martes, 30 de abril de 2013

El geodesta


En un pueblo del norte cuyo nombre he olvidado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a estudiar geodesia y dejar bien trazado
en los mapas el globo y fue todo un dechado.

Un buen día de abril de él quedaba prendado
un monarca, un mal rey que era necio y malvado,
sin embargo el buen hombre, maricón afamado,
no le amaba, no quiso ser su amante y amado.

Con lo cual el monarca al quedar rechazado
fue a perder la cabeza y ya todo alocado
se quitaba la vida con un tiro atinado.

De este modo al no haber heredero dejado
se perdió para siempre esa forma de Estado
en la cual reina uno desde el trono nombrado.

El geobotánico


En un pueblo que estaba en el sur asentado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a ser geobotánico y saber del nombrado
vegetal y la tierra donde sale plantado.

Un buen día estudiando una especie en un prado
divisaba a un monarca paseando abrazado
de otro tipo, de un gay y él estuvo apropiado
al grabarle en un video que fue pronto colgado.

En la red y ese rey al saberse pillado
intentó por mil medios el dejarle matado
a aquel ser que lo había con el móvil grabado.

Y el buen hombre moría cómo no asesinado,
mas el rey que lo había con su armita palmado
acababa en prisión para siempre enceldado.

El genetista


En un pueblo que estaba por el hambre mermado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a ser gran genetista y al haber alcanzado
la treintena ya estaba más que bien colocado.

Así fue como dijo a un monarca enfermado
que los genes de un regio siempre tienen grabado
la maldad y por ello iba a ser acosado
por el rey que venganza ya le había jurado.

De este modo un buen día que él estaba sentado
en un parque el monarca que pasaba a su lado
lo mató con un tiro a la nuca apuntado.

Pero el pueblo que es listo una vez enterado
del asunto rebelde a la vez que ya armado
en la calle acababa con la forma de Estado.

El gemólogo


En un pueblo que estaba por la flora tomado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a ser todo un gemólogo y ya bien licenciado
por un listo joyero él fue a ser contratado.

Así fue como un día un monarca malvado
al local donde estaba plenamente afanado
se acercaba queriendo que quedara arreglado
un bastón que ya estaba de unas gemas privado.

Una vez arreglado dijo al rey depravado
que costaba y el mismo al sentirse estafado
con un buen bastonazo le dejaba matado.

Al saberlo el gentío y quedar ya juzgado
el monarca en la cárcel iba a ser internado
a la vez que acababa así el reino y Estado.

domingo, 28 de abril de 2013

El funcionario


En un pueblo bañado por un mar azulado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a ser buen funcionario y al haber alcanzado
la treintena tenía ya su puesto ganado.

Un buen día de otoño con el cielo nublado
al salir a correr por un parque cuidado
le pillaba infraganti a un monarca malvado
que le hacía a una puta lo que dejo callado.

Y ese rey al saber que le había sacado
una foto intentó que no fuera editado
tal recuerdo en imagen en los medios, errado.

Fue su intento y el pueblo al quedar enterado
de que había en el trono a un cabrón entronado
le quitaba del mismo y cambiaba el Estado.

El forense


En un pueblo que estaba por un rey sojuzgado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a acabar de forense y por ello encargado
iba a ser de un mal caso que le había tocado.

En el cual descubría que al monarca malvado
que reinaba en su reino se lo habían cargado
con un fuerte veneno y el culpable pillado
iba a ser por la pasma que lo había trincado.

Nada menos que el príncipe era el tipo apresado
y aunque quiso la corte el dejarle librado
de ese mal por el juez iba a ser condenado.

A su celda llegaba al de un tiempo pasado
el forense al saberse que le había robado
al monarca ya muerto un gran diente dorado.

El fonólogo


En un pueblo que había ya a la historia pasado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a ser todo un fonólogo y al haber acabado
sus estudios estuvo en un tris colocado.

Sin embargo un buen día que no estaba afanado
y que fue hasta la playa ya en la arena tumbado
iba a ver en el agua casi casi ya ahogado
a un mal rey que no andaba por su gente cuidado.

Sin pensarlo un segundo con estilo y a nado
lo alcanzaba y le dijo yo te dejo salvado
si tu acabas hoy mismo con tu trono y reinado.

