domingo, 31 de enero de 2010

El que iba a abrir fuego y acabó guillotinado

A pesar de que Hitler sufrió unos cuarenta
atentados o intentos, no es lo mismo, no renta
igual fueran de antes… o iniciada cruenta
guerra o ya al final, no se engañe, no mienta.

Así un suizo, Maurice Bavaud, no en los cuarenta,
en el mil novecientos treinta y ocho se menta
que estudiando en Bretaña teología le tienta
la que fue Compañía del Misterio, le alienta.

El que fuera su líder, de la estirpe o lo inventa
Romanov, al decir que sin Soviets él cuenta
para Zar, que ayudaba si es que a Adolf le atenta.

Y compró en Basilea la pistola violenta
y he ido a Múnich al santo de aquél Putsch va y se sienta
en la grada, a disparo no lo tuvo ni afrenta.

El del atentado en la Bürgerbraükeller (II)

En el mil novecientos treinta y nueve a finales
pues el Putsch fue en noviembre, ¡quedaría en anales!,
decidía Georg Elser para sí, sus cabales
atentar contra Hitler y demás infernales.

Preparando una bomba con reloj cual fatales
por sí mismo con horas y trabajos manuales
que escondió en la taberna a hurtadillas diales
esperando el momento, los segundos finales.

Que avistó, pero Adolf ya en sus guerras mundiales
acortó su discurso y por tiempos causales,
diez minutos, salvaba sus esencias vitales.

Hubo muertos y heridos y el autor de esos males
en Constanza, a un suspiro de la Suiza, ¡casuales!,
era preso, en Dachau acabó tras penales.

El del atentado en la Bürgerbraükeller (I)

En el mil novecientos tres de estirpe corriente
en Hermaringen Georg Elser, luego valiente,
nacería y de joven de un trabajo al siguiente
fue hasta dar en la fábrica de unos nazis su ente.

Allí vio el programa de rearme indecente
y que Hitler que hablaba de la paz era al frente
do llevaba a Alemania, con lo cual él consciente
comunista pensó en matar a ese agente.

Y a la vez a otros líderes del partido gerente,
a los más predispuestos a la guerra pues siente
que así hombres de paz llegarían al puente…

Y creyó que era Múnich do el Nazismo anualmente
en la casa de birras celebraba el Putsch, ¡gente!,
el lugar apropiado a tal fin resistente.

El comandante de las SS… (II)

Richelieu de Adolf Hitler, Heinrich Himmler, llamado
el maestro entre nazis, el terror de Estado
que ordenó fuere austríaco Canciller acabado
o en Polonia un barrido nacional fue un malvado.

Que tuviera los campos de exterminio al cuidado,
decretara eugenesia “como Esparta”, el obrado
Holocausto y en Posen informara de estrado
de ese horror a los mandos y el secreto guardado.

Quien obrara las fuentes de la vida, el preñado
de las arias por arios y dijere osado
de SS, no el mono, vendrá el Hombre, ¡un pasado!

Que Adolf Hitler a muerte condenó él ausentado
al saberle traidor pues trató de callado
una paz por su cuenta con el bando aliado.

El comandante de las SS… (I)

En el mil novecientos en el Múnich, Baviera
Heinrich Himmler nacía, a quien joven le apena
no servir en Gran Guerra por miope, siquiera
estudió agronomía en tal tiempo de pena.

Y en la liga, la Kampfbund, con el grupo bandera
de la Guerra del Reich tomó parte en la escena,
en el Putsch de la casa de cerveza y cantera
del partido sería y del mando cadena.

SS, camisa negra, suya fue entera,
la SD, inteligencia, la Gestapo y sirena
e Interior, era el Rey de secretos, ¡la fiera!

Que a que Röhm, monarca de Baviera, cual suena,
y de las metralletas, coadyuvo a que cayera
en la noche siniestra de cuchillo a la vena.

sábado, 30 de enero de 2010

El Putsch de Röhm o la Noche de los cuchillos largos

En el mil novecientos treinta y cuatro a la vista
de la SA, Röhm ya pasaba revista
en millones a tres y la Reichswehr guerrista
a cien mil ¡por Versalles!, hubo noche extremista.

Pues fundado o no que ese tal terrorista
recibía de Francia francos por ser golpista
contra Hitler armaban este y gente nazista
una purga en tal cuerpo y oponente a fascista.

Más de ochenta morían y dos mil de la lista
negra eran presados, Adolf dijo charlista
que ordenó disparar al traidor activista.

Y aprobaba una ley de defensa estatista,
del Estado advirtiendo al futuro ensayista
de que el premio la muerte iba a ser, ¡alarmista!

El comandante de las SA (II)

Entre Hitler y Röhm ya alcanzado el poder
el Nazismo hubo choques por llegar a querer
Ernst fuera la Reichswehr con sus armas a ser
de las fuerzas de asalto, ¡la SA y a correr!

Y también porque este nacional por doquier
se decía de izquierdas, socialista primer
y creía que aquél no llevaba a postrer
el programa político del obrero y taller.

Y era cierto, aquél Adolf no quería perder
de la clase pudiente ni el ejército, a ver,
el apoyo que hizo gobernara a placer.

Y lo fue en la Noche de cuchillo… a prender
y ofrecerle el suicidio o el verdugo, ¡qué hacer!,
responder ¡Hitler mátame!, le mataba un cualquier.

El comandante de las SA (I)

A unos años del siglo veinte en Múnich, Baviera
nacería Ernst Röhm, quien a Gran Guerra fuera
y de vuelta en los Freikorps con fusil reprimiera
la República bávara, la soviética entera.

Y alistado al partido hitleriano se hiciera
parte activa en el Putsch muniqués y que viera
la prisión y ya libre demostrara manera
ayudando a rehacer esa fuerza tan fiera.

Como antes formara la SA, se fue afuera,
a la Guerra del Chaco de asesor, su carrera
era vida de armas, no política mera.

Al volver la República Weimariana le espera
en sus filas, mas Hitler le pasó la bandera,
dirigir a las fuerzas del asalto, ¡su esfera!

De la acción a la teoría y al revés

Escapado Adolf Hitler, escondido en un ático
y mascando el suicidio fue hecho preso, germánico
tribunal por traición le juzgaba y práctico
destiló propaganda en el juicio, ¡un mesiánico!

Que empleaba la cárcel, ¡ocho meses!, ¡dinámico!,
para obrar el “Mein Kampf” o “Mi Lucha”, ¡un clásico!,
y entender que al poder su nazismo tiránico
debería llegar con la ley, democrático.

Y es que vio al partido y al periódico enfático
“Observante del Pueblo” ilegales, ¡son trágico
en política!, y presos a los líderes, ¡básico!

En cualquier movimiento popular y simpático
el contar con un nido, un plumaje didáctico,
un buen gallo y los huevos, que si no nada hay mágico.

El Putsch de Múnich (III)

Liberados los líderes de Baviera, ¡el error!,
por la noche ordenaban reprimir rebelión,
entretanto Adolf Hitler y otro tanto actor
siguió el plan, con el golpe, todo o nada, ¡la opción!

Y conscientes del fallo al llegar el albor
esperando no apriete el gatillo facción
policial y el ejército sobre Múnich, ¡oidor!,
marchan dos mil y pico, toparan la tensión.

Tras cruzar Marienplatz y llegar con hervor
a la plaza Odeón, ¡esperaba Ernst Röhm
en el gran Ministerio de Defensa, ¡lector!

Y las fuerzas del orden en tal ruedo a la acción
pasarían, a tiros se liaban, valor
hubo, el golpe acababa, Hitler fue a la prisión.

El Putsch de Múnich (II)

Ocupada la casa de cerveza en la acción
con seiscientos armados de SA, la facción
en la puerta, a los líderes de Baviera la opción
les da Hitler de unirse al motín, rebelión.

Se la otorga a aquéllos que reunió la ocasión
de negar la República Weimariana y al son
reclamar monarquía, cuando él, su guión
perseguía no un reino, el Nazismo en gestión.

Y a Ernst Röhm con fuerzas, veterana legión
al nordeste de Múnich le confía misión,
el tomar los cuarteles y a la poli matón.

Mas de noche abandona Adolf ese rincón
y los suyos liberan sin pensar en traición
a la res del Gobierno…, ¡fue un error, resbalón!

El Putsch de Múnich (I)

Hacia el Puente de Ludwig del Mercado de Viena
vuelto, por Rosenheimer me ha llevado este tema
do estuviere la casa de cerveza, ¡a la escena!,
Bürgerbraükeller, donde empezaba el poema.

Porque en mil novecientos veintitrés, como suena,
en Noviembre, el ocho le rompía el esquema
al Gobierno bavárico de su mitin, ¡faena!
pues con nazis y tiros entró Hitler y lema.

Nacional la revuelta ha estallado en la arena,
se declara depuesto tal poder y el sistema
del nazismo se alza cual la copa en la cena.

De vencer en Baviera con su liga extrema
de patriotas, la Kampfbund, era el plan, la cadena
de este golpe marchar a Berlín con emblema.

jueves, 28 de enero de 2010

Paseante de ribera, paseante del Isar

Hasta el puente al sur del de Ludwig he ido
porque cuenta una estatua de von Bismarck erguido,
cuerpo entero, el rostro pétreo y ceño fruncido
que en su mano de hierro ha el acero fornido.

Y de vuelta hacia al paso norte veo abstraído
el Gasteig, que es un centro cultural, de arte un nido
y los baños, piscinas que en el siglo vencido,
año uno, mayores y más caras, ¿oído?

Y la central eléctrica sida en tiempo perdido,
hoy espacio de ocio y a ambos lados, seguido,
Nicolás y San Lucas, dos Iglesias, ¿creído?

De cruz griega está última y distinto latido
al de San Juan Bautista hacia el alba y cumplido
al Mercado de Viena me he acercado molido.

Licencias de corsarios

De la Puerta de Sendlinger a la Isar como el río,
hoy espacio de humor, con tres torres, gentío
en el fresco cual arcos, he llegado baldío
consultando al germano, preguntado al judío.

Y he seguido hasta el Puente Ludwig, cuenta rocío,
desde donde diviso la Oficina, le amplío,
de patentes e inventos que el mejor leí frío
Rayos X, según el usuario en estío.

Del Museo de Ciencia londinense y le envío
al germano en la isla museística o guío,
que ha de todo, de aviones al Seehund y navío.

Todo aquello que ejércitos aliados, le pío,
derrotado Adolf Hitler arramblaron, ¡sombrío!,
y también las patentes, ¡ir a corso! ¡qué impío!

Aires judeo-muniqueses

Desde el Viejo Cabildo he arribado al Mercado
de Viandas, qué flores, frutas, carne y pescado…
y girando al sureste al Teatro de Estado
y de allí hacia a las once a un conjunto cuadrado.

Sinagoga de “canto” travertino llamado
que empleó tanto en Roma arquitecto pasado
y que en sí cuenta un cubo de cristal trabajado
y el Museo Judío a unos pasos, al lado.

La anterior de aquélla en un día evocado,
en la noche de vidrios rotos vio su quemado,
tras sesenta y ocho años ésta acabado.

El Museo de Múnich se halla cerca y de Estado
y al ocaso, lejana, una Puerta ha quedado
de las cuatro, hacia el alba la de Isar, ¡hay tirado!

La Noche de los cristales rotos

En el mil novecientos treinta y ocho alemán
tras marchar en octubre a la fuerza en total
veinte mil y judíos, más o menos, verán,
a Polonia en noviembre ocurrió hecho fatal.

A un germano hebreo que escapara del plan
y leyera de pluma familiar el qué mal
lo habían pasado le llevaba el afán
a matar en París a un nazista estatal.

Y dos días después el Nazismo alamán
en el Reich, ¡pasó en “Austria” parecido o igual!,
arrasaba a ese pueblo tan mosaico, tan san.

Camposantos, las tiendas, sinagogas… brutal
trato cual sus personas recibieron, ¡desmán
que la España franquista bendijera! ¡Inmoral!

