe, fortín,
do arrasó Jesse Owens, barrió el mito en un tris.

Del mitin nazi al más allá alemán

Un partido que era propaganda política
para obrar un imperio alemán, patria mítica,
la Germania de raza aria, pura, idílica
tanto como la bélica precisaba la mística.

Que el Partido en Congresos a una masa no crítica
de quinientas mil almas con persona salvífica
como guía ofrecía, experiencia anímica
entre santa y pagana, tan de fe cual científica.

En que uno sentía que era el pueblo, ¡la química!,
y otro tanto el pueblo uno, un todo, ¡la bíblica!,
con misión redentora, con misión metafísica.

Que una dama de cámaras, no labor periodística,
Leni Riefenstahl, claro, a sus films, ¡pura lírica!,
encargados cual nadie trasladó, ¡vista artística!

Las Leyes de Núremberg de 1935

En el campo de Zeppelin, en el campo tirano
Hitler como los líderes del nazismo inhumano
en Congresos y mítines del Partido con mano
de diamante políticas enunciaron con grano.

Cual las Leyes de Núremberg o mejor, en cristiano,
de defensa de sangre como honor del germano,
en las cual se fijaba con talante romano
quién sería alemán y también ciudadano.

Del Estado, del Reich era aquél, el paisano
con los cuatro abuelos arios, era mediano
o mestizo el de un par y el judío el villano.

Que perdía el empleo estatal y el buen llano
le plantaba el boicot y sufrió al miliciano
del racismo xenófobo, ¡fue aquel tiempo malsano!

La gran mentira

Los Congresos de Núremberg más que Goebbels de práctica
y mentira iterada verdad hecha, ya clásica,
son potencia hecha acto de Adolf Hitler, didáctica
de mentir a lo grande que no creen sea táctica.

Cual embuste en tanto tales mítines gráfica
etiqueta llevaban, cual Victoria que plástica
se volvió una derrota o Unidad, Fuerza drástica
que acabó en desunión y flojera, no esvástica.

O la gran Libertad, dictadura fue trágica
o el Honor que era horror, circunstancia dramática
o el Trabajo y faena sí que había vandálica.

O la Gran Alemania, quedo chica y británica
y francesa y soviética y del yanqui o la enfática
Paz que era la guerra, guerra y guerra y sádica.

El nacional-socialismo de piedra

El gran campo de fe religiosa y política
donde el pueblo era Hitler y era Hitler la encíclica
debe el aire a arquitectos que con mármol y lítica
al espacio llevaron el Nazismo, ¡basílica!

Congresual un palacio, Coliseo por química
de la Roma, hoy Centro del estudio, analítica
del Partido y destaca entre aquellos por mítica
la Tribuna que Speer erigió, ¡pura mística!

O el Estadio Alemán de medida olímpica,
en el Circo, el Máximo inspirada su artística
e inconcluso, ¿el motivo?, una guerra horrífica.

Y demás constructores de la Ruta granítica
y el Salón del Honor para el mártir de crítica
intentona de golpe en el Múnich, ¡la anímica!

Los Congresos del NSDAP

Este campo de Núremberg, esta campa de vuelos
para Ferdinand Zeppelin en septiembres, no eneros
acogió otras usanzas que el partir a los cielos
pues aquí el Dios Hitler congregaba a sus cleros.

Al Nazismo, a los líderes y organismos gemelos,
SA, SS, los Ejércitos fieros,
Juventudes…, Muchachas…, ¡a los arios de celos!
al Congreso, a semana del Partido, ¡qué esmeros!

Pues aquello era un mar y de esvásticas, suelos
con el brazo en alto, catedral de luceros
y un Mesías pescando con la red, con anzuelos.

Al gran pueblo germano que con cracks, sin dineros
ni esperanzas futuras siguió esos camelos
que causaron su ruina en los tiempos guerreros.

lunes, 9 de noviembre de 2009

De Ferdinand von Zeppelin al desastre del Hindenburg

En el mil ochocientos treinta y ocho en Constanza
nacería el hombre que da el nombre y pujanza
a este campo, el Zeppelin, quien ya joven se lanza
por los aires en globo aerostático a ultranza.

En Estados Unidos… y al volver, ¡la añoranza!,
construyó un dirigible que con gran confianza
sobre el lago natal elevó y sin tardanza
día entero por Suiza hubo vuelo y andanza.

Y empezaba los viajes de civiles en panza
y vendía al ejército alemán su esperanza
que en la Gran Guerra, claro, se empleó en acechanza.

