Con la Iglesia de Johann en la mente evocada
vuelvo al sur por el Kö, bulevar de pasada
para ver estructura ante el Rin emplazada
do se afana y afana Vodafone, ¡camarada!
Justo al lado está el Mannesmann, otra obra obrada
para gusto del ojo y otro tanto, amada
como amado, el Puente, el del Rin que tensada
ha su cuerda de acero, toda una gozada.
Y lo mismo la sala de la urbe a nada,
a unos pasos y luego he tenido parada
ante el Centro de Heine, otra joya labrada.
Al igual que el Museo Hetjens o ante la entrada
al del film la escultura de color emplazada
que he gustado de veras de una sola mirada.
vuelvo al sur por el Kö, bulevar de pasada
para ver estructura ante el Rin emplazada
do se afana y afana Vodafone, ¡camarada!
Justo al lado está el Mannesmann, otra obra obrada
para gusto del ojo y otro tanto, amada
como amado, el Puente, el del Rin que tensada
ha su cuerda de acero, toda una gozada.
Y lo mismo la sala de la urbe a nada,
a unos pasos y luego he tenido parada
ante el Centro de Heine, otra joya labrada.
Al igual que el Museo Hetjens o ante la entrada
al del film la escultura de color emplazada
que he gustado de veras de una sola mirada.
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