miércoles, 30 de noviembre de 2016

De flechado a flechada

Ocurrió a medianoche de una noche alunada
que empezaba de día y acababa en velada
en la cual un poeta a su musa encelada
le escribía un poema de amor como si nada.

Que empezaba diciendo, amor mío y amada,
de vos tengo yo el alma en mí muy enamorada
y no encuentro yo el día ni jornada apropiada
de decirte una cosa en mi ser ocultada.

Y es que tú eres mi sueño y mi chica soñada
y segundos, minutos y horas y años y añada
los deseo contigo y esto solo me agrada.

Y por ello tu vida a la mía juntada
para siempre la anhelo por decirte, prendada,
a diario un te quiero de flechado a flechada.

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