Y ya muerto el conde, cuando estaba de usanza
y era emblema del nazi accidente y matanza
en New Jersey del Hindenburg quitó al medio alabanza.

A todo gas en Norisring

Tras seguir el canal Ludwig, ver la torreta
cual de tele de radio, gigantesca pipeta,
la más alta en Baviera, bordeando mi meta
en el puerto de Núremberg atraqué ante goleta.

“La Vasconia”, mi vela y un germano en carreta
me ha llevado hasta el campo Zeppelín que hoy ha escueta
pista urbana de coches de carreras, barqueta
negra y con ikurriña piloté, ha luneta.

Que el equipo, el Epsilon, el de Euskadi a un poeta
ha dejado probar, un equipo que aprieta
tuercas cual monta el bólido en Azpeitia..., ¡un cometa!

El primero en Vasconia y en la España maqueta
que ha corrido en Le Mans, más que un club pues faceta
formativa ha de alumnos y a mi patria da veta.

Salsa de Puerro

Por canal, por el Ludwig hasta el Fürth he llegado
que está cerca de Núremberg, casi casi al lado
del País de los Ajos, de tal modo llamado
por sus suelos agrícolas, porque es campo plantado.

De tomates, lechugas… y otro tanto sembrado
que en los tiempos de industria…, desarrollo alocado
corre el riesgo de ser engullido, borrado
de la faz de esta tierra y por eso he parado.

A comprar zanahorias, buenos puerros, de grado
la patata y cebolla, diente… como pescado
ya tenía y un plato de la Euzkadi he almorzado.

Porrusalda en Germania que sin duda ha gustado
a la hermosa alemana que a comer he invitado
en cubierta, en la vela “La Vasconia” educado.

Samuel Morse

Al hablar del telégrafo y de Siemens pasaje
me ha venido, que en años de caballo y carruaje,
en el mil setecientos y noventa… y “viaje”
en vapor nació en Charleston un pintor de paisaje.

Y retrato histórico, que trazara un viraje
en su vida al momento de inventar que un mensaje
es posible enviar por la línea, cordaje
con los puntos y rayas, ideando un lenguaje.

Por sí mismo, el Morse y a pesar del montaje
del primer emisor-receptor ruego y gaje
le costó convencer de su nuevo obraje.

Al Congreso que daba al tendido el encaje,
al de Washington-Baltimore por el cual con voltaje
transmitió: “¡Lo que Dios ha currado!, ¡el peaje!

Siemens AG

Navegando hacia Núremberg alemana y global
sé que ha empresa, una parte que ha común ingresar
más de seis mil millones de euros, gran capital,
y que llega una Iruña y un Gasteiz a emplear.

Si le vale el símil, cuyo objeto inicial
se centró en el telégrafo y empezó a operar
tal invento entre Frankfurt y Berlín, tal lineal
y acabó desde Londres a Calcuta otra al par.

Después vino la radio, tren, la tele… y vital
ayudó a los nazis con la pasta a lograr
el poder y a rearmar Alemania, ¡letal!

Y vio bien por los campos de trabajo instalar
sus talleres y plantas y explotar sin jornal
a los presos, pretérito es, deber evocar.

El muro de Vasconia

Hoy que estás festejando, Alemán y Alemana,
la caída del muro, hoy, Germano y Germana,
ya me seas de traje, ya me seas de pana
yo te pido que mires, no al pasado, al mañana.

Y al presente del mundo porque hay muro, aduana
dondequiera que ojees, sin pelar hay manzana
y en mi Patria, en Vasconia aunque sea lejana
para ti, para nos, para nos es cercana.

Y también tiene un muro con la España tirana
cual con Francia y otro con la propia hermana,
con Navarra y Navarra es vascona y no hispana.

Y al revés, la Vasconia es navarra, es paisana
como el norte y el sur de la Euzkadi, aldeana
a quien no le es ajena cosa humana, humana.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Cuantos más, mejor y al revés

Compatriota querido, compatriota vascón,
luchadora de Euzkadi, luchadora de honor,
por Vasconia os juro llegará esta nación
a ser libre luchando con la paz y el amor.

Que las armas del pueblo son verdad y razón
y el salir a la calle como un solo clamor
reclamando entre todos libertad en la acción,
igualdad en la vida y justicia ulterior.

Que eso es la política, el tener convicción
en la gente, en nosotros, no perder el calor
popular y ganar cuanto más corazón.

Porque ese latido nacional, tal rumor
no hay poder en el mundo cuando suena al son
que lo acalle a la fuerza, su energía es mejor.

