domingo, 6 de noviembre de 2016

El pederasta

En la calle, en el bar y también la escalera
parecía un buen hombre, un buen hombre cualquiera,
sin embargo, era un monstruo, una bestia, una fiera
con los niños, con niños no era un hombre, no era.

Les sacaba mil fotos sin que nadie le viera
y tenía otras miles y otras cientos quisiera
y unas eran obscenas y otras X doquiera
y en la red las colgaba para quien las cogiera.

En el barrio, en el pueblo y en la vía y la acera
parecía un buen hombre, un buen hombre siquiera,
sin embargo, era un coco ya por dentro o por fuera

con los niños, con niños no era un hombre y le espera
la prisión por abusos que con cien cometiera
y su pena debiere ser mayor y debiera.

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