sábado, 10 de enero de 2015

Hasta en el día de tu boda

La mujer que conmigo desde niña ha soñado
y que ha estado prendada de mí, que a mí me ha amado
una vez de su esposo se ha al final divorciado
una cosa profunda me ha sin más confesado.

Pues me ha dicho que el día especial, señalado
de su boda de mí no se había olvidado
y que fue ella a pensar y que había esperado
que yo entrara a la iglesia a parar lo allí dado.

Que le habría a su novio si yo allí hubiera entrado
por mí do en el altar sin casarse, plantado
y que luego conmigo sí se hubiera casado.

A lo cual yo le digo que de estar yo prendado
aquel día cual hoy no le habría dejado
qué y casarse y con ella yo me hubiera esposado.

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