El corazón muniqués

De la Iglesia de Michael, jesuita y lujosa
hacia el alba en la plaza cual central espaciosa
la columna mariana ha una luna y reposa
sobre ella la Virgen con el Niño amorosa.

Amor puro, de oro, fuste en mármol y rosa,
mas la base presenta querubines y glosa
cada uno un mal que esta urbe grandiosa
ha vivido, herejía, peste, guerra, hambre odiosa.

Cual tal centro de Múnich justa y feria gloriosa,
donde está el Consistorio Nuevo, gótico, posa
con reloj animado y una planta asombrosa.

Tal la torre a coro con su igual religiosa
en San Pedro y allende, en el Viejo la prosa
goebbelsiana anunciaba una noche vidriosa.

miércoles, 27 de enero de 2010

De la revolución a la contrarrevolución

La República Libre de Baviera, el Estado
Socialista y Gobierno que un bimestre pasado
de vigencia tuviese cambiaría de estado
pues se hizo soviética, comunista, otro grado.

El control fue a los Soviets, Parlamento votado
al Consejo Central y el Ministro afirmado
intentó una reforma de verdad, de calado,
¡la que pone el medio productivo al cuidado!

¡Nacional!, en las manos del y para el poblado
y reparte la tierra, da al sin techo techado
y es justicia, política y moral de humanado.

Mas la patria derecha no gustaba tal prado
y con sangre en las manos como el Freikorps armado,
¡lo común!, marchitaba ese sueño labrado.

El asesino del Primer Ministro

A tres años del siglo veinte ¡era un germano!,
no alemán, nació en Austria Anton Graf quien profano
renunció a su ascendencia de judío y temprano
se marchó a la Gran Guerra por Baviera, un paisano.

Nacional de derechas que intentaba a lo vano
integrarse en la Thule Sociedad de ario plano
y que odiando a Kurt Eisner por judío y marxiano
lo mató de un disparó en el Múnich urbano.

Y marchaba a la celda que ocupara, ¡qué arcano!,
cuando entraba en la cárcel Adolf Hitler y piano
piano viose ya libre, era un héroe temprano.

De los nazis, empero, pues importa el grano,
con tal muerte pasaba el poder a otra mano,
la República bávara a soviética, ¡hermano!

El revolucionario de Baviera (II)

Destronados los Wittelsbach, proclamada en Baviera
la República Eisner no quería que fuera
democracia soviética, de partido, siquiera
popular y de haber Parlamento, cual fuera.

Pero siendo de izquierdas, socialista cojera
demostró al no tocar a la industria y banquera…
y quería con Austria y los checos… se hiciera
federal la Baviera, no con Prusia y su esfera.

De alemanes Estados, para el patrio él era
un traidor y al llegar elecciones, ¡infiera!,
las perdió, fue el poder comunista y de obrera.

Y camino en Múnich de Asamblea do fuera
a mostrar su renuncia de Ministro le espera
un patriota de diestras con pistola en la acera.

El revolucionario de Baviera (I)

En el mil ochocientos y sesenta y siete
en Berlín nació Kurt Eisner, quien de mocete
se hizo cual un filósofo periodista, ¡doblete!,
y un social-democrático militante, ¡triplete!

Escritor de “Adelante”, del partido el florete
de papel y de tinta y en el Múnich direte
un freelance e impulsor de otra izquierda o hete
socialismo autónomo, no sumiso al billete.

Y en sazón, en Gran Guerra que Alemania el membrete
se quitó de monárquica proclamó en periquete
la República Libre de Baviera, ¡un cohete!

Que cual líder ministra y aunque ayuda al pobrete,
feminiza el voto y reduce el currete
a ocho horas… la suerte le cambiaba a este ariete.

Humoralismo muniqués

Desde el recio obelisco con su sombra al histórico
centro voy hacia el mismo yo creyente y agnóstico
porque a Dios se le siente y he topado ¡económico!
¡rococó! palacete de arzobispo apostólico.

El de Holnstein que Ratzinger que lo fue, es teológico
Papa hoy día usara de vivienda y el ¡módico!
a su lado Palacio Porcia, sigo retórico
y he pasado por alto al Kurt Eisner patriótico.

Yo, que él era sociata y a su izquierda estoy nórdico,
cuando veo a la Nuestra y Señora, el católico
Templo, gran Catedral, mas mi gusto es más gótico.

Y el Museo de Caza y de Pesca he óptico,
son mis flechas metáforas y el sedal metafórico,
Jesuita la Iglesia es la presa, ¡qué irónico!

Kunstareal o la manzana del arte

Al oriente a unos pasos de esta plaza tan griega
hay broncíneo y marmóreo obelisco que suena
al Egipto, empero rememora refriega
contra Rusia del bávaro, Bonaparte y gangrena.

Mas si gusta del arte más que historia, se ruega
vaya a ocaso, a la casa florentina, de arena,
que ha pinturas o al norte que hay variada bodega
de museos, la zona museística es plena.

Con sus tres galerías, vieja, nueva, ¡hasta ciega
las vería!, y moderna, cada cual almacena
su temática, ¡el arte sólo exige su entrega!

Y si no se satura pues su alma se drena
aún cuenta hacia el alba otra más que despliega
sus encantos, ¡el arte enseñanza es amena!

El Acuerdo de Múnich de 1938

Daladier, Duce y Chamberlain con el Hitler reunidos
en el Führerbau, Múnich, en la cueva de aullidos
cual corderos y un lobo, ¡allá estaban perdidos!,
y firmaron al son del dictado encogidos.

Que pasara a Alemania los Sudetes, cumplidos
de una paz recibieron porque el Führer, ¡queridos!,
de su firma decía que al britano, ¡a los idos!,
bien le había entregado un autógrafo, ¿oídos?

Y así fue, tras formarse el Estado, ¡mas nidos
nazis!, ¿cuál? Eslovaco dio un par de rugidos
y en Bohemia y Moravia entró cual los bandidos.

A formar un dominio que gestionan nacidos
allí mismo, mas mandan los de fuera venidos
y de aquí hasta Polonia fueron par de bramidos.

La crisis de los Sudetes

Al igual que en la Austria los de origen germano
deseaban la unión pangermana, entre hermanos
en Bohemia y Moravia los Sudetes al grano
fueron con su partido alemán, ¡hitlerianos!

Cuando Hitler, ¡político con la guerra en la mano!,
en la misma frontera plantó ejércitos llanos,
respondiendo los checos… que buscaban temprano
las ayudas del ruso, del francés y britanos.

Hubo charlas cual voz diplomática en vano
porque Adolf pedía territorios de planos
de Hungría y Polonia más Sudetes, ¡Urano!

O la Luna y el ruido de fusil, no de pianos
se escuchaba en el aire cada vez más cercano
y llegaron en Múnich a reunirse, ¡en cristiano!

El Anschluss de 1938

Tras pasar las naciones la región del carbón,
la del Sarre a Alemania en su mira, atención
puso esta a Austria, do el partido “teutón”…,
el de Hitler austríaco fue prohibido a sazón.

Que mató al Canciller, mas fallaba en la acción
de su golpe de Estado, el poder y la unión
pangermana era el fin y la nueva gestión
del País de los Alpes sintió en sí la tensión.

Y anunció un referéndum, mas la Wehrmacht al son
de los tanques tomaba Viena… y daba el poltrón
a un fiel nazi, consulta hubo tras la invasión.

Controlada, sin voto en secreto y la opción
de integrarse en el Reich vino puesta en grandón
y en pequeño el no, ¡arrasó afirmación!

El Führerbau

Junto a Núremberg, Linz cual Hamburgo y Berlín
este Múnich que Hitler nombraría en speech
capital de las artes y el Nazismo, en latín,
fue una líder ciudad, ¡cual un marco el tapiz!

Y en la Casa, en la Parda se guardó tal botín
la bandera de sangre que en el Putsch, ¡un desliz!,
los golpistas llevaban y caído un sinfín
borbotón quedó en ella tal que en piel cicatriz.

Casa por bombardeo destruida al fin
que a su lado tenía y está en pie de raíz
el Inmueble del Führer, ¡se le ve el bigotín!

Do charlara con líderes de extranjero país
y llegara a un acuerdo sin luchar, parlanchín,
el de Múnich, ¡el águila cazó allí una perdiz!

La colmena del NSDAP

En la plaza de Königs, tal cual bávara helena,
el nazismo de Hitler, ¡una ola de arena!,
congregaba a las masas y es que el Múnich, tal suena,
era el Núremberg bávaro, la ponía bien llena.

Mucho antes, en tiempos de aquel Putsch a la buena
de las armas…, pasados unos años, ¡docena!,
capital fue nombrada esta urbe en la escena
de aquel gran movimiento hitleriano de vena.

En tal foro dos templos de honor hubo por pena,
por los muertos, ¡los nazis!, de aquel golpe y faena
que a Adolf, líder, mandaba a la cárcel, condena.

Aquí estaba la Casa Parda como la hiena
o la sede política del partido, la plena,
nacional, do oficina hubo aquél, ¡la colmena!

martes, 26 de enero de 2010

Bavierápolis

Desde San Bonifacio, la Abadía a lo helénico
he pasado, a la Atenas muniquesa, otro léxico,
a la plaza del Múnich ateniense y homérico,
la de Königs, ¡redonda!, un cuadrado auténtico.

Con su puerta de entrada de orden dórico y épico,
el espíritu griego de ser libre y lo bélico
para ello tallado cual Otón, el polémico
Rey de Grecia, un bávaro, ¡suena mal, antiestético!

Y el museo escultórico, Gliptoteca, poético
como armónico, jónico de matiz, fotogénico,
con columnas y estatuas, ¡todo un foro escénico!

Qué decir de ese centro estatal, ¡soy mayéutico!,
de arte clásico, quid tan corintio, epopéyico
su caballo de Troya, ¿que es un ente académico?

Paseo muniqués

Recordado el suceso del Convair estrellado
y pasada hacia el este la estación y el trenado
en Karlplatz entre gotas de la fuente he avistado
blanca puerta arqueada con el techo almenado.

Y con brumas las torres de remate dorado,
capitel como un hongo, color cual pistachado
en la Nuestra Señora, Catedral de rezado
y al ocaso el Palacio de Justicia y juzgado.

Muy barroco con aires nuevos, mas aromado
de las flores del parque que a Neptuno ha tallado
en fontana a un anillo rojo hame llevado.

Y de allí hacia el norte la Abadía he alcanzado
del buen San Bonifacio, de tonal ladrillado,
columnata y arcada en el pórtico armado.

Alexander Lippisch y el Messerschmitt Me 163

A seis años del mil novecientos Baviera
vio nacer en su Múnich a un buen mozo que viera
a Orville Wright en un vuelo en Berlín que le hiciera
despertar hacia aviones un amor, una hoguera.

Pues sirvió en la Gran Guerra, la mundial, la primera
cual fotógrafo aéreo y en la empresa bandera
de von Zeppelin pronto demostraba manera
diseñando un avión sin motor, ¡quién pudiera!

Aeronaves sin cola y con Opel, espera,
el volar con cohetes, ¡que no venga tercera!
porque vino segunda guerra y fue a la carrera.

Para armar reactor de combate, pantera
en los cielos, veloz como nadie, que fuera
pilotarla un peligro y aun sin fruto puntera.

El suceso del Convair 340

Al ocaso del Campo o del Prado Teresa
en que tiene lugar el octubre y cerveza
ocia un gran caracol, concha, antena y cabeza
al que gusta la birra cual la hoja por presa.

Y hacia el norte, allende la estación y la expresa
en el mil novecientos y sesenta tristeza
hubo porque un avión, un Convair por pereza
de un motor perdió altura, lo escuchó feligresa.

De la Iglesia Paul, goticista y burguesa,
pues tocada su torre fue a impactar de cabeza
en un férreo tranvía que halló mala sorpresa.

Un desastre mayúsculo, en la placa así reza,
fallecieron cincuenta y otro par, salió lesa
una sola veintena, ¡Dios les guarde en su alteza!

