En el mil novecientos treinta en Múnich decía
el partido legal es tan sólo una vía
que la ley nos impone, no es tal vía baldía
pues con votos seremos libres, libres un día.
Y es por ello la Cámara de políticos fría
sólo un medio, no un fin, es el fin le diría
liberar a Alemania con la labia que pía
y los votos logrados en la urna por guía.
Y tenía razón, en política, ¡usía!,
si a la fuerza se opone otra fuerza, otra hombría
que es más fuerte, los votos son la vía que cría.
La victoria esperada, la libranza, la orgía
del librante que algún, algún día si fía
en tal ruta la suerte la verá, ¡hay tu tía!
el partido legal es tan sólo una vía
que la ley nos impone, no es tal vía baldía
pues con votos seremos libres, libres un día.
Y es por ello la Cámara de políticos fría
sólo un medio, no un fin, es el fin le diría
liberar a Alemania con la labia que pía
y los votos logrados en la urna por guía.
Y tenía razón, en política, ¡usía!,
si a la fuerza se opone otra fuerza, otra hombría
que es más fuerte, los votos son la vía que cría.
La victoria esperada, la libranza, la orgía
del librante que algún, algún día si fía
en tal ruta la suerte la verá, ¡hay tu tía!