A lo cual accedía ese rey tan malvado
que ya a salvo y en tierra dejaría negado
ese trato que había con engaño sellado.

El foniatra


En un pueblo que había ya la fama alcanzado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a ser todo un foniatra y una vez licenciado
por un buen hospital iba a ser contratado.

Así fue como un día él quedaba encargado
de curarle a un monarca que ya estaba privado
de la voz y con mimo y buen tacto y cuidado
lo dejaba del todo bien curado o sanado.

Así y todo le dijo al monarca malvado
que aunque hablaba él hablaba en su reino y estado
con la fuerza y la fuerza no es de un ser que es honrado.

A lo cual contestaba ese rey tan odiado
por el pueblo que el fuerte desde siempre ha mandado
por la fuerza y la fuerza en el fondo es mi Estado.

El fonetista


En un pueblo que estaba junto a un lago y un prado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a ser gran fonetista y al haber alcanzado
la treintena ya estaba más que bien colocado.

Sin embargo su vida iba a dar un virado
radical un buen día en el cual a un malvado
soberano veía que mataba a un puñado
de personas que habían el lucero vendado.

Y es que el rey al saber que él lo había observado
por mil medios trató de dejarle acallado,
pero el hombre y testigo iba a ser un osado.

Al contar a la gente lo que había pasado,
sin embargo por ello tan estuvo acosado
que perdió la salud que tenía a su lado.

El fisioterapeuta


En un pueblo que había en un reino amargado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a curar a la gente y una vez madurado
heredaba un local do estaría afanado.

Un buen día de agosto hasta el mismo un malvado
monarquilla llegaba porque estaba enfermado
y aunque fue con cuidado y buen tino tratado
no sanaba, al contrario, iba a mal en su estado.

Así fue como el rey culparía al dechado
sanador de sus males y un buen día embriagado
le cortó con la espada una mano al culpado.

El cual puso denuncia y en el juicio iniciado
un juecillo monárquico le dejaba librado
a ese rey tan salvaje y a la vez depravado.

Creencias


Yo no sé si le ha hablado a Jesús algún día
o al Espíritu Santo o a la Virgen María,
pero a usted le confieso o mejor le diría
que yo si que lo he hecho y no es cosa baldía.

Pues creer en que hay Dios y tratarle de usía
para mí es un remedio a esta vida tan fría
y jodida que tengo que vivir, es mi vía
para darle un sentido a la misma, a la mía.

Pues pensar que me tengo que morir me dolía
y al creer en que algo más allá me latía
una dicha en el alma que en el cielo confía.

Así es y si pasa que no hay nada ni Guía
aunque sea en la vida en la cual yo sufría
tuve un sueño y los sueños cosas son de sofía.

viernes, 26 de abril de 2013

El filólogo


En un pueblo que estaba de la costa alejado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a ser todo un filólogo y una vez licenciado
estudiaba en los textos a su pueblo y reinado.

Así fue como un día descubría a un honrado
escritor que decía que se había acabado
el tiempillo del rey que era todo un malvado
y por nuestro filólogo fue un autor muy afamado.

Así fue como el pueblo descubría al dechado
escribiente y veía en su obra al osado
luchador que luchaba contra un rey tan malvado.

Y ocurrió que leyendo a escritor declarado
de república libre se sintió concienciado
ese pueblo al lograr esa forma de Estado.

El farmacólogo


En un pueblo que estaba por la suerte tocado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a ser gran farmacólogo y una vez madurado
heredó una farmacia que le habían dejado.

A la misma llegaba un monarca aquejado
a comprar medicina, mas el tan descuidado
dijo mal que quería, con lo cual le fue dado
un remedio nefasto para él enfermado.

Así fue que ocurrió que una vez fue tomado
lo que el día anterior por error fue comprado
se moría en la cama por el ser despistado.

Y al saberse de veras el motivo impensado
de su muerte la gente que la había esperado
se alegró por el cambio en la forma de Estado.

El facultativo


En un pueblo que había ya su nombre cambiado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a estudiar medicina y una vez licenciado
en un buen hospital iba a ser contratado.

Hasta el mismo un buen día un monarca malvado
le llevaba a su príncipe para ser operado,
sin embargo la cosa salió mal y lisiado
se quedaba por vida a la vez que enfermado.