El culto de la cerveza

Aunque sea la Fiesta del Octubre la pera,
hormiguero de birra, olimpiada fiestera
que organiza la industria del sector, cervecera,
otra feria de Múnich por Cuaresma es cañera.

La Starkbier, cerveza fuerte que es la primera
de la añada en barrica como aquí la sidrera
es abierta y se toma, mas destaca quienquiera
el concurso tan vasco de alzar piedra casera.

La cerveza es un mundo que embriaga a cualquiera
y que al Lander que tiene competencia, a Baviera
en impuestos le deja buen pastel, la cartera.

Y es que al tiempo que queda la kupela bien huera
y se infla cual globo la barriga extranjera
o local el Estado hace caja y cajera.

De la fiesta en paz a…

En la Fiesta de Octubre y alegría la pena
la ha traído el nazismo como el nuevo en la arena
y es que en todo jolgorio suele haber quien apena
y no sabe pasarlo bien ni es hierbabuena.

Por ejemplo, el nazi al subir a la esfera
del poder suplantaba bavarés la bandera
y albiazul y plantaba ya la esvástica, era
partidista, la otra estatal de Baviera.

O los típicos trajes que vendiera, cual suena,
una tienda judía en el Múnich primera
la cerraba a la fuerza esa fuerza y cadena.

O en los tiempos cercanos un skin hecho fiera
activó en el recinto una bomba, docena
fallecían, doscientos con la herida en la acera.

El Dirndl y el Lederhosen

A la Fiesta de Octubre muniqués, muniquesa
tradición es que asistan de los pies a cabeza
con sus típicos trajes que hace tiempo, así reza,
los vestía el del campo, hasta urbe hoy burguesa.

Ellas fino vestido, seda o lino, una pieza
con tenaz delantal y lazada traviesa
a la diestra, casada, a la izquierda no es presa
y a la espalda está viuda, lienzo y blusa pureza.

Ellos calza de cuero, hecha a mano sin priesa,
color negro o café, de tres cuartos o empieza
en cintura y acaba en los muslos, ¡montesa!

Y chaleco cual medias hasta arriba y simpleza
de sombrero emplumado, pero en ambos expresa
alma bávara alegre se precisa, franqueza.

Oktoberfest

Con el parque al aire libre en mí, aliviada
la sequía en la lengua veo bien triangulada
en el plano de Múnich eclesial la triada
Santa Cruz cual Marías, goticismo en fachada.

Y cruzando el Isar al ocaso he parada,
el lugar de la Fiesta del Octubre sagrada,
en la cual el alcalde con la jarra aprestada
la primera barrica abre y deja colmada.

Empezando el festejo popular, ¡casi nada!,
y mayor del planeta do la birra dorada
pone a punto la lengua, a la tripa zampada.

Y Bavaria, escultura de mujer bronceada
con león de Baviera a sus pies allí alzada
ante el templo helénico, mira por la poblada.

lunes, 25 de enero de 2010

El zumo de la cebada

Visto el Zoo y visitado el Estudio baviero
de cinema al norte el hogar cervecero
de Paulaner me ha dado una sed de viajero
y a su parque de espuma y jarrón he ido, ¡al suero!

Y le cuento que el siglo dieciséis el primero
de Baviera, el Ludwig decretó al bodeguero
que la birra se hiciera por diciembre y enero…,
en invierno por darla en verano al jarrero.

Entre cuatro y ocho grados, con buen esmero
se debía obrar y el gremial tonelero
empezó a alzar bodegas junto al río y barquero.

Pues el agua refresca la cerveza, empero
se plantaron mil árboles pues su verde sombrero
daba sombra al tesoro, ¡otra más, camarero!

Entre el ocaso y el austro muniqués

Fuera ya del jardín de las flores, botánico
y pensando en la marchas sobre Roma, el tiránico
Mussolini y de Meca a Medina el coránico
que originan dos eras marcho al sur tan germánico.

De este Múnich sediento y a dos pasos en clásico
parquecito de birras, de cerveza y flemático
he pedido unas Dunkel, ¡el refresco alemánico!,
de color como el ámbar, sabor malta, bavárico.

Y trazando hora eses, hora zetas volcánico
he llegado al Parque del Oeste y un náutico
modelista el timón me ha dejado fantástico.

Y ofrecidas las gracias con un dank más simpático
que alemán tras cruzar el Isar, río acuático,
he gozado el Zoológico como un verso el romántico.

Era va, era viene

Anterior a Gregorio XIII como a su era,
que se inicia al nacer Jesucristo y es huera
de año cero, no ha tal, otros pueblos, ¡me muera!,
han contado sus eras de diversa manera.

Los egipcios por reyes, dinastía señera,
los helenos por juegos, la olimpiada casera,
el romano al fundar su gran Roma guerrera
y otros por personajes o por hechos siquiera.

Y es que todo poder cual si fuera una fiera
hasta el tiempo persigue dominar como quiera,
no es su era neutral, es de parte, ¡la pera!

Y por ello hoy día en la escuela y la acera…
a esta era hay quien llama la común, pero inquiera
quién la inicia, ¡Jesús!, ¡eufemismo en la higuera!

El calendario soviético

Cual el Luis XVI destronados los zares
de la Rusia por Lenin se imponía a los pares
gregoriano almanaque, pero al poco a los lares
alcanzó otra versión sin domingos, ¡”rezares”!

Con los meses de treinta días, sin semanales
de septenas, con cinco jornaditas y usuales
cinco días de más, ¡cual la Francia de iguales!,
del trabajo, de industria, leniniano y tales.

Como un día de asueto cada cinco, en lugares
era uno de diez, cual tal galo, mas males
hubo porque afanes se ordenaban dispares.

En diversos conjuntos de peón…, desiguales
eran tiempos de ocios, sin contacto en los bares…
y en común los fijaron cual los años actuales.

El calendario repúblico-revolucionario

Al hablar de almanaques o es igual calendario
más allá del egipcio que solar fue el primario
o del maya entre el sol y la luna, binario
el político salta a la vista de usuario.

El francés de la Francia con su Rey en calvario
y docena de meses, de treintena el sumario
y semana de décadas, que empezaba el anuario
al salir la República del cajón o el armario.

En septiembre, al inicio del otoño y contrario
al cristiano pues nombra cual al mes al diario
con la flora y fenómenos naturales… ¡Brumario!

Pero vino el corso Bonaparte y corsario
y la Iglesia, el Imperio de la espada y sagrario
y los sueños volvían al colchón de incendiario.

El calendario gregoriano

Mil quinientos ochenta y otro par fue la añada
en la cual por Gregorio XIII, Papa, era obrada
el pasar del juliano calendario y pifiada
al de hoy, gregoriano ¡que aun así cuenta errada!

Con lo cual por dejar primavera cuadrada
le restaron tal año y de una tacada
al anuario diez días y en Octubre, ¡hay es nada!,
se pasaba del cuatro hasta el quince, ¡robada!

Siendo el año bisiesto el que fuera en jugada
divisible por cuatro y si ha en ceros cifrada
su final, divisor cuatrocientos, ¡poblada!

Mas destaca se obrara de Jesús la llegada
a la tierra el punto de iniciar la contada
de la era cristiana, ¡Roma es Roma avispada!

El calendario juliano

En la era de César, que cambió el calendario
lunar por el solar, pasó el año y anuario
a tener doce meses en el orden primario
de hoy en día y lo mismo el actual semanario.

Y trescientos sesenta y otros cinco, ¡es palmario!,
días hubo el año, el común, ordinario,
mas si era bisiesto, cada cuatro el sumario
añadía uno más, ¡ha el tiempo su horario!

Pero César que era como un dios mas falsario
llamó julio al quintilis y el Augusto honorario
al sextilis agosto, ¡no era menos suntuario!

Mas el año juliano no era cierto, plenario,
el del sol es más corto y al pasar tiempo vario
primavera llegaba antes, yerro, ¡calvario!

Del año de Rómulo al de César

El primer calendario de la gente romana,
el del siglo octavo anterior a cristiana
era había diez meses y la añada pagana
tres centenas y cuatro días, cosa era vana.

Que empezaba en marzo en honor a marciana
y otros dioses por medio acababa de plana
en diciembre, al de un siglo enmendaba la plana
añadiendo el enero y febrero, ¡ay, la rana!

Pues el año cuarenta y otros cinco, ¡diana!,
anterior a Jesús y a su muerte cercana
lo cambió Julio César de la noche a mañana.

Y pasó el almanaque tras su vuelta campana
de basarse en la luna, ¡huevo duro cual lana!,
a centrarse en el sol, ¡viva dalia lejana!

El año inapresable

Aunque el Hombre ha tenido desde antaño el anhelo
de volver divisible el buen año de vuelo
de la Tierra entorno al gran astro del cielo
no es posible empleando sus conceptos, ¡revuelo!

Con los días, semanas y los meses el pero
pone el año que escapa cual del zorro el cordero
y es por ello que todo calendario casero
ha debido ajustarse en enero, febrero…

Y el egipcio, el maya, babilonio, el del velo
musulmán, el romano, el heleno, el del clero
cristianesco, el hebreo y demás ha hecho duelo.

Cuando ha visto apenado que ese año empero
es rebelde a razones, como el pez del anzuelo
huye y va con el curso que se torna costero.

domingo, 24 de enero de 2010

El cuento de las calendas

Desde tiempos antiguos, desde tiempos perdidos
ha intentado el Hombre contar días vividos,
las semanas, los meses y los años ya idos,
pero el tiempo, ay, el tiempo huye tal los bandidos.

Así el día que vuela cual las aves sin nidos
es la Tierra y el rote sobre sí, ¡unos latidos!,
las semanas en cambio, tantas como los ruidos,
son hoy día cristianas, siete días fluidos.

Y el mes era la Luna y los cronos corridos
con sus ciclos que alternan el menguar y crecidos
para dar a este orbe una vuelta, queridos.

Como el año es el Sol y el planeta unidos
en su danza anual, esos lapsos tenidos
porque éste girara sobre aquél cual cosidos.

Señas estelares y la All Red Line de 1902

Al sentir desde Múnich las centellas solares
y escribir con la esfera del reloj mil señales
en la tierra a mi mente han venido a pares
el heliógrafo y Sandford Fleming, hechos actuales.

Pues tal máquina es un espejo cual mares
que tomando del sol sus destellos astrales
o no manda el mensaje con los signos dispares
a otro ser si es que brilla y hay distancias visuales.

Y el nombrado escocés propondría a sus pares
el hacer unas líneas telegráficas tales
que al Imperio británico bien le unieran, ¡millares!

De kilómetros pues desde el Londres radiales
a Sudáfrica, India cual Australia y lares
canadienses llegaban entre otros iguales.

sábado, 23 de enero de 2010

El antimeridiano o la línea internacional de cambio de fecha

Al perder en Irlanda la llegada y salida
de un convoy Sandforf Fleming por estar confundida
de la hora el a.m. y el p.m. enseguida
proponía un horario terrenal con medida.

Sin tal ante y post, toda hora seguida,
veinticuatro, y que fuera otra línea corrida,
la de ciento ochenta grados, como es debida,
la de inicio y final de los días, ¿la egida?

Pues la Tierra de oeste gira a este lucida
cuando en Greenwich las doce de la noche es cumplida
en Kamchatka lo mismo, más del día, ¿entendida?

¿Esta idea? Entonces si usted cruza en su ida
esa línea hacia el alba resta un día, invertida
si ha su ruta, al ocaso suma otro en venida.

Las líneas de polo a polo y las horas

A finales del siglo diecinueve, en la añada
del ochenta y cuatro hubo en Washington, ¡nada!,
conferencia do fuera no en común aceptada
las ideas de Greenwich meridiano de entrada.

El del cero y que hubiera longitud mesurada
en el este y oeste, ciento ochenta en cada
por los grados y ¡hete! que los husos de horada
al de Londres… tuvieran como base pactada.

Y que a un lado y a otro de esa raya ideada
cada quince graduelos la quitada o llevada
de una hora que fuere a la inglesa contada.

