lunes, 11 de enero de 2010

La viva muerte

Con mi alma en papel y un buen ramo de olores
y el rocío en los ojos y en el cuerpo temblores
por la senda de penas y recuerdos mayores
he llegado a tu alcoba entre tumbas y flores.

Por leerte, amada, a tu vera y amores
con la voz coreada por alados cantores
bajo un cielo de ensueño, so la luz de colores
un poema alumbrado entre grandes dolores.

Dice así: Vida mía, donde estén tus dulzores
yo que paso en vela de la noche hasta albores
quiero sepas de veras que te amo horrores.

Y que todos los días, hoy de eternos ardores
se me hacen tan vivas nuestras horas mejores
que tan solo por ellas sé pasar sinsabores.

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