Sentidos textos

Un poema en la frente ha de haber de evocar
un buen título antes de llegar, de arribar
por la arruga a los versos porque debe captar
desde el mismo principio la atención, el mirar.

Con los ojos del alma y después embarcar
al oído que escucha ese son, el sonar
estrofado que lleva a la lengua el gustar
y a las fosas nasales el olor, aromar.

Todo un reto sin duda cuyo fin tras ganar
la visión y la escucha, el catar y oliscar
es lograr que se alcance el sentido a palpar.

El contacto profundo con el texto y al par
con el ser que hay detrás del callar y contar
con palabras las cosas del vivir y expirar.

Todos y todas ante el todo

Cual de noche de día cuando están al caer
en el sueño los ojos suele darse a la vez
un fugaz titileo, ya sabrá bien usted,
que es el arco al descanso, al estar sin saber.

Sin despierta conciencia, que es un ser y no ser
tal nos quiere el Estado, esa malla, esa red
que nos tiende pues sabe que es el vasco un pez
de agua libre, de mares de nadar a placer.

Donde toda política de justicia es deber
el llevarla a la práctica, es posible, no ha juez
que la impida a la fuerza ni tampoco poder.

Porque aquél como éste son el pueblo, la res
popular como el alma, cuyo fin es poner
ante el bien de aquél todo el de todos ¡pardiez!

La flora patria

Bajo el Sol, casi en sombra fue en Vasconia plantada
la simiente de un pueblo, la del vasco, vascada
confiando a la gente el hacer la regada
para verla a su tiempo resurgir de la nada.

Y al de poco ese grano, tal semilla asentada
empezó a echar raíces en la tierra labrada
y brotó buena planta que al estar bien cuidada
cada día ganaba fuerza, era apreciada.

Por sus pétalos blancos, la anterita enrojada
un estigma verdoso y fragancia aireada
por el viento, fue insignia nacional y adorada.

Que un francés y español con el filo de azada
por el tallo segaron repartiendo entre cada
como el polen la flor, esa flor marchitada.

Entre la cara y la cruz, el canto

Llora, Pueblo patriota, llora hasta el final
de esos pétalos agrios, de esas perlas de mar
que se caen de tus ojos cuando ves que está mal
que se llegue en nombre de Vasconia a matar.

Llora, Patria del pueblo, pero llora al igual
con tus lágrimas tórridas, con tus gotas de aullar
que nos dan tus luceros al notar que fatal
está en nombre de España guerra sucia, ultimar.

Porque sólo quien llora, pues no ha doble moral,
la injusticia allí como aquí puede hablar
de derechos humanos, sociedad es cabal.

Que se alza, rebela ante el bajo obrar
ya de un lado o de otro pues si no es irreal
su palabra alzada y su mismo actuar.

Versos piráticos

No son cuentos de sal ni versar contra el viento
que acullá cabo Higuer, Matxitxako, no invento,
mar adentro y del golfo vizcaíno aguachento
cazó el vasco ballenas, bacalao pescó a ciento.

Allá por Terranova, do el atlántico aliento
pica al Mar Labrador, lo enrabieta violento
y esta gente arrantzale ante todo elemento
se buscaba la vida, se encontraba el sustento.

Cuando no se embarcaba por tal fin, no avariento,
¡que el espíritu en puerto sin jornal es tormento!,
cual pirata a por presas de calado, al intento.

De avistar una nave y al ganar barlovento
cual galerna abordarla y en un soplo, un lamento
conseguir qué llevarle a la tripa al hambriento.

Dulce amor

Al principio a Vasconia, ya lo debes saber,
la quisiste, ¡Patriota!, pero era un querer
inconsciente, impulsivo, sin saber, conocer
que el amarla es patriótico cual placer un deber.

Para quien siente dentro, más allá de su piel
el tic tac de vascón, el latido, el más fiel
de ser libre algún día, de llegar al vergel
de la Euzkadi, la hecha con martillo y cincel.

Como el golpe tras golpe tal de hombre mujer
de este pueblo que sabe que quien gusta la miel
sube al árbol en busca de colmena primer.

Con la antorcha encendida y encontrado el panel
con el humo atonta a la abeja, a ese ser
con antenas y ojos y aguijón sin cuartel.

De la superficie hasta el fondo

Amaneces de noche, tú redacto de ayer,
hoy lectura, mañana voz, pasado a saber,
quizás eco, silencio, quizás buen releer
entrelíneas el texto deseando aprehender.