Sandford Fleming empero ya tenía pensada
y mejor otra forma para el tiempo negada
en tal foro, ¡hoy en día es por todos usada!

El del ferrocarril de Buster Keaton

En el mil ochocientos veintisiete, oyente,
en Kirkcaldy, Escocia, nacería al oriente
Sandford Fleming, quien fuera jovencito y valiente
a la América inglesa, al Ontario, al pariente.

Y además de inventar el patín, no el corriente,
el en línea, el primer sello allende, este ente
era todo un geógrafo que propuso urgente
un tren entre colonias y el del este a occidente.

El del alce en el logo que llevara urgente
de Quebec hasta Halifax y contara con puente…
el país maderero de acero, ¡un vidente!

Y el del logo, un castor, que cruzó el continente,
¡Montreal a Vancouver!, el Pacífico, fuente
de la unión canadiense, ¡el convoy liga a gente!

Los 24 husos horarios

¿Qué hora es aquí en Múnich, mi lector y lectora?
La que sea en Vasconia, la que sea ahora
en el centro de Europa pues España impostora
decidió la central europea, ¡a deshora!

Porque por longitud si va al mapa y valora
verá bien que tocaba la de Greenwich, tutora
de los husos horarios, no la actual que ha demora
de una hora respecto de esa otra rectora.

Nuestra Tierra esférica del ocaso a la aurora,
de occidente al oriente en el grado atesora
los trescientos sesenta, quince grados por hora.

Y si va hacia el este, cada quince sonora
adelante una hora, si al oeste escora,
cada tanto que atrase otro tanto se implora.

El reloj de la flora (II)

Pues se abren y cierran cual colonias divinas
de las plantas las flores, esas joyas con vidas
el reloj en p.m. voy a darte, adivinas,
de la flora, lo siento si ha impuntuales latidas.

De la una a las dos y de dos a las trinas
y de tres a las cinco, cinco a seis, ¡dan seguidas!,
y de seis a las siete y a las ocho, ¿pamplinas?,
esas perlas, ya digo, van al cofre, ¡bandidas!

Cual la malva esta otra, pulmonaria, ¡qué finas!,
y la bella del día y la onagra, ¡tupidas!,
y la bella de noche y el geranio, ¿qué opinas?

¿Que las diosas del suelo, esas copas floridas
cual el bien que nos hacen como ninfas marinas
cantan tiempos y bailan con el viento lucidas?

El reloj de la flora (I)

Visitando del Nymphenburg el jardín de las flores
que se abren y cierran cual el corcho en licores,
a sus horas, me he dicho, ¡mis señoras, señores!,
un reloj voy a darles natural y de olores.

De las tres a las cuatro en a.m., ¡oidores!,
y de cuatro a cinco, cinco a seis, seis, ¡lectores!,
a las siete, de siete a las ocho, ¡ay, dulzores!,
y de nueve a las diez dejan ver sus amores.

Campanilla, ¡en orden!, achicoria, ¡qué humores!,
luego el lino, caléndula, el muraje, ¡errores
les perdonan!, y acabo con la malva, ¡qué honores!

De las diez a las once, doce a una, ¡sin loores!,
ornitógala y esta, verdolaga, ¡albores,
mediodía y noche ya les di no de hedores!

jueves, 21 de enero de 2010

El eco de la historia

Es curioso, oyente, pero vaya do vaya,
de la isla Española a la isla Malaya
aunque cambie la gente, la bandera y medalla
se repite en los cuentos la constante, ¡no falla!

Porque cuando a una tierra libre, buena y de talla
llegan tropas armadas con cañón y metralla
a pesar del saludo inicial a gentualla
cuando roba y mata se le planta batalla.

¡Vea!, aquellos que a Bering le siguieron, ¡morralla!,
porque habían traído piel de nutria…, no baya,
de la Alaska encontraron buenas formas, ¡no falla!

De nativos del norte de América, agalla
les mostraron tratados como gente vasalla
y al sembrar compañía peletera y cizalla.

miércoles, 20 de enero de 2010

El mundo es una muñeca rusa

Muerto Bering en Bering y el San Pedro hecho astillas
en tal isla los vivos aun estando en costillas
malpasaron las penas del invierno a hurtadillas
y reunieron los restos para obrar maravillas.

Carpintero de náufragos hubo allí, no de sillas,
que a martillo y a clavo con madera de orillas
construyó otro barco y a pesar que gentillas,
veintiocho, murieron pronto echaron las millas.

Y volvieron a casa, mas pasaron horillas,
meses, años y siglos, ¡lo que son las cosillas!,
y un mercante moderno paró por las islillas.

Y hete aquí que encontraron tras tres, cuatro vueltillas
la osamenta de Bering entre tierras y arcillas
y otros cinco marinos, allá están sus tumbillas.

La malaventura de Bering

Si en el viaje inicial rumbo al norte de América
pilotó el San Gabriel, en segundo y con épica
el San Pedro y San Pablo, ¡no era Rusia soviética
aún!, Bering mandaba a esa zona poética.

Tras partir del sureste de Kamchatka y colérica
tempestad separaba a las naves cual bélica
y el gobierno avistado San Elías con técnica
a la isla de Kayak dirigió nao angélica.

Descubriendo Alaska, “Tierra Grande” y auténtica,
mas no estaban ni horas, ¡increíble!, homérica
retornada esperaba y también cadavérica.

Pues seguido el arco aleutiano con métrica
tras hallar las Shumagin en su isla maléfica
de escorbuto moría y climática endémica.

Prolegómenos de la odisea beringiana

Con la dicha y la pena tras su marcha hasta el Ártico
por hallar Norteamérica lo intentaba el gran náutico
Vitus Bering de nuevo, mas el clima que es mágico
le ocultaba sus trucos, se le hacía antipático.

Y volvió por Siberia en un viaje dramático,
¡cinco hijos perdía y enfermaba el titánico!,
hasta San Petersburgo y partía a lo asiático,
al nordeste a explorar y trazar un buen gráfico.

De la costa heladora, siberiana y práctico
lo alcanzaba tras varia ida y vuelta, ¡romántico
como él hubo pocos y es que el sueño es dinámico!

Tanto que Ana de Rusia lo eligió para el táctico
escrutar tal costera y de Ojotsk si era fáctico
un periplo a Japón cual a América, ¡el tráfico!

Allende la Alaska que hasta 1867 fue rusa

En el mil setecientos veinticinco al objeto
de sacarle a la América y a la Asia el secreto,
si eran una o dos tierras, y esbozar un boceto
de una ruta y las costas partió nuestro sujeto.

A pie Vitus a Ojotsk y arribado coqueto
por tal mar a península de Kamtchatka el reto
era hacer un navío y llevarlo al inquieto
mar de Bering hoy día y aun al norte, ¡al aprieto!

Y pasados tres años zarpó, ¡como poeto!,
y las islas Diomedes y Saint Lawrence discreto
descubrió y cruzaba su hora estrecho completo.

Sin embargo, a pesar de “probar” al paleto
que eran dos continentes le mostraba el veto
Norteamérica en niebla, no la vio, ¡de soneto!

El capitán-komandor, Ivan Ivanovich

A finales del siglo diecisiete, en la añada
del ochenta, en Horsens, Dinamarca, alumbrada
fue una buena persona, Vitus Bering, la armada
del zar ruso en sus filas lo tendría al de nada.

Navegando en la Guerra, la del Norte, en la aguada
del mar Báltico y luego en igual marejada,
turco-rusa, en las olas del Azov de abordada,
mas su fama le viene de explorar, no la espada.

Y es que a Pedro el Grande la consulta lanzada
por el Leibniz, si había un buen puente de entrada
entre Asía y América le sentó cual helada.

Pues pensaban entonces que la especie humanada
provenía de origen común, mas emigrada
exigía esa idea, ¡tierra en Bering secada!

La Glaciación de Würm o de Wisconsin

Este río, el Würm, en mis... cinco sentidos,
en el gusto, el olfato, vista, tacto y oídos
que proviene de cálido en germanos sonidos
da su nombre a un período glacial, no los fluidos.

En la Tierra al último entre otros vividos,
que acabó hace diez mil años más, menos idos
al fundirse los hielos y los mantos tejidos
que alcanzaron los trópicos cual las piernas vestidos.

Y que helaron los cursos, lagos, mares…, prendidos
por los puentes de barro a los antes no unidos
terrenales dejaron tal que a amantes latidos.

A Japón y Corea, a Tasmania, ¡queridos!
y ¡queridas!, y Australia o por Bering los nidos
y las flores… de Asia y de América, ¡asidos!

martes, 19 de enero de 2010

Al oeste de Múnich

Avistado ante el puente de la villa olímpica
el recuerdo a las víctimas de la acción terrorífica,
al ocaso me encuentro estructura lumínica,
el mayor “rascacielos”, ha una vista magnífica.

A los Bávaros Alpes, ¡silueta idílica!,
y al Palacio de Nymphenburg, de las ninfas, la lírica
me ha llevado, al Versalles muniqués, concha artística
barrocada de templos y jardines con mística.

Y esculturas que soplan cual cascada anímica
y canales y lagos que ex profeso la hídrica
desde el Würm va encauzada, ¡regalía política!

Un buen río que el nombre da a una helada científica,
paralelo al Isar que ha ceniza granítica
de nazistas que en Núremberg muerte hallaran jurídica.

El Strela 2 o el padre de los SAM

Tras formar Golda Meir, la Ministra primera
de Israel, el llamado Comité X, era
quien pensó la respuesta y que ésta se diera
a las muertes de Múnich, se encendía la hoguera.

De la acción-reacción pues la gente artillera
de este grupo, Septiembre Negro, alzaba bandera
y atentaba al Estado israelí donde fuera,
desde Washington, Ámsterdam a Bangkok, como fiera.

Hasta en Roma a cuenta de visita somera
de la Dama al Papa con partida guerrera
intentó derribar el avión en carrera.

De aquella lanzando de manera certera
antiaéreos misiles, pero el cuerpo y barrera
de defensa evitaba ese fin en frontera.

Operación Cólera de Dios

Acabados los juegos muniqueses con flores,
mas de pétalos negros y coronas, lectores,
la Felipe González israelí y de terrores,
Golda Meir dio órdenes al Mossad y labores.

De buscar y matar cabecillas y autores
del estrago de Múnich por venganza y rencores
y en la Roma, París, Beirut, Grecia… agresores
se mostraron, empero eran piezas menores.

Pues el Príncipe Rojo entre otros señores
se libraba y encima en Noruega, ¡qué errores!,
acababan pillados con la mano en horrores.

Y entre rejas Amedos y Galindos de lores
estatales, no obstante, como aquí los fautores
de los GAL pronto libres quedarían, ¡favores!

La antorcha con fuego

Al llegar el comando palestino a la pista
y los once rehenes, ¡el aval terrorista!,
cinco había Vasilis o Heinz Thorvalds sin vista
y sin rifles de élite y con mala revista.

Pues pensaban que era un quinteto activista
y no octeto y fallaron además, el cronista
cuenta bien que moría el conjunto hebraísta
menos tres palestinos, ¡casi casi el pianista!

Sólo un día sin juegos, ¡que da pasta el turista!,
y las patrias de Alá, las que estudia arabista
no pusieron a media asta enseña duelista.

Y ya para más inri alemán estadista
secuestrado un avión de Lufthansa cambista
se mostró al librar a ese trío alarmista.

Los Juegos de la Paz y Alegría

La Olimpiada de Múnich, ¡la jovial y pacífica!
se vestía de luto por la acción terrorífica
que un comando, Septiembre Negro, en noche fatídica
cometía asaltando esa villa olímpica.

Fueron ocho activistas que por lucha política
con fusiles de asalto y granada específica
a un equipo israelí abordaron sin química,
enviando a un par a la siesta más crítica.

Y por once rehenes exigían, ¡qué onírica!,
liberar a doscientos… que el Estado de bíblica
y judío tenía en la cárcel que es cítrica.