Con lo cual el monarca decidió disgustado
el matar a ese médico y en el día pensado
le mató con un tiro a la sien disparado.

Al saberlo el gentío le seguía a un osado
que clamaba venganza y lograba apoyado
detener al monarca que lo había matado.

El examinador


En un pueblo que estaba por las aguas bañado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a hacer muchos exámenes y un mal día llegado
le tocó examinar a un monarca malvado.

Y fue así que en tal tiempo el mal rey descarado
fue al hacer con chuleta el examen, pillado
iba a ser por el hombre que actuaba a lo osado
al dejar al monarca con suspenso, pencado.

Fue por ello el buen tipo de su puesto apartado,
mas llegó la noticia al gentío que honrado
protestó ante el palacio del monarca viciado.

Y fue así que logró ser por fin contratado
por el centro y no estando en el paro, parado
se sentía de nuevo plenamente alegrado.

viernes, 19 de abril de 2013

El etólogo


En un pueblo que el nombre de olvidarlo he olvidado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a ser todo un etólogo y una vez licenciado
estudió tradiciones en un reino viciado.

En el cual un buen día todo el pueblo avisado
le rendía al monarca pleitesía y fue osado
al tratar tal jornada de dejar rematado
al monarca lanzando una bomba alocado.

Y así fue, sin embargo el monarca malvado
salió ileso y el tipo quedaría arrestado
de primeras y luego en la trena enceldado.

En la misma un verdugo por el rey contratado
con un tiro con tino y valor disparado
lo dejaba bien muerto, lo dejaba matado. 

El etnólogo


En un pueblo que estaba por la flora tomado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a ser todo un etnólogo y una vez licenciado
estudió las costumbres de su reino y reinado.

Y encontró que un monarca siempre había mandado
en su pueblo y él dijo esto huele a quemado
y luchó con la gente que se había ya alzado
por dejar al monarca para siempre acabado.

Sin embargo el monarca que era malo y malvado
lo ponía en la lista negra y fue muy acosado
por las gentes del mal por haber conspirado.

Sin embargo un buen día de cielito azulado
nuestro buen, gran etnólogo dijo al fin ha llegado
la república libre por la cual he luchado.

El etnógrafo


En un pueblo que estaba en la ría asentado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a ser todo un etnógrafo que estudiaba afanado
las costumbres… de pueblos que él había estudiado.

Así fue que indagando en su pobre reinado
descubrió que la gente siempre había contado
con un rey como jefe de esa forma de Estado
y se dijo este tiene que quedar destronado.

Con lo cual se echó al monte con el pueblo ya alzado
y al de tiempo de haber buenamente luchado
consiguieron que el rey se quedara parado.

O sin curro y tan solo por haber intentado
la república libre y por ello alegrado
siempre estuvo además de estar bien renombrado.

El etimólogo


En un pueblo que estaba por un rey dominado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a ser un etimólogo y una vez madurado
en tal arte ya estaba pero muy iniciado.

Un buen día buscando el origen sagrado
de un vocablo encontraba en un libro guardado
un papel do decía un monarca malvado
que él había matado en el reino de al lado.

Con lo cual fue a decírselo a un rebelde muy osado
que lo dijo al gentío y este muy cabreado
fue hasta el rey por dejarlo muerto como matado.

Así fue como el reino o mejor el reinado
se quedaba por siempre terminado, acabado
y el buen tipo etimólogo con más fama, afamado.

jueves, 18 de abril de 2013

El estadístico


En un reino que estaba densamente poblado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a saber de estadísticas y una vez licenciado
dijo rey solo hay uno en la España de al lado.

Unos dicen que Franco lo dejó bien atado
y los mas que el monarca debe ser reemplazado
por eso que de siempre se ha llamado o nombrado
la república y claro con su jefe de estado.

Que lo sea por tanto por el pueblo votado
y jamás por la sangre azul, por lo heredado.
Presidente y no rey porque entienda, captado?

Así fue que pasaba de estadístico honrado
a salir de la cárcel al quedar destronado
ese rey y acabar lo que tiene, el reinado.

El estadista


En un pueblo que había como forma de Estado
un monarca en la cúspide fue a nacer un llamado
a saber de los mismos un montón y educado
fue en política pura, estadista nombrado.

