Por la urbe moderna que nació de cenizas,
por la Torre Coopvaert o sus almas mellizas,
la de Schieland o Erasmus con urgencia, con prisas
he marchado al De Bijenkorf a comprarme camisas.
Y después al Trade Center que semeja, ¡qué risas!,
Iberdrola, la torre de Bilbao, con las brisas
he arribado al Black Office, otra mole, divisas
ha debido costar y unas cuantas sonrisas.
Las que tengo al llegar con zancadas plomizas
al Concejo de Rotterdam donde almas chorizas
hacen buenas obrillas y si pueden las sisas.
Que en política, ¡amigos!, si se hacen pesquisas
enseguida aparecen cual las cuentas en Suizas
los amaños y apaños, ¡son las leyes, las guisas!
por la Torre Coopvaert o sus almas mellizas,
la de Schieland o Erasmus con urgencia, con prisas
he marchado al De Bijenkorf a comprarme camisas.
Y después al Trade Center que semeja, ¡qué risas!,
Iberdrola, la torre de Bilbao, con las brisas
he arribado al Black Office, otra mole, divisas
ha debido costar y unas cuantas sonrisas.
Las que tengo al llegar con zancadas plomizas
al Concejo de Rotterdam donde almas chorizas
hacen buenas obrillas y si pueden las sisas.
Que en política, ¡amigos!, si se hacen pesquisas
enseguida aparecen cual las cuentas en Suizas
los amaños y apaños, ¡son las leyes, las guisas!