Como un vuelo hasta el Cairo, ¡de película típica!,
y engañados llegaron a una pista verídica
por Maisach, en un drama acabó la obra incívica.

München 1972

“BMW” que en siglas es la “Bávara Fábrica
de Motores” ha enfrente una zona gimnástica
do tuvieron lugar, no sin nota dramática,
los olímpicos juegos, los de Múnich, no el Ática.

Allí está el Parque Olympia con su hechura no clásica,
¡modernista!, el Estadio con su capa fantástica
como el Hall, una tela de araña metálica
y de vidrio y piscina para prueba acuática.

Cual la Torre, una lanza de torneo germánica,
el velódromo, el lago, la montaña botánica
más el campo con disco patinando en la antártica.

Y hormiguero de coches, estructura neurálgica
allá donde la masa más o menos fanática
va a su templo a animar a sus dioses con cántica.

Bayerische Motoren Werke

“BMW” cual dicen en la lengua hispana
hacia el mil novecientos dieciséis y alemana
se inició y producía para fuerza prusiana
en Gran Guerra motores de aeroplano de plana.

Buenos tiempos marciales para quien de ellos gana,
pero vino la paz y el Versalles que aplana
el ejército, malos y entretanto se afana
en obrar las dos ruedas y las cuatro galana.

Mas aupados los nazis de la causa tirana
y con mano de obra de Dachau y germana
sus motores los arma en los Junkers… ufana.

Asimismo montaba sidecars hitleriana,
pues en lucha la patria no fue en sí soberana
y es su mancha de grasa en la era inhumana.

Entre bites y caballos

Del nordeste de Múnich, capital de Baviera,
de la Torre Alta Luz con su gran cristalera,
semejante a un cohete y de pie en lanzadera
paso a paso al ocaso va mi alma llanera.

Recordando a Fujitsu que alza allí la bandera
y se precia de obrar para bien de cualquiera
respetando el entorno, la Natura, ¡Dios quiera!,
el PC, ordenador verde, ¡toda una fiera!

Y ya atisbo hacia el fondo, ¡no hay que ser la pantera!,
mundial sede y museo de la marca señera
Be Eme Uve que es doble, no lo olvide siquiera.

Con sus cuatro cilindros, ¡un cañón pareciera!,
y la rueda albiazul de acerito y carrera
cual el mundo de bólidos y tirar de cartera.

lunes, 18 de enero de 2010

Pasado malo, presente bueno, futuro mejor

Tras salir de Dachau con la muerte y horrores
en el alma, en los ojos crematorio y doctores
de cobayas en mente me he acordado, lectores,
que Alemania compensa hoy por esos terrores.

Con un fondo de plata las forzadas labores
que las víctimas vivas de los campos sin flores
realizaron y empero no se cure de errores,
la conciencia se lava, ¿apacigua dolores?

Sabe Dios, mas al sur cuando he visto fulgores
en la Torre Alta Luz, “rascacielos”, oidores,
he pensado que a ley buena efectos mejores.

Bien lo muestra este Múnich que negó a constructores
rebasar por el casco como por derredores
en altura al templo, Catedral de pastores.

Manos arriba que esto es un…

Tan vital como el mando militar aliado
de Alemania en común y después por su lado
cada cual y el político, ¡ya la habían sajado!,
fue tomar el control económico ansiado.

Pues allende las zonas y dominio asignado
a las grandes potencias el carbón y acerado
de Renania, Ruhr, Sarre… y en Lorena el ferrado
era como tener la gallina, El Dorado.

En conjunto en el Ruhr pues un ente acordado
decretaba el cuánto mineral del minado
iba a ser producido, acababa en mercado.

Además fue un chantaje ese órgano dado,
como aquí el de Estatuto Autonómico o fado,
pues la RFA no se hubiera logrado.

sábado, 16 de enero de 2010

Las dos caras del marco alemán

Al revés que la España con cerrojo y autárquica
que no tuvo Plan Marshall por su esencia tiránica
y ser ya antisoviética la Alemania “Atlántica”
recibió a cuentagotas ¡por no hacerla fantástica!

Pero el cambio del Reichsmark por el marco y la táctica
de pasar de un Estado de control en la fábrica
y la vida económica a otro libre de práctica
en la bolsa y mercado operó cosa mágica.

El milagro alemán, del oeste, en la asiática
el poder comunista ordenó otra dinámica
más igual, no actuando la comedia dramática.

Pero ambas, las dos, federal, democrática
en política habían su lunar, nota trágica,
no ser una ni libres, ¡la fortuna romántica!

El zorro del Marshall

Derrotada Alemania y también dividida
cual sus plantas pesadas y sus medios de vida,
el carbón y el acero, el Ruhr, Sarre…, la herida
escocía en Europa, la ponía afligida.

Pues allende del caso de avistarla florida
de ideales marxistas, por la URSS atraída
a Estados Unidos…, que en la guerra vivida
se había dorado, le iba allí la partida.

Comprendió el Tío Sam que sería suicida
la política suya de tocada y hundida
y al igual que en torturas dio a la bolsa la henchida.

La alentó con los dólares pues su industria crecida
por la bélica y vuelta al producto fallida
resultaba si aquende no tenía cabida.

La historia la escriben caracruces

Sin partir todavía Santa Claus y los dones
o el Plan Marshall con uve de… y con eme millones,
Alemania, un decir, eran cuatro colchones,
padeció las miserias de los cuatro anfitriones.

Pues perdida a la fuerza, como mandan cañones,
Prusia al este, Ruhr…, plantas de acerito…, ¡soplones!,
la Cruz Roja tenía por triunfantes galones
denegado ayudar a los pobres teutones.

Cual el yanqui dar víveres o más triste fracciones
de sus platos, ¡las sobras!, ¡ni los mismos leones!,
pero claro el hambriento se hace rojo, ¡lecciones!

Lo expresó Lucius Clay: ¡No hay en fin elecciones
entre ser comunista si ha mayores raciones
o demócrata en tanto ha menores! ¡Qué arpones!

Del Plan Morgenthau... al Plan Marshall

Fue en verdad un fracaso el fascismo y su prédica
militante del ser humanista sin ética,
mas no menos rendido el Nazismo y su épica
la política yanqui y aliada, ¡otra bélica!

Pues el plan anunciado sin vencer a la estética
hitleriana, volver a Alemania esquelética,
un Estado agrícola, sin las plantas y técnica
industrial era un crimen sobretodo de “América”…

Que al caer en la cuenta de que vuelta famélica
esa Patria Europa quedaría anoréxica
pegó un giro estratégico y también de dialéctica.

Bien lo expuso el sido presidente en polémica,
Herbert Hoover, diciendo que es razón maquiavélica,
veinticinco millones dará en muertos, ¡la métrica!

viernes, 15 de enero de 2010

Moralidad a la carta

Mucho, mucho se ha hablado de los campos brutales
de trabajo hasta allende de la vida, mortales
que el Estado alemán sin principios morales
erigiera y llenara a la fuerza, a raudales.

Hasta doce millones de personas normales
se afanaron en ellos con más menos jornales,
entretanto empresas nacional-estatales
se vestían de oro, ¡inhumanos metales!

Mas el bando triunfante que penara esos males
en los juicios de Núremberg usó medios iguales,
los empleos forzados, ¡hay que ser teatrales!

¿Qué pensar del destierro, ¡fue el judío a penales!,
que la gente germana de la Prusia, orientales
padeció por las patrias con el otro legales?

¡Dónde iba a ser legal el negacionismo!

En la Guerra de guerras, la segunda mundial
más allá de los crímenes del vil eje del mal
en el bando aliado, en la liga triunfal
también hubo lo suyo, mas sin pena legal.

Pues se niegue o se oculte la mirada moral
sabe bien que las bombas nucleares tal cual
las pasadas en Dresde, en Colonia… o ritual
de no hacer prisioneros de Japón fueron tal.

Negar esto o aquello no es no obstante igual,
porque en Francia, Austria, Bélgica, Alemania… es penal
rechazar o dudar de Holocaustos y tal.

No es así en la España do el falaz Tribunal
de la Ley de las leyes declaró no ilegal
ni punible impugnar esa purga bestial.

De apátridas a estatales

Al tratar la matanza u Holocausto se olvida
que el tirano alemán tuvo ayuda y nutrida
de rumanos, croatas, Austria, Hungría…, ¡qué vida!,
y que el pueblo judío no gozó de acogida.

En el resto del mundo, porque en junta reunida
en Evian el hebreo enviado en la herida
dio al decir que en un orbe nos dan muerte o partida
y en el otro tenemos hoy la entrada prohibida.

Palestina hubo empero la marea crecida
a pesar de que el árabe no vio bien tal venida
y por ello apoyara al Nazismo homicida.

Mas de nada servía, pues con paz y estampida
del mandato británico de esa tierra querida
Israel proclamaba su Estadito enseguida.

Del Plan Madagascar a la Solución Final

A medida que Hitler en su Guerra Global
conquistaba países, más espacio vital
el problema judío cual cebado animal
engordaba, ¡imagine que pasaba al final!

Pero antes lanzaba la propuesta ideal
de enviar a esa gente a la isla oriental
y más grande de África, ¡es la cuarta mundial!,
que era entonces de Francia y regirla al igual.

¡Ilusión! En la junta de Wannsee lo brutal
ganó peso y forma, deportar tal racial
hacia el este de Europa en un viaje mortal.

Y pasar por el gas o el disparo mural
al residuo viviente, ¡esto fue lo real!,
mas el resto del mundo les cerró el aduanal.

Escabechina

La llamada Catástrofe en hebreo, el malvado
Holocausto que hiciera en Europa… un sangrado
de unos quince a veinte, en millones, ¡contado!,
de personas allende de judío fue un fado.

De dolor, pues si seis son judaicos, al lado
entre tres y otros seis son eslavos, errado
no es decir tres o cuatro rusos como cantado
tres polacos y siga, siga usted el sumado.

Que hay quien niega al clamar que no había tramado
de antemano un plan de exterminio alocado,
pero hubo un camino que siguiera ese Estado.

Al fijar un concepto de judío…, osado
legislar en su contra, encerrar cual ganado
y estrenar mataderos al final, ¿inventado!

La otra masacre de Dachau

En Dachau, en el campo con subcampos cercanos,
¡do unos treinta y cinco mil… murieron humanos!,
ocurrió al caer por el yanqui, en sus manos
no tan crudo otro hecho, mas sangriento y de arcanos.

Pues rendido el recinto y sacados los canos
pañuelitos, las tropas a unos nazis germanos,
de cuarenta a quinientos… según quién cuente granos,
les quitaron la vida cual un niño a gusanos.

Y no vale el matiz de que fueran malsanos
alemanes, el crimen es el crimen, ¡hermanos!,
y de guerra fue este sin culpables villanos.

Porque Patton, el sheriff en Baviera, estos planos
a pesar de estudiarlos tal los jueces hispanos
con torturas en nada los dejó, ¡casos vanos!

De Schleissheim a Dachau

Atracado el velero junto al césped Arena
he ido a ver un palacio que al humilde le apena
y es orgullo de reyes, muy barroco y que suena
a jardín de fragancias y a fontana y sirena.

Hacia el norte y ocaso de este Múnich y llena
de emoción va mi alma al museo que estrena
como nuevos aviones de otros tiempos y obscena
visitilla en Dachau me hace tiempo con pena.

Ese campo, el primero en Germania, en escena
el que más tiempo estuvo, do cumplían condena
prisioneros políticos…, ¡desmelada colmena!

Que en sus puertas tenía, ¡dentro sangre y faena!,
la oración “El trabajo os hará libres”, plena
de cinismo y la esvástica como el águila en vena.

jueves, 14 de enero de 2010

A las puertas muniquesas

A la altura de Deggendorf al Danubio pomposo
el Isar muniqués, quien antaño glorioso
transportaba mil troncos y hoy mil voltios brioso,
da sus aguas, no es navegable, ¡penoso!

