domingo, 20 de noviembre de 2016

Retrato metafórico de Idoia

Es su cara un espejo de qué y alma prendada
y su pelo una gran catarata dorada
y su piel una manta blanquecina asedada
y sus ojos dos perlas de la mar azulada.

Es su cuerpo una bella primavera aflorada
y su voz una música de una tarde otoñada
y su espalda una falda de montaña nevada
y sus tetas dos flanes de textura tersada.

Es su boca la miel de colmena animada
y su tripa una duna de desierto arenada
y sus brazos dos ramas de arboleda arbolada.

Es su lengua la guinda de una tarta endulzada
y su gran corazón poesía soñada
y sus piernas dos tallos de plantita plantada.

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