Cada gota de alma, cada lágrima fiel
que una hoja, un folio, documento o papel
en su cuerpo nevado, cara pálida y piel
es capaz de amparar tal si fuera un bajel.

Desde el cual quien escribe, esa vida, ese ser
de marino de letras, de versar timonel
ya le invita unas horas a embarcarse a cualquier.

Que desee aventura y vaivén, carrusel
por océanos nuevos, por mil mares sin ver
y encontrar un sentido, un no sé, un aquél.

De parte del mundo

Sé yo, Tierra, que andas más quemada que el Sol,
seria como el difunto, triste como en prisión
porque el Hombre te trata mal, sin pizca de amor
cuando tú le das todo, desde el pan al arroz.

No me extraña, te entiendo, solo pides control
con las aguas, los aires y los suelos que son
las que quitan la sed, se respiran mejor
y alimentan al cuerpo, ¡un milagro de Dios!

Mas el alma humana ha perdido su rol
natural y ha ganado un deseo, un montón
de riquezas y esquilma el planeta, ¡qué horror!

Porque siendo de todos al no alzar nuestra voz
quienes hablan bien poco y hacen mal, ¡ha bemol!,
a lo grande destruyen este orbe, este don.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Consultas y más consultas

A quien lea estos versos, estos versos, ¡verdad!,
yo le inquiero y tenga, tenga a bien contestar
por favor qué demonios ha de mal si es vital
consultarle al pueblo vascón cual catalán…

El tal día a tal hora y en debido lugar
de cualquiera cuestión, por ejemplo, la paz
o el final dialogado o que sea actual
y acatar su palabra, ¿no es acaso un buen plan?

¿El que opine la gente, la de arriba y al ras
de la calle de aquello que le llega a afectar
no es tal vez la política, la mejor, la ideal?

¿O prefiere quizá que gobierne un truhán
sin saber qué pensamos usted, yo y los demás
cuando esto es lo justo, lo que debe contar?

Advertencia

Quiero, patrio, avisarte por honor y deber
del gran riesgo y ventura tú dispuesto a correr
al tomar esa vía de valiente, al querer
liberar a esta Patria de quien tiene el poder.

De volverte imposible el vivir con placer
y que hará lo indecible por echarte a perder
y hasta puede incluso que te quiera meter
bajo tierra, por tanto, ten cuidado doquier.

Que han caído otros antes, volverán a caer
entretanto este Estado tenga aires de ayer
y le niegue el ser libre a quien quiéralo ser.

Democráticamente, con el voto, el valer
de las voces del pueblo que no quiere atender
porque sabe que pierde al vascón el primer.

De la política y de la bélica

Sé de un pueblo encerrado cual por galo español
con pasado de libre y presente en prisión
que persigue un futuro liberado, el mejor,
en el cual es la patria la que manda, su voz.

Porque todo gobierno, que es poder y es control,
que le priva a la gente la opinión, decisión
no es de ser democrático, es tirano, el peor
y hay derecho a barrerlo y a decirle adiós.

Si es posible de forma pacifista, con rol
de humanista, perfecto y si no, con acción
de violencia, de armas pues ya falta el honor.

Que el poner la mejilla es de Cristo, de Dios,
pero en temas del César si el político sol
es nublado, entonces es la guerra, hay función.

A las tres líneas paralelas

Al partir desde Würzburg en mi carta, la náutica
que además ha los croquis de los ríos fantástica
he mirado en tanto esta vía acuática
que es el Meno por Bamberg ha un canal, ruta práctica.

Que al tomarlo, el Ludwig a una urbe romántica,
casi nada, a Núremberg, la ciudad de la esvástica,
me dirige y en Erlangen para ver una fábrica,
la de Adidas a tierra he saltado, ¡didáctica!

Pues si antaño en Grecia olimpiada hubo clásica
en periodos de paz y sin tal guerra trágica,
esta empresa algo análogo hizo en era dramática.

En las luchas de Hitler pues cambiaba la plástica
de vestir al deporte para obrar arma táctica
como tanques y piezas de misil, ¡muda drástica!

viernes, 6 de noviembre de 2009

Y estaré loco, pero no me quiere cuerdo

Hoy que escribo cual siempre con el alma y el ser
y que llevo mi vida al poema, al papel
yo quisiera contarte como sé, siendo fiel
a principios, verdades que me quiere perder.

El Estado español que es malvado y cruel
pues bien sabe que tengo la razón, no el poder
que en sí cuenta y ejerce porque llegue a caer
en sus manos de hierro y no ponga el laurel.