Mas mi barco de letras ha licencia y grandioso
trota río abajo donde ha hallado miedoso
la central nuclear, ¿do está el Verde verdoso?,
no lo avisto ni en Landshut, ¡vaya iglesias! ¡Precioso!

Como el gran aeropuerto, el segundo, ¡airoso!,
de Alemania, el de Múnich con dos pistas, curioso
veo allende un estadio ¿o es un “Hindenburg” soso?

Rojo cuando es el Bayern futbolero, azuloso
si da chutes el München TSV y canoso
si el equipo alemán, nacional, correoso.

A München

Del Walhalla, del Hall de los Dioses germánico
el Danubio me lleva hacía al Múnich monástico
en su inicio, en el siglo doce, y luego dinástico
del linaje de Welf fue a los Wittelsbach. ¡Trágico!

Ver la urbe en cenizas que el Imperio Románico…
erigía de nuevo o la toma a lo drástico
sueca, igual por el clan del Habsburgo heráldico
y caía a los pies del francés más tiránico.

¡Bonaparte!, tras Viena volvió al orden monárquico
de los tronos del bávaro e ingresó en el titánico
Reich de Bismarck y el Rey cual prusiano alemánico.

Que al caer en Baviera se alzaba a lo anárquico
socialista República, la soviética clásico
final hubo, y Hitler aquí dio el golpe impráctico.

miércoles, 13 de enero de 2010

Descanse en guerra

Eligieron tu nombre de una lista sangrada
y siguieron tus pasos días, meses y añada
por trazar en el mapa la precisa emboscada
que acabara contigo de una acción repensada.

Y fijaron la equis, hora como jornada,
otro plan por si acaso iba mal la jugada,
los comandos de apoyo, olla armada y cargada,
un verdugo en la nómina y fugaz escapada.

Y llegó con los nervios esa víspera helada
cual la fecha macabra y allí estaba aparcada
junto a un paso de cebra una bomba rodada.

Y giró por la calle la berlina blindada
de cristales oscuros y voló incendiada
por los aires, ¡la muerte no sirvió para nada!

Sustantivos

Hombre, hembra, familia, hija, hijo, hogar,
bebé, moza, señor, padre, madre, edad,
chica, chico, pareja, sexo, género, par,
grupo, patria, país, nación, pueblo, amistad.

Cosmos, Sol, Luna, estrella, Tierra, cielo, aire, mar,
hielo, fuego, luz, viento, lluvia, rayo, agua, haz,
monte, campo, isla, río, gas, sal, pompa, ultramar,
perro, gato, oso, tigre, halcón, pez, ñu, rapaz.

Timbre, puerta, ventana, mesa, cómoda, lar,
calle, parque, jardín, fuente, iglesia, abad,
monaguillo, hostia, vino, misa, órgano, altar.

Vida, muerte, alma, cuerpo, ente, ser, fiel, verdad,
amor, odio, ira, dicha, razón, fin, meta, azar,
arte, ciencia, fe, Dios, salud, mal, guerra, paz.

martes, 12 de enero de 2010

Noes

No a la pena de muerte, no a la amarga tortura,
no a la trata de humanos, no al planeta basura,
no al trabajo de ratas, no a la vil dictadura,
no a las guerras de plata, no a la injusta ricura.

No a la patria difunta, no a la inerte cultura,
no a la siega de lenguas, no al negocio que apura,
no al maltrato a quienquiera, no a la calle en cintura,
no a la prensa engañosa, no a la loca cordura.

No a la nave sin norte, no a la esclava lectura,
no al Estado a la fuerza, no al saber sin Natura,
no a la boca sedienta, no a la tripa insegura.

No a la clase sin alma, no a la ciega captura,
no al maligno en persona, no al poder sin mesura,
no a la vida de lágrimas, no a la sangre madura.

Síes

Sí a la vida, sí al mundo, sí a la paz, sí al amor,
sí a los pueblos, sí al hombre, sí a la hembra, sí al nos,
sí al enfermo, sí al pobre, sí al saber, sí al autor,
sí a la voz, sí al ser libre, sí al saber, sí a Dios.

Sí a las lenguas, sí al arte, sí a la idea, sí al son,
sí a lo justo, sí al libro, sí a las aguas, sí al Sol,
sí a los vientos, sí al plato, sí al pensar, sí a la acción,
sí a la bici, sí al verso, sí al reparto, sí a col.

Sí a lo sano, sí al ocio, sí al tractor, sí a la flor,
sí a lo cierto, sí al viaje, sí al placer, sí a los pros,
sí al debate, sí al otro, sí al mayor, sí al menor.

Sí al futuro, sí al cosmos, sí a la escuela, sí al don,
sí a lo bueno, sí al reto, sí a la escucha, sí al rol,
sí al consenso, sí al pacto, sí al jugar, sí a la opción.

El pan duro de cada día

Parpadea, despierta, ponte en pie que es de día,
desayuna, digiere, a la ducha aun con fría,
mea, excreta, espabila, ve en el medio qué pía,
opta, vístete y venga lleva al cole a la cría.

Anda, monta o conduce, al trabajo por vía,
ficha, cumple, no explotes, ¡echa el sapo a la ría!,
parlotea, simula que es el jefe la CIA,
bebe, mira, pasea y ya está el mediodía.

Guisa, friega, si pides, a pagar, no hay tu tía,
vuelve, curra, termina que sin tal no hay cuantía,
suda, silba, resopla y es la hora tardía.

Torna, espera, recoge a la nena o se lía,
entra, educa, haz la cena, radio, lee o tele arpía,
duerme, sueña y levanta que la vida es sombría.

Medianía

Todo es vida y muerte, pero algo perdura,
todo es ir y venir, pero algo hay que dura,
todo es blanco y negro, pero algo grisura,
todo es uno y parte, pero algo juntura.

Todo es guerra y paz, pero algo cesura,
todo es cierto y falso, pero algo figura,
todo es puro y corrupto, pero algo mixtura,
todo es cerca y lejos, pero algo lindura.

Todo es todo y nada, pero algo mesura,
todo es mucho y poco, pero algo mensura,
todo es jura y abjura, pero algo perjura.

Todo es culto y bárbaro, pero algo incultura,
todo es fondo y forma, pero algo envoltura,
todo es luces y sombras, pero algo alboscura.

lunes, 11 de enero de 2010

Ambivalencia

Cuando vives y mueres, cuando ríes y lloras,
cuando ganas y pierdes, cuando enseñas y abobas,
cuando amas y odias, cuando ajas y afloras,
cuando hablas y callas, cuando prosas y trovas.

Cuando duermes y velas, cuando caes y mejoras,
cuando besas y muerdes, cuando libras y copas,
cuando aciertas y yerras, cuando pecas y oras,
cuando partes y arribas, cuando aproas y apopas.

Cuando brillas y nublas, cuando faltas y adoras,
cuando pencas y aprendes, cuando brindas y robas,
cuando ves y no avistas, cuando viajas y moras.

Cuando entras y sales, cuando tienes y añoras,
cuando afirmas y niegas, cuando expones y arropas,
cuando subes y bajas, cuando sabes e ignoras.

La viva muerte

Con mi alma en papel y un buen ramo de olores
y el rocío en los ojos y en el cuerpo temblores
por la senda de penas y recuerdos mayores
he llegado a tu alcoba entre tumbas y flores.

Por leerte, amada, a tu vera y amores
con la voz coreada por alados cantores
bajo un cielo de ensueño, so la luz de colores
un poema alumbrado entre grandes dolores.

Dice así: Vida mía, donde estén tus dulzores
yo que paso en vela de la noche hasta albores
quiero sepas de veras que te amo horrores.

Y que todos los días, hoy de eternos ardores
se me hacen tan vivas nuestras horas mejores
que tan solo por ellas sé pasar sinsabores.

El tiempo, la Tierra, el cielo, el aire…

Si se pone a pensar de verdad, en la vida
lo que más maravilla, lo que más nos fascina
es lo rico que es gratis, ¡paradoja bandida!,
o lo poco de todos, ¡otra casi divina!

Pues lo caro de balde y “escasez” compartida
en sí, dentro han algo, no sé qué, ¡adivina!,
pero engancha al alma, toda nuestra latida
como al hierro el imán, a la psique morfina.

Quizás sea, ¡es un punto inicial, de partida!,
que la cosa común, cosa igual a vecina
y vecino convencen, ¡la razón más lucida!

Como lúcida, ¿acaso no es raíz blanquecina
o una fe natural la esencia cumplida
que se da a sí misma al total cristalina?

domingo, 10 de enero de 2010

Amor natural

Me han cerrado los ojos hoy los rayos solares,
me han hablado al oído hoy los vientos polares,
me han besado los labios hoy dos copos lunares
y he caído, Natura, en tus brazos y aupares.

Me han cantado las aves hoy a solas y a pares,
me han rozado la mano hoy las gotas glaciares,
me han llegado hasta el alma hoy las nubes lanares
y he caído, Natura, en tus dulces amares.

Me han guiñado tus brillos hoy con mil irisares,
me han prendado tus cielos hoy grandiosos cual mares
y he caído, Natura, a tus pies estelares.

Me han sabido a la luna hoy tus fríos de zares,
me han devuelto a la vida hoy tus blancos telares
y he caído…, Natura, ¿dónde están los altares?

Atomismo

Al igual que un átomo es un núcleo, el protón
positivo de carga junto al neutro neutrón
y en la órbita, en torno negativo electrón
las palabras atómicas pareciera que son.

Por sentido, acento y también posición
o monemas, lexemas y fonemas, ¡qué son!,
o la forma y el fondo y a la vez la función
o el ser llanas y agudas como esdrújulas pon.

Pero sobre lo dicho por profunda razón
el vocablo, la voz, el voquible o dicción
con el tiempo adquiere valor, más, menos, ¿non?

Vida, amor, esperanza… han algún bello don,
muerte, odio, desánimo… son la inversa facción
y entre el blanco y el negro está el gris que es un ton.

Enseñanzas existenciales

¿Qué difícil resulta hacer bien al malvado,
perdonarle en tanto no reniega el pecado,
darle ayuda si él para ti la ha negado
y amistarse de mientras no te quiere a su lado?

¿Qué complejo el amar a quien odio ha sembrado,
el hablar de verdad al mentir descarado,
convivir en la paz con la guerra de estado
y ser justo entretanto no es contigo ajustado?

¿Qué penoso librarle cuando vil te ha penado,
compartir la dulzura si te anhela amargado
y acogerlo en tu hogar para verlo ultrajado?

Cosas todas sin duda que esta alma ha pasado
aprendiendo a centrarse en sí, en ser mejorado,
si es que el otro rehúsa lo que es sano y honrado.

sábado, 9 de enero de 2010

Cuestión de estrategia

En cualquiera batalla de palabra o acción,
mucho más si está en juego ser o no la nación
no es posible, ¡patriota!, no hay ninguna razón
para estar en silencio y no obrar reacción.

Además toda voz que hace mutis, chitón
y el quehacer en suspenso o aquel dado al parón
son dos caras distintas de una misma noción,
lengua muda es parlante y hecho en off comisión.

Ambas formas con fondo, ambas cumplen misión
y de acuerdo a los tiempos que en política son
esenciales se toma la mejor decisión.

Dar dicción al acalle o acallar la dicción,
no activar el no acto o actuar la inacción,
mas cualquiera de ellas cumple una función.

Mudas de naturaleza

¿Cómo hacer de la Tierra que es cebolla un bombón,
de los cielos tronados los de luces cual Sol,
de los mares de estragos bienhechores tal Dios
y de campos sin frutos cuantos huelan a flor?

¿Cómo hacer de los ríos de sangrías de ron,
de lagunas sombrías las de haz de charol,
de montañas sin eco otras claras de voz
y de selvas salvajes cuantas brinden dulzor?

¿Cómo hacer de archipiélagos separados de unión,
de las costas sin norte las que cuentan farol
y de bosques aullantes los sin lobo feroz?

¿Cómo hacer de volcanes explosivos amor,
de icebergs que son lloros congelados pasión
y de lenguas glaciares las de aliento a mentol?

