Vuelto ya del segundo viaje vino el tercero,
mas las Indias de dar muerte, poco dinero
no atraían y presos embarcaba el barquero,
ocho naves, doscientos veintiséis, mucho acero.
Y partió de Sanlúcar…, Cabo Verde vio entero,
exploró Trinidad, Venezuela costero
y en el Santo Domingo, capital nueva, el pero
encontró de su gente, su poder en alero.
Y los Reyes Católicos le apartaron por fiero
o más bien porque estos para sí y su clero
lo entregado a Colón lo querían, le inquiero.
Esto creo, ¡conquista no es pastel de dulcero!,
y volvió encadenado, con grilletes y el fuero
interior maldiciendo al vil reino y rastrero.
mas las Indias de dar muerte, poco dinero
no atraían y presos embarcaba el barquero,
ocho naves, doscientos veintiséis, mucho acero.
Y partió de Sanlúcar…, Cabo Verde vio entero,
exploró Trinidad, Venezuela costero
y en el Santo Domingo, capital nueva, el pero
encontró de su gente, su poder en alero.
Y los Reyes Católicos le apartaron por fiero
o más bien porque estos para sí y su clero
lo entregado a Colón lo querían, le inquiero.
Esto creo, ¡conquista no es pastel de dulcero!,
y volvió encadenado, con grilletes y el fuero
interior maldiciendo al vil reino y rastrero.
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