Y por ello un buen día a las buenas amado
por su pueblo decía que el reinado ha acabado
al llegar yo que he sido por el pueblo votado
ha dejarle sin trono o mejor destronado.

Y así fue pero el rey que se había marchado
cual se fue fue en un salto ha quedar retornado
y por ello el político fue a quedar arrestado.

Sin embargo ya libre lo que había soñado
que era ser por el pueblo estar bien respaldado
se cumplía, el monarca fue a quedar sin reinado.

El espeleólogo


En un pueblo que el nombre sin querer he olvidado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a saber de cavernas y un buen día a lo osado
por Platón dijo una tiene el rey tan malvado.

De la cual hace poco he salido lanzado
con la idea de hacer lo que siempre he pensado,
que es lograr por las buenas ver su reino acabado,
mas por malas él iba a acabar arrestado.

Y después en la cárcel preso como apresado
por un tiempo, no obstante una vez liberado
repetía una tiene el monarca taimado.

Esta vez el monarca decidía alocado
el matarlo y su mano lo dejaba matado
en un pueblo que el nombre sin querer he pasado.

El epidemiólogo


En un pueblo que había sobretodo un pasado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a saber de epidemias y un buen día a lo osado
afirmaba que una era el rey y alabado.

Iba a ser por los suyos, mas por otros odiado,
el monarca quería verle bien sepultado
y por ello mandaba el dejarle apresado
en la cárcel del reino que tenía malvado.

Mas el pueblo que a veces llega a estar despertado
bien lo estaba y poníase de su parte, a su lado
en la lucha y con ella lo dejó liberado.

Es el rey la epidemia repitió ya librado
y fue el pueblo al palacio y dejo degollado
al monarca y con ello se acabó su reinado.

sábado, 13 de abril de 2013

El entomólogo


En un pueblo que estaba en un parque enclavado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a ser gran entomólogo y una vez licenciado
encontraba el trabajo que él había soñado.

Del gran zoo de un monarca él quedaba encargado
y un buen día al lograr un insecto enterado
le dejaba a ese rey que iba a ser bien pinchado
por el mismo y por ello se quedaba enfermado.

Con el tiempo moría y al saberlo el Estado
nuestro tipo quedaba en prisión apresado,
mas el pueblo ya en armas lo dejó liberado.

De tal guisa acababa el maligno reinado
de un monarca que había a la gente tratado
malamente y por ello no iba a ser recordado.

El enólogo


En un pueblo do había ya la droga matado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a ser todo un enólogo y una vez madurado
enseñó a elaborar un buen vino rosado.

Así fue como un rey que era necio y malvado
quiso haber a ese tipo para siempre a su lado
para hacer un gran vino y una vez contratado
le dejó en sus bodegas el mejor del reinado.

Sin embargo una noche de beber alocado
el monarca al estar ebrio como embriagado
se estampó con su coche en un sitio virado.

Así fue como el reino y esa forma de Estado
se acababa logrando el gentío alegrado
la república libre que se había soñado.

El educador


En un pueblo que estaba por un rey maltratado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a educar al monarca y una vez licenciado
el mal rey lo llamaba como un ayo a su lado.

Sin embargo el del trono que era un tipo malvado
no quería aprender y por ello apenado
se sentía el buen hombre cuando un día cruzado
le azotaba al monarca por no haber estudiado.

Con lo cual de ese puesto iba a ser apartado,
sin embargo la gente de ese reino manchado
despertó con tal caso y buscó lo soñado.

La república libre y luchando a lo osado
con el tiempo lograba el cambiar tal Estado,
con lo cual el monarca ya se vio destronado.

El economista


En un pueblo sin fama a la par que olvidado
fue a nacer un chaval que estaría llamado
a saber de la cosa económica y dado
iba a ser al negocio como trato no honrado.

Así fue como un día de un agosto azulado
de llevarle las cuentas a un mal rey y malvado
él quedaba encargado a la vez que enterado
de que el rey no era trigo limpio, sino viciado.

Y por ello ante un juez lo dejó denunciado,
pero el juez era amigo de ese rey depravado
y por ello quedaba en la calle librado.

Sin embargo el gentío despertó y concienciado
en la calle pedía otra forma de Estado
y logró con la lucha ese sueño esperado.