La historia histórica

Si contaran la historia de verdad, no oficial,
todo reino dirían no es un bien, es un mal,
el monarca un don nadie por la fuerza real
y la corte un hatajo de cuentistas gremial.

El Estado una máquina de tortura brutal,
el Gobierno una ristra de mentiras total,
el Congreso tres zorros y el rebaño en corral
y el Senado alta cámara, mas tan solo en postal.

Si contaran la historia de verdad, no irreal,
toda Iglesia dirían no es global, si estatal
y el ejército imanta a la guerra al final.

El político el listo que es lo opuesto o normal,
el partido un todo de interés personal
y la puebla si aguanta todo esto anormal.

Incoherencias

¿Quién confía, lector, en persona o partido
que anda todo el día a mordisco y ladrido
con el mismo que al rato, ya pasado el ruido
llega a acuerdos de plata en un tris o chasquido?

¿Es acaso honesto ese acto podrido?
¿Dónde queda lo auténtico, cuál es cierto latido,
el que enseña la crítica tal el sueño el ronquido
o el que duerme esa voz por pactar un cocido?

¿Es tal vez que el dinero como el vino bebido
con las penas envía a lo dicho al olvido
y confunde el obrar cual la droga el sentido?

¿O es que estoy yo borracho cuando tengo encendido
el canal, la cadena y me llena el oído
de noticias diarias cual la copa el surtido?

Las dos caras del escribiente

Tengo casi olvidado qué es un fin de semana
de descanso o un día sin la larga jornada
de escritura, que es cierto que lo hago por gana,
mas no gano un duro, pero nada de nada.

A pesar de que digo buenos días, mañana,
todo el año y buenas noches, noche llegada,
pues mis versos, ¡humanos!, como entonan diana
cantan nana al brillante que se va a su morada.

A vivir claros sueños, no así yo, a quien afana
esta empresa de tinta que jamás da soldada,
aunque sienta a mi alma cual abrir la ventana.

A mil mundos diversos e inspirar bocanada
de las musas que llegan desde tierra lejana
a piar en repisa con paciencia migada.

El alma encuadernada

¿Qué es un libro? Un libro son las palmas plantadas
cara a cara en señal de oración y rezadas
que al abrir hacia el cielo dejan ver bien trazadas
unas líneas que llevan al autor de narradas.

¿Qué es un libro? Un libro son las hojas juntadas
al salir a los bosques de las letras sagradas
que al pasar una a una y hojear sus nerviadas
nos entregan las savias que atesoran guardadas.

¿Qué es un libro? Un libro son las alas plumadas
que en volandas nos guían en tres, cuatro posadas,
del tirón o jamás a las tierras buscadas.

¿Qué es un libro? Un libro son las casas alzadas
por el techo a dos aguas de pulidas tejadas
que por dentro albergan mil ideas pensadas.

viernes, 8 de enero de 2010

Tantas y tantas…

Lo peor de la vida, de la vida llevada
es la muerte de uno, ver morir alma amada,
no ser libre, la falta, privación no buscada
de alimento, agua, hogar u otra cosa “sagrada”.

Tal la guerra que llega sin que sea llamada,
como el mal enfermizo, soledad encontrada
sin querer, una pena que se queda grabada
en el pecho y el odio sin razón ajustada.

Lo peor de la vida, de la vida gastada
es la envidia, egoísmo, la venganza operada,
el maltrato y pagar mal por bien o por nada.

Cual mentir de verdad, la maldad remirada,
el matar, la injusticia por justicia pasada
y robarle a la Tierra la salud abrigada.

Tantas más…

Lo mejor de la vida, además de la vida,
el amor, el ser libre y la pena vencida,
son los baños de sol, una brisa sentida
en el cuerpo y flotar en la mar, ¡zambullida!

Tal llenar los pulmones de aire frío, fluida
escuchar de un buen río su canción preferida,
enseñarle la cara a una lluvia caída
y jugar con la nieve una buena partida.

Lo mejor de la vida, además de vivida,
es sentir en el pecho una calma latida
y dejar de recuerdo otra alma nacida.

Cual luchar por la cosa que deseas cumplida,
dialogar con la gente, una buena comida
y gustar una copa de cristal bien servida.

Temporal

De mañana temprano de Vasconia a otros lares
ha emigrado el astro de los rayos solares
al llegar la Siberia con sus vientos glaciares
y unos cielos que braman cual los osos polares.

Pues de cuando en cuando, cuando cubren tal mares
las arenas las nubes celestiales altares
y la luz blanquecina ve agrisar sus telares
con las caspas nubosas caen las voces dispares.

Que contesta el Sol que ha mal día y azares
pues sus claros los ciegan edredones lunares
que descargan sus plumas de cristal a millares.

Por aquí y por allá, por doquiera lugares
tapizando los suelos como ovejas lanares
las faldillas del monte al pastar centenares.

Institucionalismo

Es un Rey un bufón, mas sin pizca de gracia,
el Gobierno el mando que nos cambia a distancia,
Presidente de turno un cualquiera en Babia
y las Cortes el circo del Estado y fanfarria.

Es la Iglesia el negocio de la cruz y desgracia,
el ejército clases del matar por la patria,
los periódicos cuentos de la cosa diaria
y el partido, el partido o es rebelde o es paria.

Es el fútbol la magia para el pueblo y la mafia,
el toreo sin luces arenosa hemorragia
y la tele, la tele comecocos de guardia.

Es la escuela mil hojas y una planta sin savia,
el taller una máquina que da pasta cual rabia
y la clínica cura, pero males no palia.

Gobernalle

Hay Gobierno del pueblo y hay Gobierno Real,
hay Gobierno demócrata y hay Gobierno marcial,
hay Gobierno sin fes y hay Gobierno eclesial,
hay Gobierno ajustado y hay Gobierno ilegal.

Hay Gobierno común y hay Gobierno parcial,
hay Gobierno extramuros y hay Gobierno central,
hay Gobierno diverso y hay Gobierno especial,
hay Gobierno de libres y hay Gobierno penal.

Hay Gobierno amigo y hay Gobierno rival,
hay Gobierno de voces y hay Gobierno bozal,
hay Gobierno de hechos y hay Gobierno postal.

Hay Gobierno de bien y hay Gobierno de mal,
hay Gobierno con ética y hay Gobierno inmoral,
hay Gobierno, el Gobierno ha principio y final.

Sonoro

¿Cuál sería la música, que no es ritmo y sonido
solamente y silencio, es también cualquier ruido
pues quién dice qué es agradable al oído,
inicial en el cosmos, universo movido?

¿Fue la voz de algún Dios? ¿Fue el grandioso estallido?
¿Fue un metal? ¿Fue un sólido? ¿Tal vez gas? ¿Fue un fluido?
¿Quién lo sabe? ¿Fue el tiempo? ¿Fue el espacio? ¿Un chasquido?
¿O fue más bien la nada, que es el son reprimido?

¿Y en el mundo cuál fue? ¿Un impacto cumplido?
¿Los cantares del fuego? ¿El terrestre latido?
¿O el dar vueltas y vueltas entonando un zumbido?

No lo sé ni recuerdo el haberlo leído,
pero ¿acaso es posible sin oyente o sentido
el que haya un concierto musical o es fingido?

jueves, 7 de enero de 2010

Deletreos

¡V, i, d, a, s! vidas todas vitales,
¡C, e, s, a, r! cesar uno y rituales,
¡A, l, m, a, s! almas no hay dos iguales,
¡C, u, e, r, p, o! cuerpo más corporales.

¡O, r, b, e, s! orbes ¿cuántos reales?,
¡A, s, t, r, o! astro brillo a raudales,
¡L, u, n, a! luna blanca cual sales,
¡C, o, s, m, o, s! cosmos suena a plurales.

¡M, a, r, e, s! mares agua, aguasales,
¡C, i, e, l, o! cielo y mil ideales,
¡S, u, e, l, o! suelo ¿cien desiguales?

¡F, a, u, n, a! fauna ¿son animales?,
¡F, l, o, r, a! flora olor y tonales,
¡D, i, o, s, e, s! dioses no los actuales.

Deletrear

¡L, i, b, r, e! libre qué fácil es,
¡L, i, b, r, e! se lo digo otra vez,
¡L, i, b, r, e! lea bien, no al revés,
¡L, i, b, r, e! cinco letras, no diez.

¡P, a, z! la paz, la paz sólo son tres,
¡P, a, z! la paz, la paz viene después,
¡P, a, z! la paz, la paz siempre, no un mes,
¡P, a, z! la paz, la paz justa, ¡pardiez!

¡L, i, b, r, e! libre ser, libre res,
¡L, i, b, r, e! libre yo, libre usted,
¡L, i, b, r, e! libre como Moisés.

¡P, a, z! la paz, la paz es lo cortés,
¡P, a, z! la paz, la paz con honradez,
¡P, a, z! la paz, la paz ¿quiere porqués!

De mala uva

Hora cuando se acaban las sin fin navidades
y se vuelven a Oriente esas tres majestades
con la gran caravana y se ven las ruindades
es buen tiempo, humanos, de cantar las verdades.

Y decirle al político y demás falsedades
que con cuatro millones de parados, cofrades,
cual ochenta en Europa y en el mundo a mitades,
mas o menos, no hay fiesta, lo que hay son maldades.

Porque vamos a ver, ¿esto son cristiandades?
¿No son más bien mentiras o certeza a mitades
el comer por comer con hambrientas ciudades?

¿Qué se está celebrando? ¿Las divinas deidades?
¿Qué nació Jesucristo cuando al cielo, amistades,
van y van sin parar más y más, más bondades?

Pasahoras

Es hoy un día de esos en que “no tengo nada”
que contarle, mas llevo, llevo el alma cargada
cual las nubes de nieve de una gana sembrada
de escribir y lo hago, pues no es tinta gastada.

De qué quiere que hablemos, ¿le gustó esa entrada?
¿Ha engordado unos kilos en la fiesta pasada?
¿Va a ser dura la crisis tras la tregua orquestada?
¿Nos volvemos rebeldes al poder? ¿Matxinada?

¿Qué me dice, valiente, no hay razón y sobrada
para estar en la calle con la voz bien alzada
y mandar a pedir a la peña montada?

¿O prefiere ir acaso de ovejita esquilada
por los pobres de ser, esa gente sagrada
que va a misa y peca? ¡No me dé la callada!

Añoranza

Aunque estamos, amor, tú en prisión, yo encasado
y te echo de menos como un vivo al llorado
y quisiera latieras libre aquí a mi lado,
me emociono al saber que contigo he soñado.

Como al ver las películas del vivido pasado,
ojeando las fotos cuando estabas de estado,
releyendo tus versos, ¡corazón anotado!
o evocando tu voz en mi ser mutilado.

Pero ayer, vida mía, ayer vime arrastrado
hasta ti al hallar en un libro empolvado
el perfil de tus labios rojos como un sangrado.

Y llevé de la hoja el carmín estampado
a mi boca, a mi lengua, a mi rostro empapado
cual si nunca, ¡Dios mío!, yo te hubiera besado.

La constante existencial

¿Qué te pasa, pequeña, por qué vas tan dolida
con la sombra no a rastras, por el cuerpo lucida,
los andares de entierro cual si fueras sin vida
y un silencio que suena a una pena sentida?

¿Qué te pasa, cariño, por qué vas compungida
con los aires de muerta, la alegría afligida,
a la luz la desgana, la mirada escondida
y un deshielo en los ojos que te ponen perdida?

¿Qué te pasa, preciosa, por qué vas abatida,
con la cara sin brillo como un Sol sin salida
y la niebla elevada desde el alma herida?

¿Qué te pasa, dulzura, qué te pasa, querida,
para ir por la calle que va a dar enseguida
a esa campa de ramos y corona florida?

Ensoñaciones de vascón

Cuando estoy en la cama y no alcanzo el sueño
y me muevo cual barco y se frunce mi ceño
pues no caigo dormido, no me duermo tal leño
yo no cuento ballenas cual las cuenta el isleño.

