martes, 11 de mayo de 2010

La política y la guerra

Vistas lindas estrellas y planetas a pares
en el buen planetario fui al oeste entre andares
de viajero por ver la estación como a pares
los raíles del tren tal a… Benz en altares.

Y al poniente un buen trecho van mis pasos juglares
para dar a una Torre, la de Bismarck, no pares,
y a la Casa de Theodor Heuss, dos hombres dispares,
uno fue canciller, presidente otro, impares.

Al nordeste he seguido pues me aguardan lugares
tenebrosos, do el nazi embarcaba a millares
de judíos con rumbo a los malos azares.

A la muerte, esos tiempos no lo fueron polares,
fueron más bien calientes y valían collares
mucho más que la vida, se bajaban pulgares.

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