miércoles, 2 de noviembre de 2016

Destapada

Te metiste conmigo en la cama, mi amada,
ya de noche aquel día que fue bella jornada
y al mirar tus luceros te leí la mirada
que decía deseo ser por ti penetrada.

Y entre en ti y te pusiste locamente excitada
y mordiste mis labios con tu boca adulzada
y cataste mi lengua con la lengua rosada
y al orgasmo llegamos a la vez, qué gozada.

Y cerramos los ojos y acabó la velada
y dormimos y al cabo de una horita pasada
desperté de un buen sueño y te vi destapada.

Y allí estaba tu espalda en pelota picada
y también tu trasero y mi vista atrapada
se quedo de esa imagen tan preciosa, encelada.

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