Como hay Dios yo le rezo Padrenuestro norteño
con su Ave María y si aún no congenio
el descanso, entonces se me enciende el ingenio
e imagino mil mundos por lograr el ensueño.

Cuales ser contra España como un Drake caribeño,
un Guillermo de Orange liberando su genio
o un azteca enfrentado al Cortés “madrileño”.

O si no un incaico al Pizarro sureño,
cuando no Lapu-Lapu, resistente un rifeño
o un gudari que libra a Vasconia del dueño.

Ladra, germano, ladra

En la casa de enfrente, en el último piso
que ha una gran balconada de cristal bien macizo
veo casi a diario, haga raso o granizo,
a un pastor que diría alemán y no suizo.

Por su forma de lobo, su pelaje cobrizo
y orejuelas en punta, caminando enfermizo
galería a un lado y otro a paso plomizo
cual si fuera un preso en la cárcel huidizo.

Y me da mucha pena verlo así de sumiso,
sin ladrar, vuelta va, vuelta viene indeciso
y pedir cada rato para entrar el permiso.

Al hogar, pues se para al andar cual chorizo
y se sube a la puerta y ventanas preciso,
pero tan solo encuentra el desdén, caso omiso.

miércoles, 6 de enero de 2010

La savia de las viñas

Uva buena, uva buena, uva roja esperada
que en las tierras más ricas de la vid descolgada
sueles ser para dar una vez bien pisada
sangre pura, la gracia a la vida penada.

Uva buena, uva buena, uva roja aromada
que en barrica de roble como a un niño mimada
sueles ser por ganar con el tiempo y posada
un perfume que halaga a la napia inspirada.

Uva buena, uva buena, uva roja afrutada
que llevada del vaso a la lengua rosada
enamoran tus besos cual a amigo la amada.

Uva buena, uva buena, uva roja sagrada
qué sería sin ti de la mesa sembrada
y la misa y la hostia al Señor consagrada.

El porqué del porqué no

Ay, dinero, ay, dinero, que eres solo dinero
y divides la Tierra como el mar marinero
y enemistas familias y al patrón y al obrero,
para mí, dicho en oro, para mí no te quiero.

Ay, dinero, ay, dinero, que eres solo un gran cero
a la diestra y malgastas hasta al ser más entero
y haces que haga la gente lo que no haría el fuero,
para mí, dicho en plata, para mí no te espero.

Ay, dinero, ay, dinero, que eres solo fullero
porque no vales nada y te aprecian empero,
para mí, dicho en bronce, para mí no te infiero.

Ay, dinero, ay, dinero, que eres solo viajero
de una mano a otra y corrompes lucero,
para mí, dicho en claro, para mí no, reitero.

Humana que te quiero humana

Tras dejar, y doy gracias a Dios, mi jeltzalismo
y abrazar como un padre a hijo, qué, el patriotismo
mi conciencia no es solo, no es tan solo un vasquismo,
es allende política, es más bien humanismo.

Humanismo del bueno, mucho más que izquierdismo
y que ser verde y rojo, que ser eco-marxismo
pues adoro de veras tanto como a mí mismo
a la gente humana, es más bien cristianismo.

Radical, no el de Roma, el que es altruismo
de verdad, corazón que palpita asimismo
libertad, igualdad y justicia, ¿utopismo?

Puede ser, es posible, luego no es lirismo,
más aún es luchar por la paz, pacifismo
y el hacer que la Tierra sea un cielo, no abismo.

Que te llore

Que te llore Granada, don Ignacio Ansorena,
que te llore Granada, ay, Victoria, la pena,
que te llore Granada, mi Virginia, mi nena,
que te llore Granada, que te llore, no es buena.

Que te llore Granada, EAJ zarena,
que te llore Granada, ay, Durango, que apena,
que te llore Granada, mi Vasconia, mi vena,
que te llore Granada, que te llore, cual suena.

Que te llore Granada, Navidad de condena,
que te llore Granada, Nochebuena sin cena,
que te llore Granada, que te llore, es obscena.

Que te llore Granada, Nochevieja de arena,
que te llore Granada, Año Nuevo de gena,
que te llore Granada, que te llore, cual truena.

Cinegética

Yo que tengo un amigo de papel, Sarasketa,
de Durango, una pluma y mejor escopeta
cuando voy por sus textos cual quien va por meseta
a batir con el braco se me enciende el poeta.

Que hay en mí, pues entiendo sin saber ni puñeta
de la caza, gran arte que empezó por la dieta,
mucho antes que el Hombre, ¡en natura ha la veta!,
y ha acabado allende en un hobby o de atleta.

Pero como en la vida cara, cruz y careta
hay pues hay cazador de verdad que respeta
el ambiente y otro que inconsciente aprieta.

El gatillo y no mira si es paloma o garceta
lo que está en el aire, mas en tierra inquieta
el peor, el que mata a un humano en cuneta.

Como la vida vasca

En mi pueblo en el parque de jardines cual mares
con sus olas de hierba, bajamar, pleamares
de angelitos traviesos y chillidos polares
moraleja política vino a ver de tres pares.

Pues malvada una arácnida que emigró de lugares
extranjeros tejió y tejió sus telares
de mentiras y pudo conquistar los altares
del poder con la ayuda de un moscón, ¡vaya azares!

Para avispas y abejas de sonantes volares,
las cigarras de cantos con sonidos juglares
y hormiguitas obreras de labores vulgares.

Porque siendo ellas juntas muchas más, las dispares
estrategias hacían que al estar en sus lares
separadas tuvieran no el gobierno, a los zares.

Vasca que te quiero vasca

Conquistar la conciencia, ¡porque ha sido tomada!,
de verdad, hasta el fondo, hasta donde no hay nada
más que el ser que se es, ¡y se es lo que agrada
o no hay ser!, no es captura de una sola pasada.

Es más bien una lucha para ver retomada
nuestra alma de tierra y una vez es ganada
arrancar zarza y hierba mala, echar semillada
de la buena y con calma el que sea regada.

En mi caso al menos así ha sido lograda
tras librar de mi vida la española implantada
y bregar por la propia, por la vasca florada.

O la patria en persona o persona patriada
que partidos allende es en mí, ¡camarada!,
esa rama política que despunta alzada.

martes, 5 de enero de 2010

De cabeza

Si pudiera elegir ser en tiempo pasado,
yo sería un astrónomo del Egipto, espartano
un poeta, político en el mundo romano,
un filósofo chino, babilonio soldado.

Yo me haría escultor maya, apóstol cristiano,
cazador de elefantes en la India, versado
bizantino artesano, un arquero germano,
alfombrista en la Meca, Barbarroja a lo honrado.

Yo sería un vikingo con el cuerno, un galano
caballero artúrico, de la paz un cruzado,
resistente azteca, el vigía de Elcano.

Yo me haría patrón ballenero, ilustrado
cual Rousseau en la Francia, un gudari paisano,
capitán del Apolo y un Mick Jagger sonado.

Gracias por el pum, pum, pum

Aunque soy pacifista y persigo la paz
en mi mundo, en Vasconia y en mi ambiente local,
hay jaleos, oyente, que son tan de verdad
que le brindan al alma un regalo vital.

Y es que no vea usted la que tengo al ras,
hay enfrente, hay abajo o a mi altura, da igual,
unos cuantos currelas, ¡proletarios y más!,
en la víspera maga mereciendo el jornal.

Colocando un andamio, yo pondría a lo audaz
explosivo pues ciega ese hogar vecinal
mi mirada a la sierra duranguesa veraz.

La llamada Pequeña Suiza, monte ideal
el Amboto, el Mugarra, Alluitz, Eskubaratz,
Untzillaitz, el Aitztxiki y el Urkiola genial…

Republicano por naturaleza

No me gustan los reyes por principio y moral
ni los reyes de oriente ni el rey colonial
ni el rey de los medios ni el rey capital,
solo el rey de la selva, el león, ¡literal!

No me gustan los reyes por demócrata y tal
ni los reyes del naipe ni el rey eclesial
ni el rey de la disco ni el rey de postal,
solo el rey de los mares, tiburón natural.

No me gustan los reyes por latido humanal
ni los reyes del cuento ni el rey nacional,
solo el rey del los cielos, aguilucho real.

No me gustan los reyes por ser libre e igual
ni el rey de la calle ni el rey del penal,
solo el rey del subsuelo, el ratón radical.

Escribir

Escribir cada día, escribir hasta el fin,
escribir por mí mismo, escribir por cien mil,
escribir para el mundo, escribir para mí,
escribir desde aquí, escribir desde allí.

Escribir reescribiendo, escribir pumpampim,
escribir sin relojes, escribir en un tris,
escribir por placer, escribir por chelín,
escribir de la vida, escribir del morir.

Escribir de oídas, escribir de nariz,
escribir en la cama, escribir en un ring,
escribir encallado, escribir con fluir.

Escribir madurado, escribir alevín,
escribir por las ramas, escribir de raíz,
escribir, escribir y escribir y escribir.

La otra cara de la Tierra

En el cosmos lejano, en galaxias coquetas
entre estrellas brillantes y fugaces cometas
puede haber otros mundos, puede haber mil planetas
pero no otra Tierra, ¡no es posible dos Cretas!

Tal vez sean iguales de natura y paletas
y tamaño y forma y otras tantas facetas,
mas serán no idénticas, diferentes sujetas
porque no hay otra Tierra, ¡no es posible dos Etas!

Y de ser ello así, de sonar las trompetas
celestiales y haber otra Tierra, dos Zetas,
no serían dos Tierras, solo una, si aprietas.

Pues lo mismo es lo mismo, es en sí cual poetas,
jamás otro o en otro, ¡no hay dos mismas goletas!,
luego busque otra Tierra, pero en esta ¡puñetas!

Insustituibles

No es lo cierto ni bueno ni es lo bello ni humano
y es lo falso y lo malo como feo e inhumano
que quienquiera del mundo, de este mundo villano
pueda ser suplantado por cualquier otro hermano.

Porque toda individuo, desde el niño al anciano,
por su forma de ser o su fondo, ese arcano
que es el alma en verdad, si se mira a lo sano,
se comprende que es única, del mundano mundano.

¿Y no es esto lo justo y no es esto cristiano
valorarle al prójimo, a quien tenga usted a mano
como vida sin par, aunque sea cercano?

¿Y no es esto lo honesto y no es esto lo sano
apreciarle al hombre y mujer de antemano
como son, dos sujetos sin igual? ¡Sea llano!

La Vía Humana

Es el cuerpo humano un sistema espacial
cuyo Sol es el pulso, ¡corazón radical!
y el pezón de la izquierda un Mercurio tal cual
el derecho es Venus en su viaje orbital.

Y la Tierra redonda la cabeza esferal
con sus mares los ojos, la saliva fluvial,
las orejas volcanes, la montaña nasal,
polos dientes y canas y la cara arenal.

Tal los hombros la Luna con su fase mensual,
el ombligo que es Júpiter, el Saturno nupcial
el trasero y Urano la rodilla oval.

Cual Neptuno la bola de la pierna, al final
el talón que es Plutón, el cometa radial
lo sanguíneo y las uñas son estrellas de cal.

lunes, 4 de enero de 2010

Metacrítico

En los tiempos de crisis, eufemismo de agónico,
en que caen los hambrientos cual el yonqui en narcótico
y en la urgencia hay enfermos, pero falta antibiótico
sobran reyes y reinas y otro tanto anacrónico.

En los tiempos de crisis, eufemismo de afónico,
pues la cola del paro, que es un drama que es crónico,
grita hasta quedarse ronca en lema lacónico
sobran cruces y hostias y otro tanto católico.

En los tiempos de crisis, eufemismo de ilógico,
pues habiendo de más falta, ¡hecho irónico!
sobran quienes se sobran y otro tanto económico.

En los tiempos de crisis, eufemismo de hipnótico,
pues nos cuentan mil cuentos acallando lo utópico
sobran tantas palabras y otro tanto retórico.