No en mi testa, en Vasconia que mi hacer y quehacer
para mi nada espera pues si alcanzo la miel
de victorias a ella se la quiero ofrecer.

A mi patria, a Euzkadi y esta España infiel
por negarle tal gloria que es posible, un querer
que recaiga en mi pueblo no me da a mi cuartel.

Love, love, love

El reloj palpitante, el tictac, puro son
avivado en el pecho que yo siento a babor
cada vez que mi amada da con sí el corazón
es sin duda ninguna, es sin duda el amor.

Que al segundo es de amigo, al minuto amador,
a la hora de amante y a diario pasión
que entre ambos nos damos con ternura y candor
esperándolo todo de esa buena emoción.

Que nos une en un todo, que nos hace una unión
voluntaria, querida, cual la tierra y la flor
que se quieren, se aman de raíz como son.

Juntamente, mas libres porque así es mejor,
que las cosas del alma deben ser una opción
personal que uno toma haya acierto o error.

Anabaptismo

En aquella Reforma Protestante alemana
y alzamiento campestre, en aquella asonada
hubo una corriente religiosa y humana
que era por Thomas Müntzer… vivamente abrazada.

Que creía en la Iglesia no de Estado, acosada
por amar a los pobres, la justicia, igualada
existencia en común, el ser libres…y dada
a la paz y en el alma en que hay fe y no espada.

Y que estaba en contra del bautizo a niñada
pues el niño inconsciente poco sabe o nada
aún de Dios, que el bautismo cosa es madurada.

De personas adultas, decisión es de cada,
lo cual anda a años luz del franquismo y su aguada
en el coco a la fuerza, de la España “pasada”.

La espada del campesinado

Como mucha revuelta como voz ha una hoz
la alemana en el campo hubo como rector
guerrillero a un tal Florian Geyer, quien dijo adiós
a ser noble y se hizo un rebelde, un actor.

Que del propio bolsillo armó una feroz
compañía campestre como azote y terror
contra hombres de reinos en la tierra y de Dios,
la llamada “La Banda Negra”, él su pastor.

Que guió al asalto del castillo precoz
y a quemar a los nobles, el hogar del Señor
y a los curas, tal medio a los fines dio coz.

Y a su tropa el contrario emboscó con ardor,
la perdió y su vida por un golpe veloz
que encajó confiado, que asestaba un traidor.

El reformista radical

De aquél campo alemán que se había alzado
y atacaba el castillo de Würzburgo y osado
daba fuego a los templos y a los curas de orado
Thomas Müntzer fue un líder, guió el plante tramado.

Y nació en Stolberg, fue orador de estrado
religioso, teólogo con Lutero enfrentado
pues quería llevar su Reforma al Estado,
más allá de la Iglesia, donde hubiere “pecado”.

Contra todo poder sin el pueblo arraigado
y erigir en común sociedad, de igualado
y cristiano justísimo, no de Rey y primado.

Un “Jesús”, un humano a quien ser derrotado
por la Liga de Suabia en combate sagrado
le costó la cabeza, ¡es la cruz de abnegado!

La hoz alzada

En el siglo, no quince, dieciséis Alemania
asistió a una revuelta popular, a batalla
campesina y burguesa…, sobre todo de paria,
contra príncipes, nobles, clero y Liga de Suabia.

Que empezaba aliándose la cristiana campaña
que escribió en doce artículos con valor, con agalla
sus derechos, lo básico, que la tierra agraria
que es de todos lo sea, que si no se agravia.

Que la mies, pesca y caza es común, no se extraña
y el trabajo se paga, si no es cosa lacaya
y la herencia gravada no es herencia, es gregaria.

Y que el cura recite la Palabra, su labia
se la guarde en sotana, la nobleza tacaña
no nos suba la carga, ¡somos libres, plegaria!

El burgo de la especia

Ya he arribado a Würzburgo y al ocaso en poema
canto es cerro de vino, es castillo de almena,
sobre el Meno ¡qué puente!, el de Praga, un emblema
hecho en piedra que tiene mil estatuas con pena.

Capiteles al alba, hospital, una gema,
residencia preciosa, un Versalles de arena
con jardines de abril, verdes como la crema
de manzana, de pera… y figuras de avena.

Y la gótica iglesia, rojiblanca, suprema
tal la gran catedral con su cruz nazarena,
cuatro torres en punta y ovalada diadema.

Facultad dispersada, templo y fe por la vena
y al oeste en lo alto con su clara y su yema
la capilla y Jesús y a sus pies ¿Magdalena?